Accidente cerebrovascular del ojo: Tratamientos

La apoplejía, o apoplejía, puede afectar el ojo y la visión. Lamentablemente, puede dejar secuelas definitivas, como ceguera parcial o total de un ojo, si no se atiende lo suficientemente pronto. Los tratamientos pueden proporcionar una buena recuperación, si son tempranos.

¿Cómo se manifiesta un derrame cuando llega al ojo?

El accidente cerebrovascular se puede manifestar de varias maneras según el área del cerebro dañada por una hemorragia o isquemia. Cuando la arteria oftálmica se ve afectada, el ojo se ve afectado. Si la arteria central de la retina está obstruida, el suministro de oxígeno del nervio óptico ya no es suficiente y la visión normal ya no es posible. Podemos observar una pérdida temporal de la visión o no, o un simple borrón visual. En general, estos signos son unilaterales. La pérdida de visión en el medio del campo visual también puede ser un signo de accidente cerebrovascular oftálmico. La midriasis persistente, o dilatación de la pupila, puede estar presente sin la respuesta de la pupila a la luz brillante. Los músculos oculomotores también pueden verse afectados, lo que puede limitar los movimientos del ojo y causar estrabismo, por ejemplo. Aunque estos signos son temporales o transitorios, no deben pasarse por alto, ya que puede ser un ataque isquémico transitorio, que puede ser el precursor de un accidente cerebrovascular formado.

¿Cómo reaccionar ante los síntomas del ictus oftalmológico?

Cuando los problemas de la vista ocurren repentinamente o se interrumpen los movimientos oculares, se debe solicitar ayuda de emergencia porque la probabilidad de un derrame oftalmológico es alta. Es necesario tranquilizar al sujeto, instalarlo en una posición medio sentada y supervisar la aparición de otros trastornos neurológicos. Cuanto antes se tome el cuidado, mayores serán las posibilidades de recuperación completa. El ictus oftalmológico no debe confundirse con la migraña oftálmica, que puede causar síntomas similares, como la pérdida de la visión en un campo visual.

¿Cuál es el tratamiento de un accidente cerebrovascular oftálmico?

El ictus oftalmológico es una emergencia. El sujeto debe ser hospitalizado para eliminar el trombo que obstruye la arteria central de la retina. La terapia fibrinolítica intravenosa se inicia para disolver el coágulo. Esto debe ser lo más temprano posible y, en este caso, permite una recuperación completa de la visión. Cuando ya no es posible la fibrinólisis, se puede utilizar la terapia con anticoagulantes y vasodilatadores, pero las posibilidades de recuperación serán menores. Es necesario que el sujeto que sufre un ictus oftalmológico se siga de cerca en cardiología, ya que este accidente suele ser el precursor de un accidente cerebrovascular más grave o masivo. Los factores de riesgo deben ser evaluados y abordados. La supervisión de estos pacientes nunca debe ser descuidada.