Salud

Depuración con jugos y salud: los efectos negativos que observó un estudio reciente

Un vaso de jugo verde se ve como “lo más sano”. Mucha gente lo asocia con ligereza, menos hinchazón y esa idea tentadora de “limpiar el cuerpo” en pocos días. Y claro, si vienes de comer pesado, cambiar a frutas y verduras suena a descanso.

El problema es cuando la idea se convierte en una regla rígida: solo jugos, nada de comida. Según un estudio reciente, una depuración basada solo en jugos, incluso por pocos días, puede tener efectos negativos, sobre todo en el intestino, la boca, la energía y algunos órganos. Aquí va lo que encontró la investigación y qué puedes hacer en su lugar.

Qué dice el estudio sobre depuración con jugos y por qué puede ser un problema

Un equipo de la Universidad Northwestern publicó en la revista Nutrients (principios de 2025) un estudio corto con adultos sanos. Compararon tres formas de “hacer jugos”: un grupo tomó solo jugos sin fibra (en la práctica, jugos colados), otro consumió jugos más algunos alimentos, y un tercer grupo comió solo alimentos vegetales enteros. Durante el proceso tomaron muestras de saliva, mejillas y heces para ver cambios en bacterias, usando pruebas de ADN.

El hallazgo que más llama la atención es rápido y claro: en apenas tres días, el grupo de solo jugos mostró los cambios más desfavorables en el microbioma de la boca y señales de un perfil bacteriano más asociado a inflamación. También vieron cambios en el intestino, más modestos, pero en la misma dirección cuando faltaba fibra.

Para entender por qué importa, pensemos en el microbioma como un vecindario de microbios que vive contigo. Si el vecindario está equilibrado, ayuda a “ordenar la casa”: participa en la digestión, en la defensa frente a gérmenes y en señales que influyen en inflamación. Si cambias el alimento del vecindario de golpe, también cambian los vecinos que prosperan.

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El intestino no solo “se limpia”, también puede irritarse

Una depuración de solo jugos suele traer dos cambios grandes: más azúcar (aunque sea azúcar “natural” de fruta) y menos fibra. Y la fibra no es un detalle, es parte del alimento que tus bacterias intestinales usan como combustible. Cuando desaparece, algunas bacterias beneficiosas pierden terreno y otras, menos convenientes, pueden crecer con más facilidad.

Por eso a veces el “detox” se siente como una montaña rusa. Algunas personas notan hinchazón, gases, retortijones o cambios en el tránsito intestinal. No siempre es “el cuerpo expulsando toxinas”. Muchas veces es el intestino adaptándose a un patrón raro: mucho líquido dulce, poco volumen de comida real y casi nada de fibra que regule el ritmo.

La boca también cambia: más inflamación no siempre se siente al instante

El estudio vio cambios marcados en el microbioma de la boca en muy poco tiempo. Hubo un desplazamiento hacia bacterias más vinculadas a inflamación. Y esto importa aunque no te duela nada, porque la boca es una puerta de entrada: lo que pasa ahí puede influir en señales inflamatorias y en el ambiente que “viaja” hacia el sistema digestivo.

Si tomas jugos con frecuencia, algo simple ayuda: no ir “picando” jugo todo el día y cuidar la higiene dental, porque los líquidos azucarados, incluso naturales, pasan una y otra vez por los dientes y encías.

Efectos negativos más comunes de una depuración con jugos en la salud

No todo el mundo reacciona igual. Influyen la duración, qué jugos se usan, cuántas calorías aportan y cómo está tu salud de base. Aun así, hay un patrón que se repite: cuando una depuración se sostiene por varios días, suele combinar pocas calorías, poca proteína y un reparto de nutrientes que no aguanta el ritmo de la vida diaria.

La idea suena limpia, pero el cuerpo no funciona como una tubería que se destapa con líquido. Necesita energía constante, aminoácidos, fibra, grasas y minerales. Cuando eso falta, aparecen efectos que se confunden con “señales de depuración” y en realidad son señales de descompensación.

