Al Exponerse al sol, estas partes del cuerpo también deben protegerse

Para esta época de verano, es muy importante estar atentos al cuidado de la piel al exponerse al sol. No importa dónde se esté pasando el verano, los rayos del sol pueden dejar graves consecuencias si no se tiene el cuidado adecuado.

Al exponerse al sol, hay que tener en cuenta qué productos son los correctos para protegerse, pero también la cantidad. Esto es importante porque así se evitan los daños a largo y corto plazo. Pero hay algunas zonas del cuerpo que requieren cuidado y que muchas veces, este se olvida.

Zonas del cuerpo que se deben proteger del sol

Hay algunas zonas del cuerpo que se dan por obvias, al momento de usar protector solar; no se tienen en cuenta o se olvida la protección en estas áreas. O en general, se cree que no es necesario hacerlo. Pero con el tiempo, pueden ser las más afectadas.

Entre estas zonas olvidadas están las sienes, las orejas y los labios. Por lo general, se esparce el protector en la nariz, frente, barbilla y cachetes y se olvidan las demás partes de la cara. Es indispensable aplicar producto de forma uniforme en todo el rostro, incluyendo esas que se olvidan.

Cabe resaltar, que los labios, así como el contorno de los ojos y los párpados, necesitan un producto especial; esto debido a lo delicada que es la piel de estas zonas.

Otras partes del cuerpo, donde muchas veces se olvida aplicar protector solar son el cuelo y la nuca. Aunque en invierno estas zonas permanecen cubiertas, en verano suelen estar expuestas al calor, el sol y otros agentes.

Y finalmente, la otra área del cuerpo que generalmente no se cuida, al exponerse al sol, son los pies. Muchas personas experimentan fuertes quemaduras en el empeine de los pies, porque no se aplican protector solar; esto entonces conlleva a tener que dejar de usar zapatos al menos una semana, en casos graves.

Es importante tener siempre presente que el protector solar debe ser aplicado y distribuido en todas las partes del cuerpo que puedan estar expuestas al sol. Además, debe renovarse por lo menos cada dos horas.

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