Aprende a controlar tu hambre para mantenerte saludable

Todos en algún momento hemos sido atacados por una fuerte sensación de hambre, de hecho, esta sensación es la que te recuerda que tu cuerpo necesita recibir alimentos.

Sin embargo, el hambre se puede volver difícil de dominar haciendo que comas en exceso productos poco saludables, lo que puede desencadenar severos problemas de salud asociados a elevados niveles de azúcar y grasas en sangre y al aumento de peso.

Por suerte, existen algunos consejos que puedes seguir para aprender a controlar tu hambre y ayudar a que tu cuerpo se mantenga sano y en su máximo rendimiento.

¿Cómo se produce la sensación de hambre?        

Sin duda, tu cuerpo es el mejor lugar para estar; él se encuentra perfectamente diseñado para hacerte alcanzar todos tus propósitos diarios. Para esto, necesita recibir nutrientes y es en este punto que el hambre juega un papel fundamental. Esta sensación se produce gracias a la participación de hormonas y proteínas que regulan la necesidad de comer.

De este modo, el cerebro recibe señales de que el estómago está vacío y se activa el apetito. Cuando el estómago se llena, el cerebro envía un estímulo de saciedad al cuerpo para que no coma más.

No obstante, esta reacción puede verse afectada por un estilo de vida desordenado y poco saludable. Así, las hormonas del hambre están descontroladas haciendo que las personas sientan un apetito feroz todo el tiempo.

Tipos de hambre y formas de controlarlos

Aunque no lo creas, el hambre se clasifica en diferentes categorías y sus diferencias principales son las causas que provocan cada sensación de apetito:

Hambre por diferencias

Esto ocurre cuando al comer no le aportas al organismo la cantidad de vitaminas, minerales y nutrientes que necesita. Por lo tanto, estimulará tu apetito de forma descontrolada haciéndote sentir antojos durante el día.

Esta sensación te alerta de la diferencia de balance en tu dieta; de hecho, puedes sentir deseos de comer aun sin apetito.

  • Para reducir la sensación de hambre por diferencias, asegúrate de incluir en tu dieta diaria verduras, 5 frutas y suficiente cantidad de proteínas.

Hambre por porciones grandes de comida

Se desarrolla cuando estás acostumbrado a comer con tus ojos y sueles servirte porciones grandes en el plato. De tal forma, el cerebro a través de la vista envía señales al cuerpo de que debe consumir grandes cantidades de alimentos. Este tipo de hambre descontrolada puede tener origen en la infancia en la que te adaptaste a comer por la vista.

  • Evita tomar grandes porciones de comida tan solo porque al verla sea apetitosa; sírvete una buena porción, pero con pocas calorías, e incluye en el plato frutas y verduras. Además, comienza a acostumbrar la vista a pocas porciones de alimentos, ayúdate con un plato más pequeño y gradualmente sirve menor cantidad de alimentos.

Hambre por comer muy rápido

Hay quienes están acostumbrados a comer demasiado rápido; a esta actitud se le conoce como lobo hambriento. El problema aquí es que la sensación de saciedad aparecerá unos 20 minutos después de haber terminado de comer.

Por lo tanto, si terminas tu plato en solo 5 o 10 minutos, el cuerpo emite la señal de que aún no estás satisfecho y querrás seguir comiendo.

  • Para domesticar el hambre de los lobos la única solución que existe es comer con calma y despacio. Aunque no sea fácil de aplicar, te ayudará a mantenerte saludable. En caso de que comas en grupo date tu tiempo, participa en la conversación, escucha a tus compañeros e intenta comer pausadamente.

Hambre por masticación

Otra de las causas comunes de hambre prematura es no masticar adecuadamente. De hecho, masticar la comida con calma es un paso importante para la buena digestión; además, le permite al cerebro entender que estás comiendo y que pronto debe enviar la señal de saciedad. Si no masticas bien comerás gran cantidad de calorías antes de sentirte satisfecho.

  • En este caso puedes comenzar consumiendo alimentos más fáciles de masticar para que te acostumbres de forma gradual. Incluye en tu dieta purés, yogures y compotas, ya que no necesitan una masticación exhaustiva. También puedes ayudarte comiendo un supresor de apetito, como una zanahoria o una manzana.

Consejos que te ayudarán a domesticar tu hambre

Para controlar mucho mejor tu hambre a diario y mantener tu organismo saludable, es importante que adoptes ciertos hábitos alimenticios como:

  • Promueve un descanso diario adecuado; las horas de sueño reparador deben ser de 7 u 8 horas cada noche para que las hormonas del cuerpo se mantengan reguladas y estables.
  • Disminuye el consumo de azúcar para controlar tu metabolismo y regular la sensibilidad a la insulina.
  • Haz ejercicio regularmente, al menos unas 3 veces por semana, para quemar las calorías de más que has consumido en tu dieta.