Salud

La enfermedad rara que dejó ciega a una familia qué es LHON y cómo afrontarla hoy

Una historia conmueve a Bolívar: varios integrantes de una familia perdieron la vista en poco tiempo. Detrás no hubo accidentes ni infecciones, sino una condición genética llamada Neuropatía Óptica Hereditaria de Leber (LHON). Se trata de una enfermedad poco común que puede provocar pérdida rápida y sin dolor de la visión, primero en un ojo y luego en el otro.

LHON puede presentarse en miembros de una misma familia porque su herencia es materna, es decir, pasa a través del ADN que recibimos de la madre. En este artículo encontrarás qué es LHON, cómo se diagnostica, qué tratamientos existen hoy y cómo vivir con esta condición en Bolívar, con herramientas prácticas y opciones de apoyo.

¿Qué es la Neuropatía Óptica de Leber que dejó ciega a una familia en Bolívar?

La LHON es una enfermedad genética que afecta al nervio óptico, el “cable” que conecta el ojo con el cerebro. Cuando sus fibras se dañan, la información visual no llega de forma correcta y la persona empieza a ver borroso, con manchas en el centro y los colores más apagados. Lo más llamativo es que la pérdida visual suele ser rápida y sin dolor. A veces comienza en un ojo y, en pocas semanas o meses, se suma el otro.

La herencia es materna porque las mutaciones responsables viven en el ADN de las mitocondrias, que se transmite por la línea de la madre. Por eso, en una misma familia pueden aparecer varios casos a lo largo de las generaciones. No significa que todas las personas portadoras vayan a perder la vista, pero sí que comparten un riesgo más alto.

En el día a día, el inicio suele notarse al intentar leer, ver el celular o reconocer caras. La visión central se “apaga” y la persona empieza a depender más de la visión periférica. Los hombres jóvenes tienen mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad, aunque las mujeres también pueden presentarla. Factores como tabaco, alcohol y ciertas toxinas pueden empeorar el riesgo o adelantar el inicio. No es culpa de nadie, es biología, y entenderla ayuda a tomar mejores decisiones.

Cómo se hereda: la clave está en el ADN mitocondrial

Las mitocondrias, que son como pequeñas fábricas de energía dentro de las células, vienen de la madre. Si la madre tiene una mutación relacionada con LHON, puede transmitirla a sus hijos. No todas las personas con la mutación pierden la visión, a esto se le llama penetrancia. Intervienen la genética, el ambiente y los hábitos.

Para confirmar el diagnóstico se realiza una prueba genética. Este estudio identifica la mutación y permite orientar a la familia. Saberlo no solo explica lo que pasa, también guía el cuidado, las decisiones reproductivas y la vigilancia de otros familiares.

¿A quién afecta y cuándo empieza la pérdida de visión?

LHON aparece con más frecuencia entre la adolescencia y la adultez joven, aunque puede empezar antes o después. El inicio puede ser súbito, con caída de la visión central y problemas para leer, conducir o reconocer a alguien a pocos metros. Esto se vive como un apagón en el centro del campo visual.

El estrés, el consumo de tabaco y alcohol pueden actuar como disparadores. Evitarlos no garantiza que no ocurra, pero sí puede disminuir el riesgo en personas portadoras. Lo importante es consultar pronto cuando surgen cambios visuales, incluso si no hay dolor.

Síntomas tempranos que no conviene ignorar

Los signos iniciales incluyen visión borrosa, discromatopsia con colores deslavados, escotomas centrales que tapan letras o rasgos de la cara y dificultad con tareas finas como leer textos pequeños. Lo habitual es que no haya dolor ocular. Puede comenzar en un ojo y, en poco tiempo, afectar el otro. Si aparecen estas señales, conviene pedir una evaluación sin demora para ganar tiempo en el diagnóstico y las opciones de apoyo.

Diagnóstico y tratamiento hoy: cómo confirmarlo y qué opciones existen en 2025

El diagnóstico empieza con una evaluación oftalmológica completa. El especialista revisa la agudeza visual, el fondo de ojo y la respuesta pupilar. La OCT ayuda a ver las fibras del nervio óptico y detectar cambios en capas específicas de la retina. Las pruebas funcionales, como los potenciales evocados visuales o los campos visuales, aportan información sobre la conducción del nervio. El paso clave es el estudio genético, que confirma LHON y orienta a la familia.

En Bolívar se puede iniciar el camino en oftalmología y, según el caso, pedir interconsulta con neurooftalmología y genética. Los servicios hospitalarios, universidades y las asociaciones de pacientes brindan información, contención y rutas para acceder a estudios o ayudas de baja visión.

