¿Cómo no aumentar de peso al envejecer?
Con el paso de los años, el cuerpo experimenta una transformación natural en su composición que suele manifestarse en una mayor dificultad para mantener el peso de la juventud. Este fenómeno se debe principalmente a la ralentización del metabolismo basal y a la pérdida progresiva de masa muscular, un proceso conocido como sarcopenia. Al disminuir el tejido muscular, el organismo requiere menos energía para funcionar, lo que significa que seguir manteniendo los mismos hábitos alimenticios de décadas anteriores puede traducirse en un almacenamiento involuntario de grasa corporal.
Sin embargo, el aumento de peso al envejecer no es una consecuencia inevitable, sino un proceso que puede gestionarse con ajustes estratégicos en el estilo de vida. La clave reside en priorizar la calidad nutricional y, sobre todo, en integrar el entrenamiento de fuerza como una herramienta indispensable para proteger el motor metabólico del cuerpo.
Al adaptar la actividad física y la alimentación a las necesidades actuales de la biología interna, es posible alcanzar la madurez con una silueta saludable, niveles óptimos de vitalidad y una mayor resistencia frente a las enfermedades crónicas.
La renovación de los lípidos en el tejido graso disminuye con la edad
Los científicos han estudiado las células grasas de 54 hombres y mujeres durante un período promedio de 13 años. Durante este período, todas las personas, tanto si ganaron como si perdieron peso, mostraron una disminución en la tasa de renovación de lípidos en el tejido graso, es decir, la tasa a la que se eliminan y almacenan los lípidos (o la grasa) en las células grasas.
Según el estudio realizado en colaboración con investigadores de la Universidad de Uppsala en Suecia y la Universidad de Lyon en Francia, quienes no compensaron esto consumiendo menos calorías aumentaron un 20% de peso en promedio.
Incluso después de la cirugía bariátrica: mantener el peso no se consigue
Los investigadores también observaron el índice de renovación de lípidos en 41 mujeres que se sometieron a cirugía bariátrica y cómo el índice de renovación de lípidos afectó su capacidad para mantener su peso de cuatro a siete años después de la cirugía.
El resultado mostró que sólo aquellos que tenían niveles bajos antes de la cirugía podían aumentar su tasa de reposición de lípidos y mantener su pérdida de peso. Los investigadores creen que estas personas pueden haber tenido más margen para aumentar su tasa de reemplazo de lípidos que aquellos que tenían un preoperatorio de alto nivel.
Regulación de los cambios de peso corporal
«Los resultados indican por primera vez que los procesos en nuestro tejido graso regulan los cambios en el peso corporal durante el envejecimiento independientemente de otros factores», dice Peter Arner, profesor del Departamento de Medicina Huddinge del Instituto Karolinska y uno de los principales autores del estudio. «Esto podría abrir nuevas formas de tratar la obesidad».
Mantener el peso adecuado con la edad: el papel clave de la actividad física
Estudios anteriores han demostrado que una de las formas de acelerar la renovación de los lípidos en el tejido graso es hacer más ejercicio. Esta nueva investigación apoya esta noción e indica además que el resultado a largo plazo de la cirugía de pérdida de peso mejoraría si se combinara con un aumento de la actividad física.
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