Estilo de vida

¿Debería comprar un vehículo eléctrico en 2024?

La transformación del panorama automovilístico y los drásticos cambios esperados en los próximos años han llevado a muchos conductores a preguntarse si es el momento adecuado para adquirir un vehículo eléctrico. Las ventas de coches eléctricos en Francia han alcanzado un nuevo récord, con más de 160,000 modelos matriculados en 2021, y la mayoría de los fabricantes están electrificando sus gamas y abandonando gradualmente los motores de combustión. Ante este escenario, es importante analizar detenidamente si un vehículo eléctrico se ajusta a nuestras necesidades y hábitos de conducción.

En este artículo, exploraremos los pros y contras de la compra de un coche eléctrico en 2024, abordando aspectos como a quién va dirigido este tipo de vehículos, su rentabilidad, fiabilidad y las ayudas disponibles para su adquisición. Nuestro objetivo es ayudarte a tomar la mejor decisión para tu próxima compra de automóvil.

¿A quién se dirige el vehículo eléctrico?

Antes de todo, es fundamental asegurarse de que un vehículo eléctrico se ajusta a tus necesidades y hábitos de conducción. El conductor francés promedio recorre aproximadamente 15,000 kilómetros al año, es decir, unos 40 km diarios. Teniendo en cuenta este dato, los vehículos eléctricos parecen adaptarse a la mayoría de los automovilistas, ya que los modelos actualmente comercializados alcanzan fácilmente los 300 km de autonomía, e incluso más en los modelos de gama alta.

Sin embargo, si estás acostumbrado a realizar trayectos diarios largos por carretera o autopista, este tipo de vehículo puede convertirse rápidamente en una limitación debido a las numerosas recargas necesarias. No obstante, debes saber que la red de puntos de recarga se está desarrollando rápidamente y cada vez hay más estaciones de carga rápida en el territorio. Así, podrás recuperar hasta el 80% de la autonomía en cuestión de minutos y continuar tu viaje hasta tu destino. Además, existen diversas herramientas que te permiten planificar tu ruta teniendo en cuenta las paradas de recarga.

Por otro lado, el vehículo eléctrico se desempeña mejor en entornos urbanos, donde los arranques repetidos de un vehículo de combustión contaminan más. Si conduces regularmente y tus trayectos son más bien cortos, puedes considerar la compra de un modelo limpio. Esto es especialmente relevante dado que cada vez más ciudades francesas están implementando Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), cuyo objetivo a largo plazo es prohibir la circulación de vehículos de combustión.

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Antes de lanzarte a la compra, asegúrate de tener acceso a puntos de recarga públicos cerca de tu hogar, pero también piensa en la recarga en casa, que te permitirá recargar tu vehículo cada noche. Si tienes un garaje adecuado y con una toma de corriente, esto será una gran ventaja.

Además, si estás acostumbrado a cambiar de coche con frecuencia, quizás deberías permanecer un poco más con un modelo de combustión para dejar que la tecnología eléctrica se siga desarrollando. Sin embargo, si ves la compra de tu próximo vehículo como una inversión a largo plazo, el eléctrico parece ser la mejor solución para seguir conduciendo donde quieras sin temor a futuras restricciones.

Ventajas y desventajas del vehículo eléctrico

Analicemos ahora los principales beneficios y desventajas asociados a los vehículos eléctricos.

Ventajas del vehículo eléctrico

Una de las principales ventajas de los vehículos eléctricos es que, durante la conducción, no generan emisiones contaminantes. Sin embargo, esto no se aplica a las partículas finas, ya que la pesada batería de iones de litio aumenta considerablemente el peso del modelo eléctrico, lo que conlleva una mayor emisión de partículas finas provenientes del desgaste de los neumáticos, el revestimiento del suelo y las guarniciones de los frenos.

No obstante, al conducir un vehículo eléctrico, tienes derecho a diversas ayudas a la compra que pueden reducir considerablemente el precio de tu automóvil, y que además son acumulables entre sí.

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Además, en el uso diario, los vehículos eléctricos resultan más económicos que los de combustión, tanto en el coste de recarga como en el mantenimiento, que es más sencillo. Al volante de un coche eléctrico, disfrutarás de una conducción serena y relajante en un silencio absoluto. De hecho, a bajas velocidades, la normativa ahora exige que lleven una señal sonora para avisar a peatones y ciclistas.

Por último, la conducción de un vehículo eléctrico ofrece un mayor placer, ya que el par motor está disponible instantáneamente, proporcionando aceleraciones muy rápidas e incluso deportivas. La ausencia de caja de cambios y la fuerte desaceleración al levantar el pie resultan también muy agradables en ciudad.

Desventajas del vehículo eléctrico

A pesar de estas ventajas, los vehículos eléctricos también presentan algunos inconvenientes. En primer lugar, son más caros en el momento de la compra que sus homólogos de combustión, debido principalmente al elevado coste de la batería, que es la pieza clave de un modelo eléctrico. No obstante, cada vez hay más vehículos eléctricos en el mercado y, con las ayudas a la compra, algunos se vuelven más accesibles, como el caso del Dacia Spring, que se ofrece desde 19,800 euros.

