Desnutrición crónica infantil : ¿La pérdida de peso es su único factor representativo?

Desnutrición crónica infantil

Por años, la desnutrición crónica infantil se ha catalogado como un tema de gran preocupación a nivel mundial. Si bien cada país ha diseñado y aplicado programas para combatirla nacionalmente, esta problemática aún sigue brindando números alarmantes.

De hecho, según la OMS en el año 2016, alrededor de 155 millones de niños con una edad máxima de 5 años, presentaban retraso del crecimiento. Y es que aun cuando se ha pensado que el peso es el único factor que evidencia la desnutrición crónica en los niños, no siempre es así. En esta nota te comentamos más sobre este tema.

¿La pérdida de peso es la única señal de la desnutrición crónica?

No. Cuando se trata de niños muy delgados y por debajo de su peso ideal, se hace referencia a la desnutrición aguda. Puesto que la pérdida de peso es el principal factor que suele presentarse como consecuencia de esta alteración funcional.

Sin embargo, la desnutrición crónica infantil afecta otros aspectos del organismo. Aunado al peso, también altera la estatura y funcionamiento del cerebro, uno de los órganos más importantes para el buen desarrollo de los pequeños. Por ende, las consecuencias se evidencian tanto a corto como a largo plazo.

Recordemos que la desnutrición crónica es una condición que puede iniciar desde los primeros meses de vida. Por tanto, marca negativamente el desarrollo del pequeño, puesto que no solo se produce por falta de alimentos.

Causas de la desnutrición crónica infantil

En este retraso infantil, el organismo demora su crecimiento a causa de la falta de los nutrientes esenciales que permiten forjar las diferentes conexiones internas. Por ello, se producen falencias que acarrean una serie de malas consecuencias para los pequeños. Justamente por esa razón, no solo se evidencia a través del peso.

Además de eso, la falta de acceso a agua potable, sistemas de saneamiento básico, y revisión médica periódica, también inciden en la desnutrición crónica infantil.

Y, por supuesto, el nivel educativo de la madre del pequeño también da paso a esta crónica alteración. Ya que el desconocimiento de los cuidados primarios que necesita el bebé para potenciar el buen funcionamiento y desarrollo de su organismo, implica una alimentación baja en vitaminas y nutrientes.

Efectos de la desnutrición crónica infantil

Los primeros 3 años de vida de un bebé (contados desde el embarazo) son determinantes para la formación de sus órganos principales, como el cerebro. Esta etapa será decisiva en el resto del crecimiento del pequeño, sus efectos son a largo plazo. Hasta el punto de afectar su proceso cognitivo y, por ende, su desarrollo en general.

La desnutrición crónica infantil es el retraso en el crecimiento que más suele afectar a los niños cuando no se les ha dado una buena alimentación desde el vientre de la madre.