Estilo de vida

Cómo disfrutar plenamente de tus encuentros íntimos

Para muchas personas, el sexo no es simplemente una actividad de placer. Incluso cuando todo parece estar en orden, a veces el problema radica en nosotros mismos y en nuestros propios pensamientos. Aquellos de nosotros que tendemos a pensar en exceso a diario, a menudo luchamos por silenciar esos pensamientos intrusivos, incluso durante los encuentros íntimos.

«¿Se habrá dado cuenta de este complejo mío?», «¿Me encontrará habilidoso/a?», «¿Cuánto tiempo durará?», «¿Hago demasiado ruido… o muy poco?», «¿Voy a poder tener un orgasmo?»… Estos tipos de pensamientos no surgen de la nada y, lo más importante, existen formas de acallarlos temporalmente.

Foto: Freepik

¿Qué es la ansiedad sexual?

Si bien las personas ansiosas en su vida cotidiana atribuirán fácilmente sus miedos y aprensiones ante el sexo a su ansiedad, es totalmente posible que la ansiedad se concentre únicamente en el acto sexual. Al igual que muchos otros aspectos de nuestra vida, la sexualidad está sujeta a numerosas influencias sociales.

Las expectativas en torno al desempeño y la apariencia física pueden ser la fuente de temores exacerbados. «Las personas que padecen ansiedad sexual a menudo experimentan sensaciones físicas y emocionales negativas», describe Tricia Johnson, terapeuta, para Choosing Therapy. «Esto a menudo puede dar lugar a pensamientos negativos antes, durante y después de las relaciones sexuales, lo que aumenta la preocupación o el miedo».

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Durante una relación sexual, la ansiedad puede manifestarse a través de pensamientos intrusivos que obligan a quien la padece a permanecer dentro de su propia mente, impidiéndole sumergirse en el momento presente. El miedo a no estar a la altura, las preocupaciones sobre la apariencia, el temor a la falta de placer o las distracciones externas se apoderan así de la posibilidad de disfrutar.

Aprende a estar presente

Debido a que la ansiedad o los simples pensamientos intrusivos relacionados con otros problemas, como el trabajo, pueden impedir que el placer tenga cabida en la intimidad. Y es que estos pensamientos impiden estar atento a los sentidos y las sensaciones. Puede que estés más pendiente de tu lista de la compra que de tus sensaciones actuales. Y luego te sientas culpable por haber pensado en eso.

Para reconectarte contigo mismo durante una relación sexual, Heather Shannon, terapeuta sexual, recomienda la atención plena. Útil para combatir el estrés, la ansiedad y fomentar la concentración, entre otras cosas, la atención plena tiene como objetivo recuperar el momento presente. «Presta atención a lo que ves, por ejemplo, el rostro de tu pareja», recomienda para Very Well Mind. «Percibe lo que sientes: el champú o el perfume de tu pareja. Nota la sensación del tacto de la piel de tu pareja o de la tuya. Apelar a tus sentidos te ayudará a recuperar tu cuerpo y a salir de tu cabeza». También puedes concentrarte en tu respiración y la de tu pareja.

Por su parte, la terapeuta Vienna Costanzo-D’Aprile insiste en la importancia de la preparación mental. «Dale a tu cerebro tiempo para desconectarse de la tarea anterior», sugiere para PsychCentral. «Crea un ambiente, enciende velas, ponte algo que te haga sentir sexy. Conviértelo en un ritual si lo deseas». Puedes visualizar una burbuja propia de esta intimidad y cómo sería para aislarte del mundo exterior.

Supera la inseguridad en el sexo

Una de las principales fuentes de ansiedad sexual es la inseguridad sobre nuestro propio cuerpo y desempeño. Muchas personas se preocupan constantemente por si su cuerpo es lo suficientemente atractivo o si serán capaces de satisfacer a su pareja. Estas preocupaciones pueden interferir gravemente en la capacidad de disfrutar plenamente del acto sexual.

