Cáncer de páncreas: este terrible cáncer se compone de varios cánceres

El temido cáncer de páncreas es en realidad cuatro enfermedades distintas. Cada uno con diferentes trastornos genéticos. Este importante descubrimiento podría allanar el camino para mejorar el tratamiento de este cáncer, a menudo mortal.

El cáncer de páncreas es la cuarta causa de muerte por cáncer en las sociedades industrializadas y puede convertirse en la segunda causa de muerte por cáncer en el año 2030. Esta pesada carga refleja el extraordinario poder destructivo de esta enfermedad.

De todos los cánceres, el de páncreas es el que tiene la tasa de supervivencia a cinco años más baja (<5%). La mayoría de los pacientes mueren a los pocos meses del diagnóstico. Un obstáculo importante para el tratamiento de este cáncer es que la enfermedad suele desarrollarse de forma insidiosa, sin ningún signo particular.

Ya ha alcanzado una fase demasiado avanzada cuando aparecen los primeros síntomas: ictericia, pérdida de peso, fatiga, dolor abdominal o de espalda. La cirugía sigue siendo la única opción real para curar a los pacientes, pero menos del 20% de ellos pueden ser operados. Esto se debe a que la enfermedad ya se ha extendido a los tejidos circundantes (hígado, ganglios linfáticos).

Por tanto, identificar los factores que rigen la progresión del cáncer de páncreas es de gran importancia para identificar nuevas vías terapéuticas. También es importante desarrollar pruebas de diagnóstico que puedan detectar la presencia de cáncer de páncreas antes de que sea demasiado tarde.

Cáncer de páncreas: Son cuatro enfermedades diferentes

Para lograrlo, una colaboración de científicos australianos y británicos emprendió la titánica tarea de analizar todo el material genético de 456 tumores de páncreas (adeno-carcinomas ducales). Tras siete años de trabajo, la avalancha de datos acumulados por los científicos descubrió que este cáncer es una enfermedad mucho más compleja de lo esperado y que utiliza varias combinaciones diferentes de genes defectuosos para progresar.

Como resultado de este análisis sistemático, ahora sabemos que lo que ahora llamamos «cáncer de páncreas» se compone en realidad de cuatro enfermedades completamente distintas. Por ejemplo, algunos subtipos de cáncer de páncreas contienen mutaciones normalmente asociadas al cáncer de colon o a ciertas leucemias. Mientras que otros son muy similares a ciertos cánceres de pulmón y vejiga.

Se trata de un descubrimiento importante porque hay tratamientos disponibles para estos cánceres que podrían mejorar el pronóstico de los pacientes afectados por el cáncer de páncreas. A medio plazo, la identificación del tipo de cáncer de páncreas presente en un determinado paciente (genotipado) podría permitir dirigir mejor el tumor y mejorar así el pronóstico del paciente.

La prevención reduce la incidencia del cáncer

Sin embargo, la esperanza de nuevos tratamientos no debe hacernos olvidar que es posible reducir significativamente el riesgo de verse afectado por el cáncer de páncreas. El tabaquismo, el sobrepeso y el consumo excesivo de carnes rojas (especialmente de charcutería) son factores que aumentan el riesgo de padecer este cáncer. Por el contrario, el consumo regular de folato en la dieta, que se encuentra principalmente en las verduras verdes, se asocia con una fuerte reducción del riesgo (75%), al igual que comer sólo dos porciones de frutos secos a la semana (35%). Dada la aterradora tasa de mortalidad asociada a este cáncer, aplicar este enfoque preventivo en el día a día es, sin duda, la mejor manera de hacer frente a esta enfermedad.