Los estragos del verano en la piel ¿cómo evitarlos o tratarlos?

Es muy común ver los estragos del verano en la piel de las personas, pues muchas veces no se tienen los cuidados adecuados.

Es por esto, que la Dra. Marina Fantato, dermatóloga especialista del centro Unisalus de Milán, publicó en un portal web algunos consejos; tanto para evitar los estragos del sol en verano, como para tratarlos.

Casos comunes de estragos del sol de verano en la piel.

1. Herpes labial:

Esta infección también puede aparecer por exposición excesiva al sol. Para prevenirla la Dra. Fantato asegura que «es necesario evitar las situaciones de estrés relacionadas con cambios radicales en el entorno y en los hábitos. Una vez en la playa, hay que proteger la zona con un protector solar muy alto renovando la aplicación cada tres horas. También la ingesta de vitaminas en el período anterior a la partida puede ser un apoyo válido. Si, por el contrario, el proceso de infección ya ha comenzado, se puede tratar de amortiguar el alcance del acontecimiento en el primer aviso interviniendo lo antes posible con pomadas específicas, que deben aplicarse entre cuatro y cinco veces al día. Después de un par de días se puede pasar a la aplicación de los yesos disponibles en el mercado, a través de los cuales se puede evitar la parte más molesta estéticamente».

2. La erupción solar

Esta es una manifestación de la piel, causada por la inflamación; la cual puede aparecer luego de exponerse de forma excesiva y prolongada al sol.  «Para evitar el traumatismo de la piel, es importante utilizar una protección solar adecuada eligiendo al menos durante los dos primeros días una crema con un factor de protección 50+ y luego a partir del tercer día también se puede proceder con un 30+. Si, por otro lado, el eritema ya está en marcha, puedo evitar la aparición de burbujas utilizando una crema de cortisona una vez al día y aplicando pasta de óxido de zinc. Una sugerencia que doy a mis pacientes para ayudarles a contener el ardor es poner una toalla de algodón húmeda en la nevera y luego aplicarla sobre la piel porque el frío ayuda a extinguir la inflamación de inmediato», explica la Dra. Marina.

3. Dermatitis del sudor.

Esta es una afección más común en los niños, sin embargo, también puede presentarse en adultos. La Dra. explica que «Para la prevención, lo que cuenta sobre todo es el ambiente, que debe ser lo más fresco y ventilado posible; los tejidos utilizados, deben ser transpirables. Si, por el contrario, la dermatitis ya está en curso, las zonas afectadas deben refrigerarse lo más posible, optando por esperar unos días para una resolución independiente o utilizando pasta de óxido de zinc y un detergente suave».

4. Manchas de sol.

Esta es quizás de los estragos más comunes en la piel, por el sol de verano. Para esto, la Dra. recomienda que: «Para la prevención de las manchas solares muchas personas piensan en la aplicación de una buena crema protectora, pero no todos saben que en este caso es esencial utilizar una protección 100, un verdadero escudo porque las manchas son desgraciadamente fáciles de contraer, pero difíciles de quitar. Si por un lado hay personas predispuestas por causas hormonales o por fototipo, también es cierto que para muchas personas las manchas aparecen por comportamientos incorrectos como la toma de antiinflamatorios antes de la exposición al sol o el uso de perfumes que pueden provocar un exceso de melanina y la consiguiente pigmentación de la piel»

5. Lunares

Hay una duda generalizada, en relación a los lunares y la exposición al sol ¿Puede el sol modificar la apariencia de uno y hacer que salgan nuevos? La respuesta es variable, según cada persona. Al respecto, la dermatóloga aclara: «A los que tienen muchos lunares les sugiero que compren los productos apropiados para protegerlos del sol; porque un lunar quemado por el sol puede ser el punto de partida de otros problemas mucho más peligrosos. Especialmente para los niños es un truco indispensable; un lunar quemado durante la infancia es un factor de riesgo muy importante para el posterior desarrollo de melanomas».

6. Descamación post-bronceado.

Muchas personas, luego de ir a la playa, o exponerse en alguna situación al sol, empiezan a experimentar una descamación. Esto sucede por no protegerse adecuadamente del sol, entonces el cuerpo reacciona con un mecanismo de defensa; la capa superficial de la piel se engrosa más de lo normal y como resultado hay un proceso de descamación. «Hay dos maneras de evitar esta mancha: hidratar por dentro y por fuera, tanto mediante una nutrición adecuada y el suministro correcto de líquidos como mediante el uso de cremas y aceites que permiten que la piel esté hidratada y aterciopelada. Es esencial elegir una buena crema para después del sol a la que sugiero combinar también el uso de un aceite seco, muy cómodo porque tiene las mismas propiedades que un aceite tradicional, pero también la ventaja de no engrasar» concluye la Dra. Fantato.

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