Piel bonita, sana y firme: consejos para lograrlo durante el confinamiento

La piel es un verdadero órgano con una estructura compleja que interactúa con el entorno exterior y protege al cuerpo contra las agresiones. Es fácil entender por qué un estilo de vida saludable y una buena dieta pueden mejorar considerablemente su belleza. Aprovecha este tiempo de confinamiento para lograr una piel bonita y sana.

Los reflejos correctos y los buenos hábitos para una piel bonita:

Aliado N° 1: el agua

El agua potable es el tratamiento ideal para lograr una piel bonita. Beber medio litro de agua aumenta la microcirculación sanguínea de la piel, que se ralentiza con la edad.
Mejor irrigada, la piel está más hidratada y se beneficia más de los nutrientes proporcionados por la sangre.

Aliado N° 2:  los alimentos

La contaminación, el estrés, una dieta excesivamente rica, el abuso del tabaco, el alcohol, la luz solar, los complementos alimenticios, los medicamentos, en definitiva, todos los excesos provocan la oxidación de ciertas células: los átomos de oxígeno se adhieren a otras células creando un desequilibrio y los electrones se escapan: son los famosos electrones libres que están ociosos y atacarán a las células circundantes y acentuarán el proceso de envejecimiento celular y, por tanto, también el de la piel.

Estos radicales libres son responsables de la aparición de manchas y arrugas de la edad.
Pero tenga la seguridad de que para combatir estos efectos, podemos contar con los antioxidantes que los neutralizan.

Aquí es donde la calidad de nuestra dieta se hace notar, ya que los antioxidantes son proporcionados principalmente por lo que comemos. ¿Dónde encontrarlos?
La vitamina C

Es esencial para la producción de colágeno que asegura la flexibilidad y la firmeza de la piel. Los alimentos más ricos son la guayaba, el pimiento rojo, los cítricos, el kiwi, el mango, el brócoli, las coles de Bruselas, la grosella negra, las fresas y la piña.

  • Betacaroteno

El betacaroteno es un pigmento amarillo-naranja producido por plantas, algas, algunas bacterias y hongos. Lo contienen alimentos como el albaricoque, mango, zanahoria, papaya, calabaza, boniato; pero también verduras de hoja verde como dientes de león, lechuga romana, espinacas, acelgas, col verde. Estas ayudan a reparar las células de la piel dañadas por el sol y a proteger la piel. Si bien sabemos que este antioxidante protege la piel del sol, se sabe menos acerca de que sea un precursor de la vitamina A (también se llama provitamina A), cuya falta provoca sequedad en la piel.

La vitamina A es de origen animal. Es una vitamina liposoluble, se disuelve en la grasa y por lo tanto necesita la grasa para ser asimilada, se almacena en nuestro hígado. Contribuye al desarrollo natural y al crecimiento normal del cuerpo mientras mantiene la salud de nuestros ojos, piel y sistema inmunológico. Se encuentra principalmente en el aceite de hígado de bacalao, hígado, paté de hígado, mantequilla, parmesano, roquefort, emmental, huevos.

  • Zinc, Selenio y Vitamina E

La combinación de estos tres antioxidantes es extremadamente beneficiosa para tu cuerpo porque su acción sinérgica protege eficazmente las membranas celulares. ¡Efecto antioxidante garantizado! Dónde encontrarlos para consumirlos y tener una piel bonita:

Selenio: Nueces de Brasil, pescado y mariscos, carne, huevos, despojos, leche, queso, alimentos de grano entero.

Zinc: Ostras (39,30 mg por 100 g, lo que lo convierte en uno de los alimentos más ricos en zinc), germen de trigo a la parrilla, hígado de ternera, trozos de carne cocida, semillas de calabaza asadas, cangrejo, langosta.

Vitamina E: aceite de germen de trigo, aceite de girasol, aceite de aguacate, semillas de girasol, aceite de hígado de bacalao, aceite de avellana, aceite de colza, nueces, avellanas, almendras, piñones, puré de tomates en lata, aguacate, huevas de pescado.

  • Licopeno

Los tomates son, junto con las sandías, una extraordinaria fuente de licopeno. Este poderoso antioxidante es un pigmento rojo que también se encuentra en las fresas, cerezas y pimientos.

Por una vez la cocina es una amiga: los niveles de antioxidantes son más interesantes en los tomates cocidos (el coulis, por ejemplo) que en los tomates crudos porque la cocción rompe las células y libera el licopeno!

Añade un chorrito de aceite de oliva, se solubilizarán y se asimilarán mejor porque este pigmento es soluble en grasa!

  • Los polifenoles en los frutos rojos

Las grosellas negras, las grosellas espinosas, los arándanos y las moras son bayas repletas de polifenoles, antioxidantes que también se encuentran en el vino y el té verde. También proporcionan vitamina C (otro antioxidante) y calcio, excelente para la fortaleza de los huesos.

  • Los polifenoles en el café o el té verde

El té verde o el café, además de hidratarte (¡recuerda beber un litro y medio de agua al día!) promueven una piel bonita, gracias a sus polifenoles.

Los ácidos clorogénicos, que son polifenoles presentes en el café, tienen notables propiedades antioxidantes, permiten eliminar los radicales libres oxigenados que son tóxicos para el organismo, son capaces de eliminar metales e inducir la producción de enzimas antioxidantes.

Las catequinas, teoaflavinas y teoarubiginas contenidas en el té verde, hasta 400 mg de polifenoles totales, según la Agencia Nacional de Seguridad Alimentaria (ANSES). Gracias a estos compuestos, el té es considerado la bebida con mayor actividad antioxidante, ya que dos tazas equivalen a siete vasos de jugo de naranja; el poder antioxidante de los extractos de té verde es cuatro veces mayor que el de la vitamina C.

