Nutricionista explica qué significa tener calambres musculares, fatiga y alteraciones en el estado de ánimo y del sueño: ‘Incluyendo tics en los ojos’
¿Te ha pasado que un calambre te interrumpe a mitad de la noche? ¿O tal vez has sentido ese molesto tic en el párpado cuando llegas cansado a casa? Expertos en nutrición advierten que estos síntomas, tan comunes hoy en día, pueden ser señales claras de un desequilibrio nutricional, sobre todo de la falta de magnesio. La vida moderna, el estrés y los malos hábitos alimenticios hacen que estos problemas ahora sean tema recurrente en las consultas de salud.

¿Por qué aparecen los calambres musculares, la fatiga y los tics en los ojos?
El magnesio es uno de los minerales más importantes para el cuerpo. Está presente en cada célula y regula funciones esenciales. Una de sus tareas principales es permitir la contracción y relajación de los músculos. Cuando hay poco magnesio en el cuerpo, las fibras musculares se alteran fácilmente, produciendo calambres dolorosos y sensaciones de pesadez.
Pero los músculos no son los únicos afectados. Los pequeños músculos que rodean los ojos también pueden sufrir, dando origen a esos tics molestos que parecen imposibles de controlar. Por otro lado, la fatiga constante y el agotamiento sin explicación suelen aparecer en paralelo.
Otros minerales influyen, como el potasio y el calcio, pero el magnesio es el que más frecuentemente falta en la dieta. Quienes sudan mucho, hacen ejercicio intenso o toman ciertos medicamentos tienen más riesgo de perder magnesio, lo que puede hacer que, incluso tras dormir bien o comer lo necesario, sigas con calambres frecuentes y tics.
Ejemplos claros en la vida cotidiana
- Despertar de madrugada por un calambre en la pierna.
- Sentir que no puedes relajar el párpado después de un día largo frente a la pantalla.
- Notar debilidad muscular al subir escaleras, aunque no hayas hecho esfuerzo extra.
- Fatiga que no mejora después de un descanso.
Magnesio y alteraciones en el estado de ánimo y el sueño
El magnesio también es clave para el sistema nervioso. Participa en la producción de serotonina, conocida como la “hormona del bienestar”. Cuando el magnesio escasea, los nervios pueden estar más excitables, lo que causa irritabilidad, cambios bruscos de humor y síntomas de ansiedad.
Dormir se vuelve un reto, incluso si el día fue agotador. Esto ocurre porque el magnesio ayuda a regular la melatonina, la hormona que controla el ciclo del sueño. Con niveles bajos de magnesio, el cuerpo puede tardar en relajarse y desconectarse para descansar realmente.
¿Cómo impacta en el ánimo y el descanso?
- Te sientes ansioso o con pensamientos acelerados sin motivo claro.
- Te despiertas varias veces durante la noche.
- Tienes poca paciencia y cualquier situación te sobrepasa.
- El agotamiento mental se suma al físico.
Recomendaciones prácticas para mejorar estos síntomas
- Incluye más fuentes naturales de magnesio en tu dieta diaria.
- Crea rutinas de sueño, alejando pantallas una hora antes de dormir.
- Realiza ejercicios de respiración o relajación antes de acostarte.
- Si los síntomas persisten, considera consultar al especialista para un ajuste de la dieta o la recomendación de un suplemento.
¿Cómo prevenir y tratar estos síntomas desde la nutrición?
La mejor forma de asegurarse un buen nivel de magnesio es a través de la comida. El cuerpo absorbe mucho mejor este mineral de los alimentos que de los suplementos adicionales.
Alimentos ricos en magnesio
| Alimento | Cantidad de magnesio (por 100 g) |
|---|---|
| Semillas de calabaza | 262 mg |
| Almendras | 270 mg |
| Espinaca cocida | 87 mg |
| Chocolate negro (70%) | 228 mg |
| Legumbres (lentejas) | 36 mg |
| Avena | 177 mg |
Consejos para el día a día
- Agrega semillas o frutos secos a tus ensaladas y yogures.
- Prefiere cereales integrales y legumbres varias veces a la semana.
- Sustituye snacks ultraprocesados por una porción de chocolate amargo o un puñado de almendras.
- Mantén una hidratación adecuada, ya que la deshidratación reduce los niveles de minerales.
- Haz revisiones periódicas si sueles sudar mucho o tienes periodos de estrés continuado.
En algunos casos, sobre todo si hay síntomas persistentes o si la dieta es limitada, el especialista podría sugerir un suplemento de magnesio. Evita automedicarte, ya que el exceso de magnesio también puede ocasionar malestares.
Factores que pueden agravar la deficiencia
- Altos niveles de estrés físico y emocional.
- Consumo excesivo de café o bebidas energizantes.
- Dietas muy restrictivas o poco variadas.
- Sedentarismo o, por el contrario, ejercicio extremo sin recuperación adecuada.
- Dormir mal o descansar menos de seis horas diarias.
Conclusión
El cuerpo suele avisarnos cuando algo no va bien, y síntomas como calambres, fatiga, mal dormir o tics oculares no deben ignorarse. Prestar atención a estas señales y hacer cambios simples en la alimentación marcan la diferencia. Mejorar la dieta no solo restaura el equilibrio, sino que también previene nuevas molestias.
Buscar el acompañamiento de un profesional de la nutrición y mantener hábitos saludables son pasos clave para sentirse bien por dentro y por fuera. Pon tu salud en primer lugar y haz que tu bienestar sea una prioridad cada día.
Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.