Parkinson: La extirpación del apéndice reduce el riesgo de padecerlo

La extirpación del apéndice protegería contra el desarrollo de la enfermedad de Parkinson. Sin este órgano, el riesgo de contraer esta enfermedad cerebral que causa la destrucción de las neuronas se reduce significativamente en un 20%. Esta cifra se eleva al 25% para las personas que viven en zonas rurales. Además, la enfermedad aparece más tarde en los que se han sometido a la operación.

Según el mayor estudio epidemiológico sobre el tema, realizado por Bryan Killinger del Instituto de Investigación Van Andel de Grand Rapids (EE.UU.), la extirpación preventiva del apéndice sería una buena forma de reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson en una cuarta parte.

Para obtener este sorprendente resultado, los científicos, que ya tenían sospechas sobre este pequeño crecimiento al principio del colon, examinaron los registros de salud de casi 1,7 millones de suecos en un período de ¡cincuenta y dos años!. Este trabajo confirma que el Parkinson puede tener a veces un origen intestinal y estar asociada a una causa ambiental, a través de pesticidas o bacterias.

Un vínculo entre la lesión intestinal y el daño cerebral ya establecido

La relación entre el intestino y la enfermedad de Parkinson no es nueva: apareció hace unos 15 años. La pista: los problemas digestivos a menudo preceden a los temblores musculares y a la rigidez que señalan la enfermedad por varios años. Pero eso no es todo. Los agregados tóxicos de la llamada proteína alfa-sinucleína que se encuentran en las neuronas enfermas aparecen primero en el nervio vago que inerva el tracto digestivo.

Luego pueden viajar hasta el cerebro a través de este nervio, el más largo del cuerpo humano. En 2014 se demostró en ratas que es posible inducir la enfermedad mediante la inoculación de estos agregados en la pared intestinal. Mejor aún, en los pacientes con úlceras cuyo nervio vago se ha cortado para reducir la acidez gástrica, también parece reducirse el riesgo de notificar la enfermedad.

La inflamación aumenta el riesgo de Parkinson y otras enfermedades intestinales.

La enfermedad de Parkinson, al igual que el Alzheimer o las enfermedades priónicas, al parecer se ocasionan por una proteína que toma una forma patógena durante la inflamación. Tal inflamación parece ocurrir más fácilmente en el apéndice, donde las células del sistema inmunológico se concentran para controlar las bacterias de la microbiota intestinal.

Los investigadores han encontrado más agregados de alfa-sinucleína en el apéndice de los pacientes enfermos que en el de las personas sanas. ¿Por qué estos agregados tóxicos se vuelven patógenos en algunas personas y en otras no? La primera pista parece ser genética. Este terreno predisponente para la inflamación también se encuentra en la colitis ulcerosa, una enfermedad del colon que también es menos común en las personas que no tienen apéndice.

 

Fuente:

Killinger BA: The vermiform appendix impacts the risk of developing Parkinson’s disease. Sci Transl Med. 2018 Oct 31;10(465).