Según la Asociación Suiza de Musicoterapia, es una disciplina paramédica que utiliza la música, el sonido y el movimiento. Establecer o restablecer los canales de comunicación con los demás y con uno mismo es el objetivo principal.

La Asociación Canadiense de musicoterapia también tiene su definición. Para ellos, es el uso efectivo de la música y los elementos musicales por un musicoterapeuta certificado. El objetivo es mantener, promover y restaurar la salud física, mental, espiritual y emocional.

Las cualidades de la música son múltiples. Es creativa, estructural, emocional y no verbal. De este modo, se permite que la relación terapéutica facilite el contacto, la autoconciencia y las interacciones. También facilita la expresión de las emociones, la comunicación, el desarrollo personal y el aprendizaje.

Historia del surgimiento de la técnica

La musicoterapia se remonta desde la antigüedad hasta la actualidad. La música puede jugar un papel como agente terapéutico. Está escrito por científicos, filósofos e historiadores.

Su historia moderna comienza en el siglo XX. La música se usaba para curar enfermedades, traumas y las heridas psíquicas de la guerra. Entonces se estableció gradualmente la profesión de musicoterapeuta.

El doctor Richard Browne escribió el texto inglés más antiguo sobre música y medicina. Se titula «Medicina musica» y se imprimió en 1729. Es un trabajo muy importante para los musicoterapeutas americanos. El desarrollo de escuelas de orientación siguió en Europa y los Estados Unidos. Así como en Sudamérica, y en Argentina, donde está Rolando Benenzo. Es psiquiatra y miembro fundador de la Federación Mundial de Musicoterapia.

Sus beneficios para los profesionales

Tiene el poder de mejorar el estado de ánimo de una variedad de personas. Se han demostrado sus efectos positivos en los pacientes hospitalizados.

A través de su efecto fisiológico, la música relajante alivia el dolor y la ansiedad. Reduce el nivel de la hormona del estrés, el cortisol. Esto libera endorfinas que son analgésicas, eufóricas y calmantes al mismo tiempo.

La musicoterapia es efectiva para el dolor crónico, los dolores de cabeza y el dolor de espalda. Así como en paliativos, post-anestésicos, neonatales y cuidados intensivos. Varios procedimientos médicos lo utilizan.

También mejora la calidad de vida de los esquizofrénicos. Y en el caso del autismo, ayuda a aliviar ciertos síntomas relacionados con esta enfermedad.

La práctica de la musicoterapia

Dependiendo del proceso terapéutico, una sesión incluye una variedad de actividades musicales. Esto incluye cantar, tocar instrumentos simples, componer, escuchar música e improvisar.

Las técnicas utilizadas son muy diferentes según el campo de aplicación. como el campo de la expresión, la educación, el comportamiento, la creatividad y la naturaleza fisiológica. Las posibilidades personales impulsan las actividades. Al igual que las preferencias de la persona a tratar.

La primera sesión está diseñada para definir objetivos terapéuticos específicos. De esta manera, el plan de tratamiento puede establecerse en combinación con la evaluación de su eficacia.

La confianza entre el cliente y el terapeuta es muy importante. El terapeuta crea entonces un ambiente de creatividad y confianza.

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