Diez hábitos para no sufrir de dolor de espalda

Cuando nos quejamos de los dolores de espalda, por lo general buscamos culpables y causas, pero se nos olvida que la primera causa es uno mismo. Es hora de que cambie sus hábitos, para que tengamos una espalda y una columna sana; ya es hora de que se preocupe por la salud. Hay muchos hábitos, que son rutinarios y consideramos que están bien para nuestra espalda, y no es así, en este artículo te contaremos cuales son las causas de su dolor de espalda.

Causas del dolor de espalda:

  1. El sofá: Estar mucho tiempo en un sofá blando, ocasiona problemas lumbares, es mejor elegir un asiento semirrígido donde la espalda se mantenga recta.
  2. Inactividad física: La espalda está hecha para el movimiento. Y muy a menudo se vuelve doloroso precisamente porque es utilizada en exceso o poca utilizada. Usted debe hacer ejercicio por lo menos 30 minutos, 3 o 4 veces a la semana, incluso una caminata rápida sería suficiente. Lo importante es no olvidar calentar antes de ejercitarse.
  3. Vientre blando: El exceso de vientre (barriga) hace que cambie el centro de gravedad, haciendo que la espalda asuma más peso, trate de tener un abdomen plano y tonificado.
  4. Frio: La exposición al frío puede contribuir al desarrollo de contracturas musculares y despertar una rigidez en el cuello o dolor en la parte baja de la espalda.
  5. Cargar bolsos de un solo lado: Cuando guindamos un bolso de un solo lado de los hombros, perdemos el “equilibrio” y perjudicamos a la espalda, e recomienda utilizar bolsos con tirantas, para ser colgado en la espalda.
  6. E celular: Al contestar llamadas y ubicar la oreja contra nuestro hombro, afectamos indirectamente a la espalda, por la mala posición. Se recomienda uso de auriculares.
  7. Cigarrillo: La nicotina debilita los discos entre las vértebras. Causa trastornos de microcirculación y promueve la degeneración de las estructuras de los discos. Si le resulta difícil dejar de fumar, al menos trate de limitarlo.
  8. Movimientos bruscos la levantarnos: A veces nos levantamos con movimientos bruscos o indebidos perjudicando seriamente la columna. Acostúmbrese a realizar gimnasia de activación al levantarse.
  9. Labores diarias: Al mover una silla, al barrer, al trapear; cosas que hacemos del día a día en nuestro hogar, por lo general se realizan mal, lo que afecta nuestra espalda. Piense en lo que hace y busque hacerlo de la manera adecuada.
  10. Estrés: Los estudios científicos muestran que el riesgo de dolor de espalda crónico aumenta con situaciones estresantes regulares. Especialmente debido a las contracturas excesivas de algunos músculos. Un fenómeno que, a su vez, desequilibra la columna y da demasiada presión. Tómese unos minutos al día para respirar, relajar los hombros y el cuello…. Hay una multitud de clases de yoga, meditación y que le pueden enseñar los mejores métodos. La meditación y la respiración profunda traen oxígeno fresco a los músculos que lo necesitan.