Razones de peso para dejar de fumar y cómo conseguirlo

Todos hemos oído alguna vez (incluidos los fumadores) lo perjudicial que es el cigarrillo para la salud, pero estamos claros que una vez que se ha iniciado en este vicio, no es tarea sencilla dejarlo atrás. Sin embargo, nada es imposible cuando se toma la decisión de hacerlo y se tiene la fuerza de voluntad. Las razones sobran.

Tener una mejor calidad de vida

Tenemos claro que estas palabras le pueden sonar muy repetidas, pero no dejan de ser ciertas, porque tener una mejor calidad de vida engloba muchas otras variables, como por ejemplo: poder desintoxicar el organismo, tener más energía, respirar mejor, limpiar nuestra piel (librarla de manchas), conciliar mejor el sueño, tener una dentadura más limpia y saludable, mejorar considerablemente el sentido del olfato y más. Es el principio de una vida más saludable que nos puede ayudar a recuperar o ganar más años de vida.

Ahorrar dinero

Aunque este aspecto quizás no sea tan relevante para algunos porque no está relacionado directamente con la salud, realmente es más importante de lo que podemos pensar. Cuando se dejan de comprar cajas de cigarrillos, (sobre todo si se acostumbra a hacerlo diariamente), nos damos cuenta de todo lo que podríamos hacer con el dinero que estamos dejando de gastar en ellos. ¡Haz el cálculo y notarás la diferencia!

Evitar enfermedades graves

Tanto el cáncer de pulmón como enfermedades relacionadas con el corazón están estrictamente vinculadas con el tabaco. Un altísimo porcentaje de personas que padecen estas patologías, son fumadores empedernidos que no han podido dejar el cigarrillo a lo largo de su vida o en una parte de ella.

¿Cómo dejar de hacerlo?

·         Tener conciencia de que nos perjudica

Este debe ser el punto de partida para llegar al nivel de conciencia y reflexión necesario que nos va a permitir lograr el objetivo. No se trata solo de dejarlo por el simple hecho de abstenernos de fumar, sino que debe haber un proceso de reflexión que inicie con la conciencia de que nos está causando daño.

Aceptar el cambio

Este proceso no es tarea sencilla ni corta, pero una vez que hemos tomado conciencia de cuánto nos perjudica, debemos aceptar lo importante que es iniciar con el respectivo cambio de vida. Sí, se trata de iniciar nuevos hábitos saludables, cambiar nuestra rutina diaria, invertir nuestro tiempo en nuevas actividades, y todo esto, después de aceptar que efectivamente es lo que queremos y necesitamos para sentirnos mejor y más saludables.