Salud

8 causas frecuentes de dolor vaginal

El dolor vaginal es una preocupación común para muchas mujeres, pero pocas hablan abiertamente de ello. Este tipo de dolor puede afectar aspectos esenciales de la vida diaria, desde las relaciones íntimas hasta la simple comodidad al sentarse. ¿Sabías que hay múltiples razones detrás de este problema?

Infecciones vaginales

Las infecciones vaginales son una de las causas más comunes de dolor vaginal. Estas infecciones pueden ser incómodas y afectar tu vida diaria. Aquí exploraremos tres infecciones vaginales comunes que pueden causarte dolor y molestias.

Foto: Freepik

1.1. Candidiasis

La candidiasis vaginal es una infección causada por el hongo Candida. Aunque este hongo vive en la vagina en pequeñas cantidades, ciertos factores pueden causar un crecimiento excesivo, provocando una infección.

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Síntomas comunes de la candidiasis:

  • Picazón intensa en la zona vaginal
  • Enrojecimiento e inflamación
  • Secreción vaginal espesa y blanca que suele parecerse al queso cottage
  • Dolor durante las relaciones sexuales o al orinar

Causas principales:

  • Uso de antibióticos
  • Embarazo
  • Diabetes no controlada
  • Sistema inmunológico debilitado
  • Uso de duchas vaginales o productos perfumados

Tratamiento:

La candidiasis se trata generalmente con antifúngicos, que pueden ser en forma de cremas, tabletas o supositorios. Es crucial seguir las indicaciones del médico y completar todo el tratamiento, incluso si los síntomas desaparecen antes.

1.2. Vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana ocurre cuando hay un desequilibrio en las bacterias naturales de la vagina. Esta condición no siempre causa síntomas, pero puede ser incómoda y provocar dolor.

Síntomas de la vaginosis bacteriana:

  • Secreción vaginal grisácea o blanca
  • Mal olor vaginal, especialmente después de las relaciones sexuales
  • Ardor al orinar
  • Picazón en la zona vaginal

Cómo causa dolor:

El dolor vaginal puede deberse a la inflamación y a la irritación causadas por la infección. Aunque no siempre es dolorosa, la vaginosis bacteriana puede causar molestias significativas.

Tratamiento:

La vaginosis bacteriana se trata con antibióticos recetados, ya sea en forma de cápsulas orales o geles vaginales. Es esencial completar el tratamiento para prevenir recurrencias.

1.3. Tricomoniasis

La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual causada por el parásito Trichomonas vaginalis. Esta infección puede afectar tanto a hombres como a mujeres, pero las mujeres suelen experimentar más síntomas.

Cómo se transmite:

La tricomoniasis se transmite principalmente a través del contacto sexual. El parásito puede infectar la vagina, el cuello uterino y la uretra.

Síntomas de la tricomoniasis:

  • Secreción vaginal espumosa, amarilla o verde
  • Mal olor vaginal
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Dolor al orinar
  • Picazón e irritación genital

Tratamiento:

La tricomoniasis se trata con un antibiótico llamado metronidazol o tinidazol. Es crucial que ambas parejas reciban tratamiento para evitar la reinfección. Además, se recomienda evitar las relaciones sexuales hasta que el tratamiento esté completo y los síntomas hayan desaparecido.

Estas infecciones son comunes pero tratables. Si experimentas algún síntoma de infección vaginal, es importante consultar a un médico para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuado.

Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son otra causa frecuente de dolor vaginal. Estas infecciones pueden ser incómodas y tener serias consecuencias si no se tratan a tiempo. Aquí te presentamos tres ETS que pueden causar dolor vaginal y cómo se diagnostican y tratan.

2.1. Clamidia

La clamidia es una de las ETS más comunes y muchas veces no presenta síntomas inmediatos. Sin embargo, cuando los síntomas aparecen, pueden incluir dolor vaginal.

Síntomas de la clamidia:

  • Flujo vaginal anormal
  • Sensación de ardor al orinar
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Dolor abdominal bajo

Diagnóstico:

Para diagnosticar la clamidia, el médico puede realizar una muestra del flujo vaginal o una prueba de orina. Estas pruebas ayudan a detectar la presencia de la bacteria Chlamydia trachomatis.