  • Chocolate negro

El cacao es rico en catequina, un polifenol. Probar una teja de chocolate negro con más de 8% de cacao tiene por lo tanto virtudes distintas al puro placer, es un antioxidante, bueno para la piel.I

El chocolate contiene cafeína con efectos antiinflamatorios, que ayuda a proteger la piel.

  • Aceite de Oliva

El aceite de oliva es rico en ácidos grasos monoinsaturados que reducen la inflamación y el estrés oxidativo. Como parte del estudio SUVIMAX, los investigadores estudiaron a casi 3.000 hombres y mujeres entre los 45 y 60 años. La gente que consumía la mayoría de los ácidos grasos monoinsaturados tenía menos envejecimiento de la piel del rostro por el sol. El aceite de oliva es una fuente preferida de lípidos en la dieta mediterránea y puede utilizarse para condimentar y cocinar.

  • Omega-3

Los pescados grasos como las sardinas, el arenque, el salmón y la caballa son ricos en ácidos grasos omega-3 que protegen contra la radiación UV y limitan la inflamación de la piel. El pescado también contiene vitamina E, un antioxidante que es bueno para la piel. El aceite de nuez, lino y colza también es rico en omega 3.

Aliado N° 3: El sueño

La piel, como todos nuestros órganos, es muy sensible a la cronobiología. Durante el sueño, la síntesis de colágeno y el flujo sanguíneo se intensifican, por lo que nuestra tez está más radiante después de una buena noche de sueño.

Durante el día, la piel es un verdadero escudo que nos protege de las agresiones (contaminación, sol, calor, frío) pero por la noche se regenera gracias a la intensificación de la multiplicación celular. Es entre la medianoche y las 4 de la mañana cuando es más permeable y, por lo tanto, más receptiva a los tratamientos que nos cuidamos de aplicar antes de acostarnos.

Consejo: limpie bien su cara, aplique un tratamiento antes de acostarse y duerma idealmente durante 8 horas.

Aliado N° 4:  El deporte

Los beneficios del deporte son múltiples:

  • Piel más sana

La transpiración causada por el ejercicio hace que los poros de la piel se dilaten y que se evacuen las toxinas formadoras de granos. El cuerpo se desintoxica, la piel se limpia, los poros se liberan de impurezas y células muertas. La tez es más clara, más nítida y más suave.

  • Una piel más bonita, flexible y luminosa

A medida que el ritmo cardíaco aumenta, la piel se enrojece. El calor estimula la microcirculación sanguínea y linfática en la piel: la irrigación es significativamente mejor y conduce a una mejor nutrición del tejido de la piel. La piel está mejor nutrida, más hidratada y por lo tanto más flexible y radiante.

  • Piel más firme

Como los tejidos están mejor irrigados, la ingesta de nutrientes como la vitamina C es más importante. La piel se curará y regenerará más. Mejor alimentados, los fibroblastos aumentan la producción de colágeno y elastina: la piel está más tonificada y pulposa.
Una piel sin rastros de fatiga y estrés

Cuando hacemos ejercicio y sudamos, el cuerpo restaura de forma natural el equilibrio ácido-base que normalmente se ve alterado por las hormonas del estrés y las toxinas que tienden a hacerlo más ácido de lo que debería. Este equilibrio hace que el sueño sea mejor, más largo y profundo. Las células de la piel se regeneran mejor y son más descansadas. Los rasgos están relajados y descansados. La piel está lisa y radiante.

Además, durante la actividad deportiva se producen endorfinas y dopaminas que relajan el cuerpo y el cerebro. Es este bienestar, así como una mejor oxigenación de los tejidos lo que causará una disminución de los granos y un mejor sueño.

En resumen: Habrá comprendido fácilmente que para una piel bonita, un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada son esenciales.

Aquí tienes dos días de menús ideales para lograr una piel bonita:

DÍA 1:

  • Desayuno:
    1 tazón de café 1 tazón con copos de avena integrales, 4 nueces, 3 albaricoques secos en invierno o 3 albaricoques frescos en verano con leche.
    Por la mañana: 3 tazas de té verde
  • Almuerzo:
    Ensalada de zanahorias con ajo, aceite de nuez y aderezo de jugo de limón
    Tagliatelle con salsa de tomate (freír 1 cebolla en aceite de oliva, añadir 1 diente de ajo y 1 lata de tomates enteros pelados ricos en licopeno, sal y pimienta) e hígados de pollo a la parrilla.
    Queso blanco puro con frutas rojas en temporada.
    Café sin azúcar con una barra de chocolate oscuro al 98% de cacao.
  • La cena:
    sopa de acelgas y zanahoria
    sardina con tomate y ensalada verde con una rebanada de pan integral orgánico
    4 almendras y un yogur natural

DÍA 2:

  • Desayuno:
    1 tazón de café 2 rebanadas de pan integral orgánico 1 mango 1 yogur natural
    Por la mañana: 3 tazas de té verde
  • Almuerzo:
    Ensalada de tomate con aceite de oliva y ajo
    Bistec de salmón con espinacas frescas
    1 rebanada de queso Emmental con 1 rebanada de pan integral orgánico, café
    Café sin azúcar con una barra de chocolate oscuro al 98% de cacao.
  • La cena:
    Lechuga con vinagreta de aceite de nuez con aguacate en rodajas finas o en dados con piñones y huevos escalfados
    yogur natural

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