Azúcar es sinónimo de obesidad: 5 razones para dejar de consumirla

Cada vez que consumimos azúcar nuestro cuerpo se siente un poco más feliz, eso es cierto. Pero también lo es que consumir frecuentemente este endulzante genera una adicción de la cual es muy difícil salir. Y como toda adicción, trae consigo problemas graves para la salud, incluyendo el sobrepeso.

¿Realmente es tan malo el consumo de azúcar?

El azúcar nos hace sentir tan bien que resulta difícil percatarse dónde está el problema. Y realmente el problema está en las cantidades que se ingieren diariamente, ya que los médicos reconocen que solo un poco de dulzura no le hace daño a nadie. Pero cuando nos excedemos, el consumo de esta sustancia puede generar algunos problemas como:

  • Obesidad
  • Diabetes
  • Caries
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Riesgo de hígado graso
  • Aumento de la presión arterial

¿Qué tipos de azúcares hay?

No todos los azúcares son iguales, de hecho hay buenos y malos. Sigue leyendo y te contaremos sobre cada uno de ellos.

  • Buenos azúcares

No todo lo dulce es malo y menos si proviene de la naturaleza como es el caso de alimentos como frutas y verduras. Según varios investigadores de la Universidad de California, estos azúcares naturales contienen multivitaminas, minerales, fibra y otros nutrientes que son buenos para la salud. Sin duda una buena noticia que nos endulza.

  • Malos azúcares

El azúcar procesada que usualmente está contenida en las bebidas azucaradas, los dulces,  productos horneados y los cereales azucarados, es catalogada como mala o dañina, ya que contribuye al aumento de peso y a los problemas de salud crónicos, incluida la obesidad, las enfermedades cardíacas y la diabetes

¿Qué cantidad de azúcar se recomienda al día?

Los organismos internacionales encargados de velar por la salud de todos en el mundo aseguran que los azúcares agregados no proporcionan nutrientes, pero sí muchas calorías añadidas que pueden conducir al sobrepeso o incluso a la obesidad. También afirman que esto reduce la salud del corazón.

Por ello, la American Heart Association recomienda el consumo de seis cucharaditas (25 gramos) de azúcar por día para las mujeres y nueve cucharaditas (36 gramos) para los hombres. Y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo el 10% de tu dieta debe contener azúcar agregada.

0 azúcar para bajar de peso

No comer azúcar refinada en absoluto es la mejor alternativa para bajar de peso y agregar salud a tu día y a tu vida. En cambio, debes comer alimentos con alto contenido de fibra y azúcar natural como cereales integrales, frutas y verduras, ya que son esenciales en la lucha contra la obesidad y sobrepeso.

Razones para eliminar el azúcar de tu dieta

  • Es rica en calorías vacías

El azúcar refinada y añadida es calórica y no contiene nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo, por  lo que al consumirlo aumenta la posibilidad de ganar peso más rápido y tener  exceso de grasa corporal.

  • Olvidas los alimentos saludables

Si la mayor parte de tu dieta se concentra en  azúcares agregados, es posible que te falten antioxidantes encargados de proteger las células del daño causado por los radicales libres, provocando un aumento de los problemas de salud.

  • Comes en exceso

El azúcar añadido generalmente trae un tipo de azúcar llamada fructosa que aumenta significativamente los niveles de grelina (hormona que promueve el hambre), mientras disminuye los niveles de la hormona que suprime el apetito. Esto afecta el hipotálamo, alterando las funciones de regulación del apetito, las calorías quemadas y el metabolismo de los carbohidratos y las grasas. Esta es la verdadera razón por la que comienzas a comer  más de lo que necesitas.

  • Problemas graves de salud

Ya a este punto podrás deducir entonces que todo tu organismo se irá deteriorando en la misma medida que aumentas o mantienes el consumo de azúcar. Los daños pueden ser irreversibles y crónicos como la diabetes que no tiene cura alguna.

Una vida menos dulce será una vida más saludable. Tú eliges qué tipo de vida quieres tener y qué calidad de vida le proporcionarás a tu organismo. Recuerda que tus hábitos repercuten en la familia, así que cuida también de tus hijos y tu pareja.