Tratamiento:

La clamidia se trata con antibióticos. Es fundamental que ambas parejas reciban tratamiento para evitar la reinfección. Además, es aconsejable abstenerse de tener relaciones sexuales hasta que el tratamiento esté completo.

2.2. Gonorrea

La gonorrea es otra ETS que puede causar dolor vaginal. Esta enfermedad es causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae y puede afectar diversas partes del cuerpo, incluida la vagina.

Síntomas de la gonorrea:

  • Flujo vaginal amarillo o verde
  • Dolor al orinar
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Sangrado entre los periodos menstruales

Cómo causa dolor vaginal:

La gonorrea puede causar inflamación y dolor en la zona vaginal debido a la infección de los tejidos. La irritación y el flujo anormal también pueden contribuir al malestar.

Tratamiento:

El tratamiento de la gonorrea incluye antibióticos específicos. Es crucial seguir el tratamiento completo y asegurarse de que la pareja también sea tratada para prevenir nuevas infecciones. La prevención es clave, por lo que se recomienda el uso de preservativos.

2.3. Herpes genital

El herpes genital es una ETS causada por el virus del herpes simple (VHS). Es una infección crónica que puede causar brotes recurrentes de llagas dolorosas en la zona genital.

Síntomas del herpes genital:

  • Llagas o úlceras dolorosas en la zona genital
  • Picazón y ardor
  • Dolor al orinar
  • Flujo vaginal anormal
  • Síntomas similares a los de la gripe durante el primer brote (fiebre, dolor de cabeza)

Tratamientos disponibles:

No existe una cura para el herpes genital, pero hay tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas y reducir la frecuencia de los brotes. Los antivirales como el aciclovir, valaciclovir y famciclovir son los más comunes. Además, es esencial mantener una buena higiene y evitar el contacto sexual durante los brotes para prevenir la propagación del virus.

Las ETS pueden ser una causa de dolor vaginal, pero con un diagnóstico y tratamiento adecuados, es posible aliviar los síntomas y evitar complicaciones. Si experimentas algún síntoma relacionado con una ETS, busca atención médica lo antes posible.

Vaginismo

El vaginismo es una condición que causa dolor e incomodidad durante la penetración vaginal. Es un problema que afecta a muchas mujeres pero, afortunadamente, tiene tratamiento. En esta sección, exploraremos las causas y los tratamientos disponibles para el vaginismo.

3.1. Causas del vaginismo

El vaginismo puede tener varias causas, tanto físicas como psicológicas. Comprender estos factores es crucial para abordar y tratar adecuadamente la condición.

Causas físicas:

  • Infecciones vaginales: Las infecciones recurrentes pueden causar dolor y llevar al vaginismo como una respuesta protectora del cuerpo.
  • Lesiones o cirugías: Cualquier trauma físico en la zona vaginal puede desencadenar esta condición.
  • Problemas médicos: Condiciones como la endometriosis o el síndrome de ovario poliquístico pueden contribuir al desarrollo del vaginismo.
  • Cambios hormonales: La menopausia, el parto y otros cambios hormonales pueden afectar la lubricación y elasticidad vaginal, causando dolor durante la penetración.

Causas psicológicas:

  • Ansiedad y estrés: Las preocupaciones sobre el desempeño sexual y las relaciones pueden aumentar la tensión muscular en la vagina.
  • Experiencias traumáticas: El abuso sexual o cualquier experiencia traumática relacionada con la sexualidad puede ser un factor desencadenante.
  • Miedo al dolor: La anticipación del dolor durante la penetración puede hacer que los músculos vaginales se contraigan involuntariamente.
  • Problemas de relación: La falta de comunicación o conflictos con la pareja pueden contribuir al vaginismo.

3.2. Tratamientos para el vaginismo

El tratamiento del vaginismo es multifacético y puede incluir opciones tanto físicas como psicológicas. La combinación de varios enfoques a menudo resulta en los mejores resultados.