Cansancio y pérdida de masa muscular por falta de proteína y energía

Con solo jugos es fácil quedarse corto de proteína. Y la proteína no es solo “para deportistas”. Sirve para mantener músculo, enzimas, defensas y reparación de tejidos. Si durante días no llega suficiente, el cuerpo busca recursos donde puede, y el músculo es un candidato.

Por eso mucha gente reporta fatiga, debilidad y poca concentración. En la báscula puede verse una bajada rápida, pero a menudo es una mezcla de agua, glucógeno y, en algunos casos, algo de masa magra. Bajar peso rápido no siempre significa mejorar la composición corporal ni la salud metabólica.

Problemas digestivos y deshidratación, cuando el “detox” te descompensa

Tomar jugos parece hidratante, pero no siempre mantiene el equilibrio. Si aparece diarrea, se pierde agua y también sales minerales. Si aparece estreñimiento, suele ser por falta de fibra y por un ritmo intestinal que se desordena cuando no hay comida sólida.

En planes muy restrictivos también puede haber riesgo de deshidratación y desequilibrio de electrolitos, sobre todo si hay diarrea o si la persona ya venía comiendo poco. No hace falta llegar a un extremo para sentirse mal: a veces basta con un par de días con poca energía y un intestino irritado.

Riesgo para los riñones con jugos verdes altos en oxalatos

Los jugos verdes suelen llevar espinaca, acelga u otras hojas. Ahí aparece un tema poco comentado: los oxalatos. Son compuestos naturales presentes en varios vegetales. En cantidades altas, y en personas predispuestas, pueden favorecer la formación de cálculos renales.

Esto no significa que “lo verde sea malo”. Significa que concentrar grandes cantidades de hojas en un vaso, día tras día, puede cambiar la carga de oxalatos. El riesgo puede subir si se toman en ayunas o en grandes volúmenes, y si hay antecedentes de cálculos o enfermedad renal. En ese caso, vale la pena hablarlo con un profesional antes de hacer cambios fuertes.

Alternativas más seguras si quieres sentirte más ligero sin hacer un detox con jugos

El cuerpo ya tiene su propio sistema de limpieza: hígado y riñones trabajan 24/7. Lo que más los ayuda no es una semana extrema, sino un patrón constante. Dormir mejor, moverse, bajar ultraprocesados y sumar comida real suele dar esa sensación de ligereza sin jugar a la ruleta con el intestino.

Si el objetivo es “desinflamarse”, suele funcionar más un plan simple y sostenido: más fibra, suficiente proteína, buena hidratación, y menos alcohol y azúcares líquidos. Es menos vistoso que una depuración, pero suele ser más amable con tu microbioma.

Prioriza alimentos enteros: más fibra, más saciedad, mejor para tu microbioma

La diferencia clave entre comer fruta y “beber fruta” es la fibra. Una naranja entera te llena y alimenta bacterias beneficiosas; un vaso de jugo de naranja entra rápido y aporta más azúcar en menos tiempo. Con verduras pasa algo parecido: una ensalada, una sopa de verduras o un plato con legumbres mantiene el intestino trabajando con un ritmo más estable.

El propio estudio refuerza esta idea, el grupo que comió alimentos vegetales enteros tuvo cambios más favorables que el grupo de solo jugos. No hace falta hacerlo perfecto, basta con repetir lo básico muchos días.

Si te gustan los jugos, cómo integrarlos sin convertirlos en una depuración

Los jugos pueden encajar como complemento, no como reemplazo total. Tomarlo junto a un desayuno con yogur, huevos, tofu o frutos secos cambia la película, porque suma proteína y grasa, y reduce picos de hambre. También ayuda variar ingredientes y no basar todo en hojas altas en oxalatos.

Y si al probar un plan con jugos notas mareos, debilidad intensa, palpitaciones o dolor, es una señal clara para parar y volver a comidas completas. Si quieres hacer un cambio grande de dieta, sobre todo con alguna condición médica, lo más sensato es hacerlo con guía profesional.

 

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Margarita Martinez

Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.

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Margarita Martinez

Margarita Martínez es enfermera y redactora apasionada por el bienestar. Escribe sobre temas de estilo de vida, adolescencia y salud, combinando su experiencia clínica con una mirada cercana y humana.