Las estatinas están entre los medicamentos más recetados del mundo. Cuando se trata de reducir el colesterol malo o LDL (a veces también llamado LDL-C para el colesterol de lipoproteínas de baja densidad), las estatinas son en la mayoría de los casos el tratamiento de elección y están demostrando ser eficaces. Sin embargo, algunos pacientes no pueden tolerar estos medicamentos, principalmente debido a los efectos secundarios en los músculos.

Los científicos han investigado si otros medicamentos o tratamientos, como una dieta específica, podrían ser tan eficaces como las estatinas para disminuir el LDL y reducir el riesgo cardiovascular. La respuesta es sí, estos tratamientos (excluyendo las estatinas) son capaces de proporcionar el mismo nivel de protección para la salud del corazón. Se sabe que un alto nivel de LDL aumenta significativamente el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular.

Numerosos estudios han demostrado una reducción de los riesgos cardiovasculares con el uso de estatinas, pero faltan estudios concluyentes con tratamientos considerados más marginales. Además, las recomendaciones (directrices) de tratamiento suelen hablar de las estatinas pero olvidan el objetivo final, es decir, la disminución del nivel de LDL en la sangre. Es como si ya no nos interesara el camino a seguir más que el destino final.

Revisión de 49 estudios clínicos

Para llegar a estas conclusiones, un equipo del Hospital Brigham and Women’s de la Universidad de Harvard en Boston que llevó a cabo el estudio analizó o revisó 49 estudios clínicos publicados anteriormente en los que participaron más de 300.000 personas. De estos estudios, 25 se realizaron con estatinas y los demás consistieron en una dieta especial para un corazón sano rica en fibra dietética, la ezetimiba, que es una molécula que bloquea la absorción del colesterol en el tracto digestivo, los medicamentos que actúan sobre la bilis, la cirugía de bypass gástrico que promueve la conversión del colesterol en ácido biliar, y nuevos medicamentos para el colesterol llamados inhibidores de la PCSK9.

Cuanto más bajo sea el nivel de LDL, menor será el riesgo de un evento cardiovascular

Los autores descubrieron que la asociación entre los niveles bajos de LDL y el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares graves como la muerte, el accidente cerebrovascular o el ataque cardíaco era similar entre las diferentes terapias. Cada reducción de 1 mmol/L (o 39 mg/dL) de LDL se asoció con una disminución relativa del 23% al 25% del riesgo de sufrir graves eventos cardiovasculares. Los tratamientos tuvieron un impacto diferente en la reducción de los niveles de colesterol. La ezetimiba lleva a una disminución del 20% del LDL, las estatinas a un 30-50% dependiendo de la dosis, y los inhibidores PCSK9 a un 60%.

Pero lo importante es recordar que cada unidad de LDL disminuida en el torrente sanguíneo reduce el riesgo cardiovascular, independientemente del método o tratamiento utilizado por el médico. Por ejemplo, si una dieta especial permite perder 1 mmol/L de LDL y una estatina lleva a la misma disminución, el resultado final es el mismo. Según el científico americano, los resultados muestran que varios métodos pueden lograr este objetivo. Hay una relación bastante lineal entre la disminución del LDL y la disminución del riesgo cardiovascular. Cuanto más bajo sea el nivel de LDL, menor será el riesgo de un evento cardiovascular.

Alternativas altamente efectivas

Esta investigación también muestra que los métodos no farmacológicos, como la dieta, que se complementan con el ejercicio regular, son terapias valiosas para reducir el riesgo cardiovascular. Para tomar una imagen, la clave es realmente el destino (teniendo un nivel de LDL en el estándar) y no el camino para llegar allí.

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