Sufrir de depresión tiene una cara oculta que seguro no conoces

La depresión tiene muchas caras desconocidas y una de ellas son sus devastadoras consecuencias físicas y emocionales para la salud. Aunque se le cataloga como un trastorno de la mente, la persona con depresión no solo sufre en el hogar, trabajo, estudios y en las relaciones personales y de pareja. También se ve afectado su organismo.

A continuación te hablaremos de los efectos físicos de la depresión y que llevan diariamente a muchas personas a buscar ayuda médica o a las salas de emergencia, sin saber que realmente se trata de una consecuencia de esta condición.

Dolor crónico y de espalda

Varios estudios avalan la relación entre la depresión y el sentir un mayor dolor físico, como el dolor articular crónico en la espalda, brazos y piernas. Según los investigadores hay una conexión biológica profunda entre estos elementos.

La razón se encuentra en el desequilibrio entre los neurotransmisores del cerebro. Cuando estamos deprimidos la serotonina y la norepinefrina se desbalancean. Esto afecta el estado anímico, reduce el umbral del dolor y las afecciones resultan más incapacitantes.

Afecciones y menos inmunidad

Los pacientes con depresión que están hospitalizados por sufrir de enfermedades cardiovasculares tienen entre dos a cinco veces más riesgo de morir por un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Así lo advierte una investigación presentada en  Harvard Health Publications.

Otras consecuencias de la depresión son el mayor riesgo a enfermarse por el debilitamiento del sistema inmune, las alteraciones del apetito, el insomnio, los dolores de cabeza, los cambios de peso y el cansancio.

Diarreas y malestares estomacales

La depresión puede afectar el estómago y los intestinos y causar episodios de náuseas, diarreas, disconformidades estomacales, y cólicos de origen desconocido.

Es frecuente que la depresión produzca una mayor carga de estrés y esto desencadene patologías gastrointestinales e intensifique patologías como las úlceras, colitis y  enfermedad de Crohn.

Alcoholismo y otras adicciones

La Asociación Americana de Ansiedad y Depresión (ADAA, en inglés), estima que el 20% de las personas que sufren de alcoholismo y de adicciones a las drogas tienen ansiedad o depresión sin saberlo.

Aunque el alcohol puede animar a la persona deprimida y hacerla ver más relajada este efecto es transitorio. El alcohol, al igual que la cocaína y la heroína, genera más depresión y emociones negativas como ira y agresividad.

El suicidio es otro de los efectos más terribles de la depresión cuando no es tratada. Se calcula que dos tercios de las personas que se quitan la vida lo hacen porque están sufriendo de depresión.

¿Cómo recuperarse?

Para combatir la depresión es importante buscar ayuda profesional o acudir a centros de rehabilitación. También, la actividad física y la recreación al aire libre ayudan a tratar el problema.

De hecho, una investigación realizada en adultos con depresión encontró que practicar ejercicios aeróbicos durante media hora, de tres a cinco veces a la semana, reduce los síntomas de la depresión en un 50%.