La luz es la fuente de toda la vida, muchas de nuestras funciones biológicas están sintonizadas con ella; de ahí la importancia de tener una exposición solar suficiente para optimizar los metabolismos vinculados a ella. Su ausencia se siente a varios niveles, incluso a nivel de la moral como la famosa «depresión estacional» por falta de luz natural. Si la persona no ha tenido suficiente contacto con los rayos de luz, como resultado de un período invernal o de cualquier tipo de confinamiento, puede optar por una alternativa llamada «terapia de luz».

¿Qué es la terapia de luz?

La terapia de luz o fototerapia es una cura que puede utilizarse como remedio para la falta de exposición al sol o como complemento para aumentar aún más los efectos positivos de la luz, forma parte de los tratamientos psiquiátricos, se utiliza contra los episodios depresivos, los problemas del reloj biológico (ritmo circadiano) o el insomnio.

El remedio de la luz se introdujo a finales del siglo XIX para remediar diversos problemas de salud, los resultados satisfactorios despertaron rápidamente el interés y animaron a la comunidad médica a impulsar rápidamente la investigación, el desarrollo de estas técnicas incluso le valió a Niels Ryberg Finsen el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1903.

El principio activo de la fototerapia proviene de la «imitación de la luz del sol», esta reproducción artificial estimula nuestra en la misma forma que reacciona a los rayos de luz del sol, causando secreciones hormonales que regulan el sistema endocrino, la fototerapia tiene enormes beneficios incluyendo:

  • Ayuda a tratar las depresiones estacionales y no estacionales.
  • Regulación del ritmo circadiano
  • Ayuda a estimular el cuerpo al despertar
  • Ayuda a la gente que trabaja de noche
  • Prevención de la demencia senil
  • Disminución de la fatiga crónica
  • Estimulación del sistema inmunológico

Lo practica un especialista en fototerapia, un médico deportivo o un naturópata. Las recomendaciones médicas indican que lo ideal son sesiones de media hora bajo una exposición de unos 10.000 lux (unidad de medida de la luz) a la altura de los ojos (cerrados, por supuesto). También tiene una gran ventaja porque se puede hacer en casa fácilmente con una lámpara especial.

Incluso si es indoloro, existen algunas contraindicaciones para las personas con trastornos oculares o bajo tratamiento con efectos fotosensibles.

La fototerapia tiene muchas cualidades, tanto si tienes ciertos trastornos como si estás bien, puede ser muy beneficiosa para ti.

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