Otro punto a tener en cuenta es la autonomía todavía limitada de la mayoría de los modelos, que oscila entre los 300 km. Esto puede suponer restricciones adicionales en comparación con un vehículo de combustión, dependiendo del tamaño de la batería, el estilo de conducción, el tipo de carretera o las condiciones climáticas. Si bien algunos modelos superan los 600 km de autonomía, esta sigue siendo una preocupación para muchos conductores.

Además, la batería de iones de litio tiene una vida útil limitada y pierde capacidad a lo largo de las cargas y descargas. Por lo tanto, es un aspecto a considerar a la hora de adquirir un vehículo eléctrico.

En cuanto a la recarga, también surgen algunos problemas. El tiempo de recarga dependerá de la infraestructura utilizada y de la potencia máxima admitida por el vehículo. Si tienes la suerte de encontrarte cerca de una de las 4,000 estaciones de carga rápida disponibles en el territorio, podrás recuperar casi toda la autonomía en menos de una hora. Pero si utilizas una toma de corriente convencional, tendrás que esperar varias horas, más de 30 según el modelo. Por eso, los fabricantes recomiendan generalmente la instalación de una wallbox en el domicilio, lo que supone un coste adicional.

Finalmente, el estado de la red de recarga también es un factor a tener en cuenta, ya que muchos usuarios informan de estaciones que no funcionan o se encuentran en malas condiciones. Además, frente al aumento de matriculaciones, el número de puntos de recarga públicos aún se queda corto, con poco más de 50,000 en todo el territorio, según las últimas cifras del Ministerio de Transición Ecológica.

¿Son rentables los vehículos eléctricos?

Si estás considerando comprar un vehículo eléctrico, probablemente te hayas preguntado si esta tecnología es más rentable que otras opciones, como los modelos de diésel, gasolina, híbridos enchufables o no enchufables.

Según un estudio realizado por la UFC-Que Choisir, la compra de un vehículo eléctrico representa la opción más rentable desde 2020. Para llegar a esta conclusión, se compararon diversos aspectos, como el precio de compra, el precio de reventa, el combustible, el mantenimiento y el seguro. Teniendo en cuenta todos estos elementos, el vehículo eléctrico resulta más rentable que un modelo de combustión o híbrido (enchufable o no).

Si nos centramos específicamente en el mantenimiento, los modelos de tamaño medio, los más vendidos en Francia, cuestan 7,275 euros en cuatro años, es decir, 1,750 euros menos que un vehículo de combustión. Este dato se aplica tanto a coches nuevos como de segunda o tercera mano.

En cuanto a los costes de uso, el vehículo eléctrico también es la solución más rentable frente a otras tecnologías, tanto para conductores que recorren pocos kilómetros como para los que recorren muchos. De hecho, los conductores que recorren más de 20,000 km al año pueden ahorrar 1,275 euros conduciendo un eléctrico, mientras que los que recorren 10,000 km al año gastarán 625 euros menos que con un vehículo de combustión. Esta diferencia se explica principalmente por el menor coste de la electricidad en comparación con el combustible. Además, las subvenciones del Estado, como el bono ecológico y la prima a la conversión, son una ayuda financiera importante, sin la cual el vehículo eléctrico de pequeño tamaño no habría sido rentable antes de 2025, según la UFC-Que Choisir.

Fiabilidad de los vehículos eléctricos

En lo que respecta a la fiabilidad, los vehículos eléctricos también presentan buenos resultados. Al contar con pocos fluidos y menos piezas mecánicas que los modelos de combustión, los riesgos de avería son menores, lo que se traduce en una mayor fiabilidad. Asimismo, un vehículo eléctrico requiere menos mantenimiento, lo cual también es una ventaja para tu bolsillo.

En cuanto a la autonomía, esta aumenta progresivamente con cada nuevo modelo comercializado, buscando superar a los anteriores. De hecho, el vehículo que actualmente ostenta la mayor autonomía es el Tesla Model S, con una estimación de 652 km. Sin embargo, se esperan numerosas novedades en 2022 y 2023, y alguna de ellas podría incluso batir este récord.

No obstante, como ya hemos mencionado, las baterías de iones de litio tienen una vida útil limitada y pierden aproximadamente un 2% de capacidad por año. Aunque las baterías están garantizadas entre 8 y 10 años o 160,000 km, una vez superado este plazo, los gastos corren a cargo del propietario, lo que puede suponer un fuerte desembolso.

Es importante señalar que los vehículos eléctricos son tan seguros como sus homólogos de combustión en caso de accidente. Los modelos se muestran robustos y protegen tanto al conductor como a los pasajeros gracias a sus numerosos equipos de seguridad. Cuando un vehículo eléctrico se incendia después de un accidente, este hecho suele ser muy reportado por la prensa, lo que puede dar la impresión de que esta tecnología es más peligrosa que la de combustión. Sin embargo, esto no es así, ya que un vehículo de combustión también puede incendiarse y no es menos peligroso que uno eléctrico. Este fenómeno era ya muy raro con los primeros vehículos eléctricos en circulación y lo es aún menos hoy en día. Los fabricantes saben que la batería de iones de litio no soporta bien las altas temperaturas y toman las medidas necesarias para protegerla y mantener su rendimiento.

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Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.

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da Maria

Después de estudiar la naturopatía, que es su pasión, continúa su trabajo con éxito; también ha participado en periodismo en el sector de la salud natural y colabora de forma independiente con editores on line sobre una base ad hoc. Ella se especializa en el campo de la pérdida de peso y deportes.