Opciones de tratamiento físico:

  • Ejercicios de Kegel: Estos ejercicios fortalecen los músculos del suelo pélvico y pueden ayudar a controlar la contracción muscular involuntaria.
  • Dilatores vaginales: El uso gradual de dilatores de diferentes tamaños ayuda a desensibilizar y estirar los músculos vaginales.
  • Fisioterapia pélvica: Trabajar con un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico puede mejorar el control muscular y reducir el dolor.
  • Lubricantes: Utilizar lubricantes durante las relaciones sexuales puede disminuir la fricción y el dolor.

Opciones de tratamiento psicológico:

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Esta terapia ayuda a las mujeres a cambiar patrones de pensamiento negativos y a manejar la ansiedad relacionada con el vaginismo.
  • Terapia de pareja: Mejorar la comunicación y la intimidad con la pareja puede ser esencial para superar el vaginismo.
  • Terapia sexual: Los terapeutas sexuales pueden ofrecer técnicas específicas y apoyo emocional para manejar y superar esta condición.
  • Mindfulness y relajación: Técnicas de relajación y mindfulness pueden ayudar a reducir la tensión y la ansiedad.

El vaginismo puede ser un desafío, pero con los tratamientos adecuados, es posible superar esta condición y disfrutar de una vida sexual saludable y sin dolor.

Sequedad vaginal

La sequedad vaginal es una condición que puede causar mucha incomodidad y dolor durante las relaciones sexuales y en la vida diaria. Vamos a explorar algunas de las causas más comunes de la sequedad vaginal y cómo puedes aliviarla.

4.1. Cambios hormonales

Los cambios hormonales juegan un papel crucial en la salud vaginal. Durante la menopausia, los niveles de estrógeno disminuyen significativamente, lo que puede llevar a una notable sequedad vaginal. Este descenso hormonal reduce la lubricación natural de la vagina, dando lugar a:

  • Irritación y picazón: La falta de humedad puede causar irritación constante, haciendo que incluso las actividades diarias sean incómodas.
  • Dolor durante las relaciones sexuales: La falta de lubricación puede hacer que las relaciones sexuales sean dolorosas, afectando negativamente la intimidad y la autoestima.

La menopausia no es la única etapa de la vida donde se experimentan estos cambios; el embarazo, el posparto y la lactancia también pueden afectar los niveles hormonales y, por ende, la lubricación vaginal.

4.2. Medicamentos

Algunos medicamentos pueden tener la sequedad vaginal como efecto secundario. Entre los más comunes se incluyen:

  • Antidepresivos: Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) pueden disminuir el deseo sexual y causar sequedad vaginal.
  • Antihistamínicos: Usados para tratar alergias, estos medicamentos pueden secar las membranas mucosas del cuerpo, incluida la vagina.
  • Anticonceptivos hormonales: Algunos anticonceptivos hormonales pueden causar un desequilibrio en los niveles de estrógeno, afectando la lubricación vaginal.

Si estás tomando algún medicamento y experimentas sequedad vaginal, es importante hablar con tu médico para evaluar opciones alternativas o complementarias.

4.3. Tratamientos para la sequedad vaginal

Existen varias opciones para tratar la sequedad vaginal, desde lubricantes hasta terapias hormonales. Aquí te presentamos algunas soluciones efectivas:

  • Lubricantes: Los lubricantes a base de agua o silicona son ideales para proporcionar alivio inmediato durante las relaciones sexuales. Evita los lubricantes con glicerina, ya que pueden causar irritación en algunas mujeres.
  • Hidratantes vaginales: Estos productos están diseñados para ser usados regularmente y no solo durante las relaciones sexuales. Ayudan a mantener la humedad vaginal y a mejorar la comodidad diaria.
  • Terapia hormonal: Si la sequedad vaginal está relacionada con la menopausia, tu médico podría recomendarte una terapia de reemplazo hormonal (TRH). Esta puede ser en forma de tabletas, cremas o anillos vaginales que liberan estrógeno directamente en la zona afectada.

Es fundamental abordar la sequedad vaginal para mejorar la calidad de vida y mantener una vida sexual saludable y sin dolor. Habla con tu médico para encontrar la mejor solución para ti.

