Nuestros padres o abuelos a menudo nos daban una buena cucharada de miel o preparaban un té de hierbas con miel cuando teníamos tos de niños. La imagen de estos «remedios caseros» es a veces negativa. Sin embargo, dos estudios han demostrado lo contrario. En los niños, la miel alivia de forma más eficaz la tos, que los medicamentos convencionales como el dextrometorfano (para tratar la tos seca).

La miel alivia la tos: los secretos de su eficacia

El primer estudio es israelí, apareció en la edición de la revista científica Pediatrics. En este trabajo de investigación participaron 300 niños de entre 1 y 5 años de edad que sufrían de tos.

Los investigadores dieron a un grupo de niños una cucharada de miel antes de dormir y al otro grupo una cucharada de una sustancia con la misma textura pero que no era miel (jarabe de dátiles). En ambos grupos los niños vieron mejorar sus síntomas y la calidad del sueño.

Sin embargo, según los padres que dieron una puntuación en una escala del 1 al 7 basada en los síntomas, el grupo que tomó miel obtuvo en promedio un punto más que el grupo de placebo (jarabe para citas).

Según estos investigadores, la miel es extremadamente rica en antioxidantes gracias a sus componentes como la vitamina C o los flavonoides. La miel también tiene una acción antiinfecciosa (se sabe que la tos seca suele ser de origen viral o bacteriano).

Otra propiedad interesante de la miel es su capacidad casi mecánica de hacer salivar al niño, lo que permite una mejor lubricación de las vías respiratorias superiores (faringe, laringe, boca) y es particularmente eficaz en caso de tos seca.

Disminuir la tos y recuperar una buena calidad de sueño

Otro estudio estadounidense, llevado a cabo por la Universidad de Pensilvania y publicado en la revista científica Archives of Paediatric and Adolescent Medicine, había demostrado que la miel era más eficaz que el dextrometorfano (una sustancia ampliamente utilizada en el jarabe contra la tos seca).

En este estudio participaron 3 grupos de niños: con miel (trigo sarraceno), dextrometorfano o un placebo. La miel y el dextrometorfano obtuvieron resultados superiores en cuanto a la frecuencia y la gravedad de la tos. El estudio también demostró que la miel tenía un efecto significativamente mejor sobre la tos que el dextrometorfano.

Los investigadores también demostraron que la miel se toleraba mejor en los niños, especialmente por la noche. Según estos investigadores, el buen sabor de la miel y su poder calmante aumentan la secreción de moco en el tracto respiratorio. El niño verá disminuir su tos y mejorar la calidad de su sueño.

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