Salud

Lesiones de hombro atribuibles a la aplicación de la vacuna contra el COVID-19

Durante la campaña masiva de vacunación contra el COVID-19, millones de personas acudieron a inmunizarse para protegerse del virus. Aunque los beneficios de la vacuna son enormes, surgieron casos poco comunes de lesiones de hombro después de la inyección, también llamadas lesiones asociadas a la administración incorrecta de la vacuna.

Entender estos efectos adversos, aunque raros, permite que pacientes y personal sanitario los reconozcan a tiempo y sepan cómo evitarlos. Palabras clave como hombro, vacuna COVID-19 y lesión están en el centro de este fenómeno poco conocido.

¿Qué son las lesiones de hombro relacionadas con la vacunación?

Cuando se habla de SIRVA (Shoulder Injury Related to Vaccine Administration), se hace referencia a un daño en el hombro provocado por una técnica incorrecta al inyectar una vacuna. SIRVA sucede cuando el líquido se aplica demasiado alto o profundo en el hombro, afectando los tendones, la bursa o incluso los nervios de la zona. Es una lesión completamente prevenible, pero puede cambiar la vida de quien la sufre mientras dura.

Los signos más claros de SIRVA aparecen poco después de la inyección. El paciente puede notar dolor agudo, debilidad del brazo y una pérdida de movimiento importante. Muchas veces, este malestar supera al dolor normal por la inyección. En la mayoría de los casos, la lesión ocurre por falta de experiencia del personal o pequeñas distracciones en la técnica al colocar la vacuna.

Frecuencia y factores de riesgo de las lesiones de hombro tras la vacuna COVID-19

Aunque suene preocupante, las lesiones de hombro por vacuna siguen siendo muy raras. Entre enero de 2020 y diciembre de 2022, la incidencia fue de 3,7 casos por cada 100.000 dosis administradas. Sin embargo, existen diferencias claras por sexo: aproximadamente 77,9% de los casos reportados se presentan en mujeres.

Hay factores que aumentan el riesgo de padecer SIRVA:

  • Inexperiencia o poca capacitación del personal vacunador.
  • Anatomía del paciente, por ejemplo, personas con hombros pequeños o en pacientes con obesidad.
  • Uso de agujas demasiado largas para el tipo de paciente o para la vacuna aplicada.
  • Técnicas erróneas, como inyectar demasiado alto o bajo en el músculo deltoides.

Todo esto demuestra que detalles tan simples como la selección de la aguja y el sitio exacto de inyección pueden hacer una gran diferencia.

Vacunas más asociadas y población afectada

El riesgo de sufrir lesiones de hombro varía según el tipo de vacuna:

Vacuna COVID-19 Incidencia SIRVA (por 100,000 dosis)
AstraZeneca 8
Moderna 4
Pfizer/BioNTech 3
Janssen 2
Novavax 0,4

Los reportes señalan que la mayoría de los afectados son mujeres adultas jóvenes o de mediana edad. Las causas no se entienden por completo, pero se piensa que factores hormonales y anatómicos pueden influir, así como la tendencia a vacunar más a mujeres en esas franjas etarias (enfermeras, maestras, cuidadoras, etc.).

Diagnóstico, tratamiento y prevención de las lesiones de hombro por vacunación

Identificar una lesión de hombro asociada a la vacunación suele empezar con una buena historia clínica, donde el paciente describe dolor intenso o limitación funcional del hombro después de la inyección. El médico realiza un examen físico para buscar inflamación, debilidad o dificultad para mover el brazo. Si hay sospecha, se pueden pedir estudios de imagen como resonancia magnética o ecografía para descartar daños en tendones, bursa o nervios.

El tratamiento depende de la intensidad de la lesión:

  • En la mayoría de los casos, basta con reposo y fisioterapia.
  • Se recomiendan antiinflamatorios (NSAIDs) para reducir el dolor y la inflamación.
  • Algunas veces, el médico puede infiltrar corticoides en la zona afectada.
  • Sólo en casos muy severos o persistentes se valora la cirugía, pero esto es poco frecuente.

La recuperación suele variar entre unas pocas semanas a varios meses si se sigue el tratamiento adecuado. Cuanto antes se detecte y trate, mejor pronóstico tiene el paciente.

La mejor manera de evitar una lesión de este tipo es la prevención:

  • Capacitar correctamente a todo el personal encargado de vacunar.
  • Elegir la aguja adecuada de acuerdo con el peso, sexo y contextura física del paciente.
  • Aplicar la técnica correcta en el músculo deltoides, nunca demasiado alto o lejos de los puntos de referencia anatómicos.

 

Margarita Martinez

¿Te ha gustado este artículo?


Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.

Publicidad

Margarita Martinez

Margarita Martínez es enfermera y redactora apasionada por el bienestar. Escribe sobre temas de estilo de vida, adolescencia y salud, combinando su experiencia clínica con una mirada cercana y humana.