Para superar la inseguridad, es importante trabajar en aceptar y amar nuestro cuerpo tal y como es. Practica ejercicios de autoestima y aceptación corporal, como mirarte al espejo y decirte cosas positivas sobre ti mismo. Recuerda que tu pareja te encuentra atractivo/a y que el sexo es mucho más que solo apariencia física.

Además, enfócate en disfrutar del momento y en complacer a tu pareja, en lugar de obsesionarte con tu propio desempeño. Concentra tu atención en las sensaciones placenteras y en hacer que tu pareja se sienta amada y satisfecha. Cuando te centras en el placer mutuo, la inseguridad tiende a desvanecerse.

Comunica Tus necesidades

La comunicación abierta y honesta con tu pareja es fundamental para superar la ansiedad sexual. Comparte tus miedos, inseguridades y necesidades de forma vulnerable y sincera. Pide a tu pareja que te ayude a sentirte más cómodo/a y seguro/a durante el sexo.

Establece un diálogo sobre lo que te gusta y lo que no, y no tengas miedo de guiar a tu pareja para que te complazca de la manera que más te satisface. Recuerda que una buena comunicación en la cama lleva a una mejor conexión y a un sexo más placentero para ambos.

Practica la relajación

Cuando estás ansioso/a, tu cuerpo entra en modo de «lucha o huida», lo cual puede interferir con tu capacidad de disfrutar del sexo. Practicar técnicas de relajación puede ayudarte a calmar tu mente y cuerpo, permitiéndote estar más presente y receptivo/a a las sensaciones placenteras.

Prueba ejercicios de respiración profunda, meditación o yoga antes de tener relaciones sexuales. También puedes intentar masajes relajantes con tu pareja como parte del juego previo. Cuanto más relajado/a y centrado/a estés, más fácil será que te sumerjas en el momento y te entregues al placer.

Explora nuevas experiencias

A veces, la ansiedad sexual surge de la monotonía o la falta de novedad en la vida sexual. Probar cosas nuevas y emocionantes en el ámbito íntimo puede ayudarte a recuperar el entusiasmo y la pasión.

Habla con tu pareja sobre explorar fantasías, posturas o juguetes sexuales que puedan despertar vuestra curiosidad. Haz cambios en el escenario, la iluminación o la música para crear un ambiente diferente. Incluso puedes probar tener sexo en lugares inusuales para añadir emoción a la experiencia.

Cuando introduces variedad y emoción en tu vida sexual, tu mente se mantiene enfocada en el presente y no divaga hacia pensamientos ansiosos. Además, las nuevas experiencias te ayudarán a crear recuerdos positivos y placenteros que contrarrestarán las preocupaciones.

Busca ayuda profesional si es necesario

Si la ansiedad sexual persiste y afecta gravemente tu capacidad de disfrutar del sexo, no dudes en buscar ayuda profesional. Un/a terapeuta sexual o de pareja puede guiarte en el proceso de superar tus miedos y ansiedades.

La terapia puede ayudarte a identificar las raíces de tu ansiedad, desarrollar estrategias de afrontamiento efectivas y reconstruir una relación saludable y satisfactoria con tu sexualidad. No te sientas avergonzado/a de pedir ayuda; es un paso valiente y necesario para mejorar tu bienestar íntimo.

El sexo debería ser una fuente de placer, conexión y disfrute mutuo. Sin embargo, la ansiedad sexual puede convertirlo en una experiencia llena de preocupaciones, miedos e incomodidad. Practicando técnicas como la atención plena, la comunicación abierta, la relajación y la exploración de nuevas experiencias, puedes aprender a disfrutar plenamente de tus encuentros íntimos.

Recuerda que tu valor y tu capacidad de dar y recibir placer no se definen por tu desempeño sexual. Enfócate en el proceso, en conectar con tu pareja y en vivir el momento presente. Con paciencia y práctica, podrás superar la ansiedad sexual y redescubrir la alegría y la plenitud del sexo.

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Lorena Molina Perez

Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.

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Lorena Molina Perez

Lorena es una periodista que empezó escribiendo para la prensa de estilo de vida (gastronomía, decoración) antes de pasar a la prensa audiovisual.