Endometriosis

La endometriosis es una condición en la que el tejido similar al que recubre el interior del útero crece fuera de él. Este tejido puede encontrarse en los ovarios, las trompas de Falopio, la superficie externa del útero y otros órganos dentro de la pelvis. La endometriosis puede causar dolor significativo y afectar la calidad de vida de quienes la padecen.

5.1. Síntomas de la endometriosis

La endometriosis tiene varios síntomas, siendo el dolor uno de los más comunes. Aquí te describimos cuáles son los síntomas más frecuentes:

  • Dolor pélvico intenso: A menudo se presenta durante la menstruación, pero también puede ocurrir en cualquier momento del ciclo menstrual.
  • Dolor durante las relaciones sexuales: La penetración puede ser dolorosa, lo que afecta la intimidad y las relaciones.
  • Dolor al defecar o al orinar: Este síntoma suele manifestarse durante el período menstrual.
  • Sangrado menstrual abundante: Períodos menstruales más pesados de lo normal o sangrado entre períodos.
  • Infertilidad: La endometriosis es una causa común de infertilidad en las mujeres.
  • Otros síntomas: Fatiga, diarrea, estreñimiento, hinchazón y náuseas, especialmente durante la menstruación.

Estos síntomas pueden variar en intensidad. Algunas mujeres experimentan un dolor debilitante, mientras que otras pueden tener síntomas más leves.

5.2. Diagnóstico y tratamiento

Diagnosticar la endometriosis puede ser un proceso largo y frustrante, dado que sus síntomas se parecen a los de otras condiciones. Aquí mostramos cómo se diagnostica y cuáles son las opciones de tratamiento disponibles.

Diagnóstico:

El diagnóstico de la endometriosis generalmente incluye:

  • Examen pélvico: Un médico puede encontrar quistes o cicatrices durante un examen físico.
  • Ultrasonido: Utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los órganos reproductivos, ayudando a identificar quistes asociados con la endometriosis.
  • Resonancia magnética (RM): Proporciona imágenes detalladas de los órganos y tejidos internos y puede ayudar a un médico a preparar la cirugía.
  • Laparoscopia: Un procedimiento quirúrgico que permite al médico ver dentro del abdomen mediante un pequeño corte. Es la única forma definitiva de diagnosticar la endometriosis.

Tratamiento:

El tratamiento de la endometriosis depende de la gravedad de los síntomas y si deseas quedar embarazada. Las opciones incluyen:

  • Medicamentos para el dolor: Los analgésicos como el ibuprofeno pueden ayudar a aliviar el dolor.
  • Terapia hormonal: Ayuda a reducir o eliminar el dolor. Entre las opciones hormonales se incluyen anticonceptivos hormonales, agonistas y antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (Gn-RH), progestinas y dispositivos intrauterinos (DIU) hormonales.
  • Cirugía conservadora: Esta cirugía busca eliminar la mayor cantidad posible de tejido endometrial manteniendo intactos los órganos reproductivos. Es una opción para quienes quieren quedar embarazadas.
  • Histerectomía: En casos graves, puede recomendarse la extirpación del útero y los ovarios. Esta opción se considera cuando otros tratamientos no han funcionado y no se desea tener hijos en el futuro.

La endometriosis puede ser una condición desafiante, pero con el tratamiento adecuado, muchas mujeres pueden manejar sus síntomas y vivir de manera más cómoda. Si sospechas que puedes tener endometriosis, es importante hablar con tu médico para obtener un diagnóstico y un plan de tratamiento adecuado.

Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)

La Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP) es una infección que afecta los órganos reproductivos femeninos. Puede causar dolor significativo y otras complicaciones si no se trata a tiempo. A continuación, exploraremos las causas y tratamientos de la EIP.

6.1. Causas de la EIP

La EIP es a menudo el resultado de infecciones bacterianas que se propagan desde la vagina hasta los órganos reproductivos. Algunas de las infecciones más comunes que pueden llevar a la EIP incluyen:

  • Clamidia: Esta infección de transmisión sexual (ITS) es una de las principales causas de EIP. A menudo, no presenta síntomas, lo que puede permitir que la infección se propague sin ser detectada.
  • Gonorrea: Otra ITS que puede causar EIP. Al igual que la clamidia, la gonorrea puede ser asintomática en muchas mujeres, facilitando la propagación de la infección.
  • Infecciones vaginales y uterinas: Las infecciones bacterianas que no son necesariamente ITS también pueden avanzar y causar EIP si no se tratan adecuadamente.

