Salud

Cólicos en bebés: cómo identificarlos y aliviarlos

Las primeras semanas de vida con un bebé pueden sentirse como una montaña rusa de emociones.

Para muchas familias, los cólicos en bebés se convierten en una preocupación frecuente, sobre todo durante los primeros tres meses. Este cuadro, que suele ser motivo de llanto intenso y prolongado, puede despertar inseguridad y dudas en padres primerizos. Sin embargo, aunque los síntomas pueden resultar desesperantes, los cólicos no representan un riesgo grave para la salud del bebé.

Identificar los episodios y buscar formas de alivio genera mucha incertidumbre. Los cólicos afectan la rutina diaria y suelen alterar el humor y el sueño de toda la familia. Por eso, conocer sus señales y aprender a manejarlos con calma puede marcar la diferencia en el bienestar de todos.

Cómo identificar los cólicos en tu bebé

Cada bebé es único, pero hay señales clásicas que ayudan a saber si el bebé tiene cólicos. El principal síntoma es el llanto intenso y de tono agudo, normalmente en las tardes o noches. Este llanto dura al menos tres horas al día, tres días a la semana. A diferencia de otros tipos de llanto, el del cólico es difícil de calmar y se repite en horarios similares.

Presta atención a estos síntomas:

  • Puños apretados durante el llanto.
  • Piernas flexionadas hacia el abdomen.
  • Abdomen hinchado y tenso.
  • Cambios en la expresión facial: signos de dolor, cara enrojecida o ceño fruncido.
  • El bebé puede dejar de llorar de repente después de expulsar gases o heces.

Es importante diferenciar estos episodios de otras condiciones. Fiebre, vómitos, poca ganancia de peso, o letargo no son típicos del cólico y requieren una consulta rápida con el pediatra.

Cuándo consultar al pediatra:

  • El llanto cambia de forma repentina, es mucho más agudo o suena diferente.
  • El bebé rechaza totalmente el alimento.
  • Hay sangre en las heces.
  • El llanto viene acompañado de fiebre o vómitos constantes.

El pediatra es tu aliado para descartar problemas médicos más serios y confirmar que lo que ocurre es realmente un episodio de cólicos.

Estrategias efectivas para aliviar los cólicos en bebés

Enfrentar los cólicos requiere práctica, paciencia y algunos trucos. Aquí van recomendaciones basadas en evidencia y consejos pediátricos actualizados para 2024-2025.

Alimentación y prevención de aire

  • Si das pecho, revisa que el enganche del bebé sea adecuado, para evitar que trague aire.
  • Si usas biberón, prueba tetinas anticólicos y mantenlo inclinado de manera que no queden burbujas de aire en la leche.
  • Después de cada toma, masajea suavemente la espalda y ayuda a expulsar los gases.

Masajes y contacto

  • Realiza masajes suaves en el abdomen siguiendo el sentido de las agujas del reloj.
  • Flexiona suavemente las piernas del bebé hacia el abdomen varias veces seguidas. Esto puede ayudar a liberar gases y reducir la tensión.
  • Llevar al bebé en brazos, usando portabebés ergonómicos o simplemente arrullándolo, crea un efecto de calma y seguridad.

Técnicas de consuelo

  • Prueba los baños tibios, que pueden relajar los músculos abdominales.
  • Usa sonidos blancos: un secador de pelo a distancia, el ruido de la lavadora o aplicaciones móviles pueden funcionar.
  • Pasea al bebé en cochecito o en brazos por la casa. El movimiento rítmico suele tranquilizarlo.

Uso de probióticos: Lactobacillus reuteri

Desde 2024, los pediatras recomiendan el uso de probióticos, en especial Lactobacillus reuteri (DSM 17938), como ayuda para los cólicos en lactantes, sobre todo si son alimentados al pecho. La dosis habitual es de 5 a 10 gotas diarias, una sola vez al día, preferentemente bajo indicación del pediatra.

Beneficios comprobados:

  • Reducción del tiempo de llanto a la primera semana de uso.
  • Mejora en la flora intestinal y menor inflamación.
  • Aumento del bienestar familiar.

Recuerda no agregar el probiótico a líquidos calientes y pedir asesoría médica antes de iniciar cualquier suplemento.

Medicamentos: ¿son necesarios?

Los medicamentos para los cólicos rara vez son necesarios y solo deben usarse bajo supervisión médica, si el llanto es muy intenso y ninguna estrategia funciona. La automedicación puede traer riesgos y complicar el cuadro.

 

Margarita Martinez

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Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.