Estilo de vida

El caso de María Plenkina: abandonó a su hija por una semana al irse de vacaciones

El caso de María Plenkina conmocionó a la opinión pública internacional por la frialdad y el nivel de negligencia que terminaron con la vida de su hija, Kristina, de apenas tres años. Los hechos ocurrieron en la ciudad de Kírov, Rusia, donde la joven madre abandonó a la pequeña en su apartamento durante una semana para irse de fiesta con una amiga, celebrando lo que sería el cumpleaños de la menor.

De acuerdo con las investigaciones judiciales, Plenkina dejó a la niña sola en una vivienda sin agua y con una cantidad mínima de alimentos. Para evitar que los vecinos escucharan los llantos de la pequeña, la madre cerró la llave de paso del agua y bloqueó la puerta antes de marcharse. Kristina fue hallada sin vida por su abuela, quien acudió al lugar para entregarle un regalo de cumpleaños. Los informes forenses revelaron una realidad desgarradora: la niña falleció por hambre y deshidratación severa, llegando incluso a intentar ingerir detergente en polvo en un esfuerzo desesperado por sobrevivir.

La sentencia

Durante el juicio, María Plenkina confesó los hechos, aunque alegó que no tenía la intención de que su hija muriera, calificando lo sucedido como un «error de cálculo» en las provisiones. No obstante, las evaluaciones psiquiátricas confirmaron que la mujer estaba en pleno uso de sus facultades mentales y era consciente de sus actos.

El tribunal la declaró culpable de asesinato con crueldad extrema, dictando una sentencia de 13 años de prisión en una colonia penal de régimen general. Además de la pena privativa de libertad, se le impuso una restricción de un año de libertad tras cumplir su condena y una multa por daños morales. Este trágico suceso permanece como un recordatorio sombrío sobre la responsabilidad parental y la vulnerabilidad extrema de la infancia ante la negligencia absoluta.

¿Le resultó útil este artículo?

Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.

Publicidad

Maria Guerrero

Como periodista de salud para el gran público desde hace más de diez años, me interesan especialmente la salud de los jóvenes (¡y no tan jóvenes!), la accesibilidad y los nuevos tratamientos.