Estas infecciones pueden ser silenciosas, por lo que es vital hacerse chequeos regulares y estar atentas a cualquier síntoma inusual.

6.2. Tratamiento de la EIP

El tratamiento de la EIP es crucial para aliviar el dolor y prevenir complicaciones a largo plazo como la infertilidad o el embarazo ectópico. A continuación, unas estrategias comunes para tratar la EIP:

  • Antibióticos: La primera línea de tratamiento incluye una combinación de antibióticos para combatir las bacterias responsables. Es esencial completar todo el curso de antibióticos, incluso si los síntomas mejoran antes de finalizarlo.
  • Reposo: El descanso ayuda al cuerpo a combatir la infección y a recuperarse más rápido.
  • Analgésicos: Los medicamentos para el dolor pueden ser necesarios para manejar el malestar mientras los antibióticos hacen efecto.
  • Consulta médica: Es fundamental seguir las indicaciones del médico y regresar para una revisión, asegurándose de que la infección haya sido eliminada por completo.
  • Evitar relaciones sexuales: Hasta que el tratamiento esté completo y el médico lo indique, es recomendable abstenerse de tener relaciones sexuales para evitar complicaciones y contagios.

La detección temprana y el tratamiento adecuado son cruciales para prevenir complicaciones graves. Si experimentas síntomas como dolor pélvico, fiebre, flujo vaginal anormal o dolor durante las relaciones sexuales, es importante buscar atención médica de inmediato.

7. Vulvodinia

La vulvodinia es una afección que causa dolor crónico en la vulva, la zona exterior de los genitales femeninos. Este dolor puede ser persistente o intermitente y puede afectar significativamente la calidad de vida de las mujeres que la padecen.

7.1. Síntomas de la vulvodinia

Los síntomas de la vulvodinia varían de mujer a mujer, pero hay algunos signos comunes que pueden ayudarte a identificar si estás sufriendo de esta condición.

  • Dolor crónico: Un dolor constante o intermitente en la vulva es uno de los síntomas más comunes. Este dolor puede sentirse como una quemazón, picazón o irritación.
  • Sensación de ardor: Muchas mujeres con vulvodinia experimentan una sensación de ardor que puede ser muy incómoda.
  • Dolor durante las relaciones sexuales: La penetración puede ser extremadamente dolorosa, lo que afecta la vida íntima y emocional de la mujer.
  • Dolor al tocar la vulva: Incluso el toque más leve, como al colocar un tampón o al usar ropa ajustada, puede desencadenar dolor.
  • Sensibilidad extrema: Algunas mujeres reportan una sensibilidad inusual en la zona vulvar, que puede hacer que actividades cotidianas como sentarse o hacer ejercicio sean dolorosas.

Es importante notar que la vulvodinia no presenta signos físicos visibles, lo que puede hacer que sea difícil de diagnosticar.

7.2. Manejo y tratamiento

Aunque la vulvodinia puede ser un desafío, existen varias formas de manejar y tratar esta condición para mejorar la calidad de vida.

  • Medicamentos: Los fármacos pueden ayudar a manejar el dolor. Estos incluyen antidepresivos, anticonvulsivos y cremas anestésicas tópicas que alivian la sensación de ardor.
  • Fisioterapia pélvica: Trabajar con un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico puede ayudar a reducir el dolor y mejorar la función muscular.
  • Biofeedback: Esta técnica ayuda a las mujeres a controlar la tensión muscular en la zona pélvica, lo que puede reducir el dolor.
  • Terapias psicológicas: El dolor crónico puede tener un impacto significativo en la salud mental. Hablar con un terapeuta puede ser útil para manejar el estrés y la ansiedad relacionados con la vulvodinia.
  • Cambios en el estilo de vida: Pequeños ajustes como usar ropa interior de algodón, evitar los productos con fragancia y usar lubricantes durante las relaciones sexuales pueden hacer una gran diferencia.
    • Almohadillas térmicas: Colocar una almohadilla térmica en la vulva puede proporcionar alivio temporal del dolor.
    • Dietas antiinflamatorias: Algunas mujeres encuentran alivio al seguir una dieta que reduce la inflamación en el cuerpo.
  • Tratamientos quirúrgicos: En casos graves, algunos médicos pueden sugerir una cirugía para remover áreas específicas del tejido vulvar que causan dolor.