Sobre tratamientos, la idebenona es un fármaco antioxidante aprobado en Europa para LHON que puede ayudar si se inicia temprano, siempre por indicación médica. Su efecto es variable, no cura, pero puede favorecer cierta recuperación o estabilización en algunos casos. La rehabilitación visual y los dispositivos de baja visión son pilares para recuperar autonomía en lectura, movilidad y trabajo. Existen ensayos de terapia génica en centros de investigación, con resultados prometedores, aunque el acceso es limitado y no implica una cura inmediata. En todos los casos, se recomienda evitar tabaco, alcohol y fármacos que puedan dañar el nervio óptico, siempre con guía profesional.

Pruebas clave y a dónde acudir en Bolívar

El proceso suele incluir examen oftalmológico, OCT, estudios de función visual y prueba genética. Se puede comenzar en un hospital público o con un oftalmólogo de confianza y solicitar referencia a genética para confirmar la variante. Las asociaciones de pacientes ofrecen guías prácticas sobre trámites, ayudas técnicas y contacto con otras familias que ya transitaron el camino del diagnóstico.

Tratamientos y ayudas disponibles hoy

Por ahora no hay una cura, pero sí herramientas que cambian la vida diaria. La idebenona, cuando el médico lo indica, puede ser una opción en fases iniciales. La rehabilitación visual enseña estrategias concretas para aprovechar la visión residual. Las ayudas de baja visión, como lectores de pantalla, lupas y configuraciones de alto contraste, abren la puerta a estudiar y trabajar con mayor independencia. La evidencia varía entre personas, por eso el especialista ajusta cada plan. Hay investigación en terapia génica y antioxidantes, con acceso a ensayos en centros seleccionados, y con criterios estrictos de inclusión.

¿Se puede prevenir o retrasar la pérdida de visión?

No se puede prometer prevención total, pero sí reducir riesgos. Evitar tabaco y alcohol es clave. También conviene consultar antes de usar fármacos con riesgo para el nervio óptico. Mantener nutrición equilibrada, ejercicio moderado y controlar otras enfermedades apoya la salud mitocondrial. Estas medidas no sustituyen el seguimiento médico, son un complemento que suma.

Vivir con LHON en Bolívar: apoyo, derechos y recursos para la familia

El diagnóstico sacude, pero hay caminos para recuperar el control. Las adaptaciones en estudio y trabajo marcan la diferencia. Desde el celular hasta la computadora, hoy casi todo sistema incluye funciones de accesibilidad. La solicitud de apoyos y certificaciones de discapacidad según normativas locales abre puertas a ayudas técnicas, traslados y programas sociales. No es trámite por trámite, es acceso a derechos.

El apoyo emocional sostiene a la persona y a la familia. La psicoterapia ayuda a procesar el duelo visual y a encontrar nuevas rutinas. Los grupos de pacientes ofrecen experiencia práctica, desde cómo usar un lector de pantalla hasta cómo preparar una entrevista laboral con baja visión. La consejería genética es una herramienta para madres y familiares que desean entender riesgos y planificar el futuro con información clara.

Un ejemplo cercano: un estudiante con LHON puede activar el lector de pantalla del teléfono, usar letra grande y alto contraste en clase, y acordar evaluaciones orales. En el trabajo, un empleado puede usar magnificadores, ajustar la iluminación y organizar tareas que no dependan de la visión fina. Pequeños cambios, sumados, devuelven autonomía.

Adaptaciones para estudiar y trabajar con baja visión

Las tecnologías actuales hacen mucho. Los lectores de pantalla permiten leer textos, correos y documentos. La magnificación y el alto contraste facilitan la lectura prolongada. Ampliar materiales, pedir tiempos extendidos y usar tareas por voz son ajustes razonables que mejoran el desempeño. Hablar con escuelas y empleadores, con informes médicos y propuestas claras, ayuda a acordar ajustes razonables que benefician a todos.

Apoyo emocional y redes que acompañan

La psicoterapia reduce ansiedad y depresión asociadas a la pérdida visual. El acompañamiento familiar es combustible para la motivación. Las redes de pacientes comparten experiencias, becas y ayudas técnicas. Construir una red local en Bolívar, con profesionales de salud, educación y organizaciones sociales, crea soluciones reales y cercanas.

Consejería genética y decisiones familiares informadas

La consejería genética brinda un mapa. Explica riesgos, opciones de pruebas para familiares y posibles decisiones reproductivas. Algunas técnicas avanzadas pueden no estar disponibles en la zona, por lo que se evalúan alternativas según cada contexto. Lo importante es decidir con información confiable y apoyo profesional, sin presiones y respetando los tiempos de la familia.

 

Margarita Martinez

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Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.