El manejo de la vulvodinia requiere un enfoque integral y personalizado. Si sospechas que tienes vulvodinia, es esencial consultar a un ginecólogo para recibir un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento efectivo.

Lesiones y traumas pueden ser causa del dolor vaginal

El dolor vaginal puede tener muchas causas, y una de ellas son las lesiones y traumas en la zona. Aunque no siempre se habla de esto, es una realidad que puede afectar la calidad de vida diaria de muchas mujeres. A continuación, exploramos dos tipos de lesiones y traumas que pueden ser responsables del dolor vaginal.

8.1 Lesiones físicas

Las lesiones físicas son una causa común de dolor vaginal. Este tipo de dolor puede surgir por varias razones, incluyendo actividades deportivas y accidentes. Las mujeres que practican deportes de alto impacto, como el ciclismo o la equitación, pueden experimentar contusiones o abrasiones en la zona vaginal. Estas lesiones no solo son dolorosas sino que también pueden causar una inflamación que aumenta el malestar.

Además, accidentes como caídas o golpes directos en la zona pélvica también pueden resultar en dolor vaginal. Estas situaciones pueden causar heridas externas visibles o incluso daño interno, afectando músculos y tejidos alrededor de la vagina.

Ejemplos de Lesiones Físicas Comunes:

  • Contusiones: A menudo causadas por actividades deportivas o golpes directos.
  • Laceraciones: Cortes o abrasiones que pueden surgir durante el parto, caídas o accidentes.
  • Fracturas Pélvicas: En casos extremos, un accidente grave puede fracturar los huesos pélvicos, lo que causa dolor significativo.

La clave para manejar este tipo de dolor es la atención inmediata y adecuada. Las compresas frías, el descanso y, en algunos casos, los analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor y acelerar la recuperación.

8.2 Trauma sexual

El trauma sexual es una causa crítica de dolor vaginal y puede tener efectos devastadores tanto física como emocionalmente. Las mujeres que han sufrido abuso o agresión sexual pueden experimentar dolor crónico en la zona vaginal debido a lesiones físicas y al estrés emocional asociado.

El impacto del trauma sexual puede ser duradero. Muchas mujeres sienten dolor durante las relaciones sexuales, tienen dificultades para relajarse y experimentan una sensación general de incomodidad en la zona vaginal. Este tipo de dolor a menudo se agrava por la tensión muscular, ya que el cuerpo puede reaccionar al trauma reteniendo esta tensión de manera constante.

Opciones de Apoyo y Tratamiento:

  • Terapia Psicológica: La terapia cognitivo-conductual y la terapia de exposición son efectivas para tratar el trauma emocional.
  • Fisioterapia del Suelo Pélvico: Ayuda a relajar los músculos y mejorar la función vaginal.
  • Medicamentos: Los antidepresivos y ansiolíticos pueden ser útiles para manejar los síntomas asociados.
  • Grupos de Apoyo: Permiten compartir experiencias y recibir apoyo emocional de otras personas que han pasado por situaciones similares.

El dolor vaginal puede deberse a múltiples causas, desde infecciones y ETS hasta condiciones como el vaginismo, la sequedad vaginal, y la endometriosis. También pueden influir la enfermedad inflamatoria pélvica, la vulvodinia y las lesiones físicas o traumas. Todas estas condiciones tienen tratamientos específicos que pueden mejorar significativamente la calidad de vida.

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Lorena Molina Perez

Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.

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Lorena Molina Perez

Lorena es una periodista que empezó escribiendo para la prensa de estilo de vida (gastronomía, decoración) antes de pasar a la prensa audiovisual.