¿Conoces sobre la osteoartritis?

La artrosis u osteoartritis es una enfermedad que afecta las articulaciones del 80% de los adultos mayores. Esta puede causar dolor crónico, deformidades y discapacidad si es detectada demasiado tarde. Por esto, es importante entender sus causas, síntomas y medidas de prevención para evitar que interfiera en tu calidad de vida.

¿Qué es la artrosis?

La osteoartritis afecta a 1 de cada 10 personas en el mundo. Esta enfermedad consiste en la degeneración del cartílago o formación de quistes en las coyunturas de los huesos.

Una vez que la afección aparece, su evolución es de carácter crónico. Es decir, se pueden mitigar y retrasar sus efectos pero no existe cura efectiva.

¿Cuáles son sus causas?

En adultos mayores, la artrosis es causada por la degeneración natural del cuerpo en la tercera edad. Por otro lado, también puede afectar a personas jóvenes debido a lesiones de algún esfuerzo repetitivo de una articulación, prácticas deportivas, obesidad, uso excesivo de zapatos de tacón alto, entre otros. La enfermedad suele atacar las articulaciones de cadera, rodilla, hombro, manos, pies y columna vertebral.

¿Cómo detectarlo?

La osteoartritis es una enfermedad silenciosa. A medida que se agrava, empiezan a detectarse inflamaciones, pérdida de flexibilidad y falta de formación de líquido sinovial.

Sin embargo, si observas dolor o rigidez en alguna articulación, luego de un periodo de inmovilidad o aparición de pequeños crecimientos óseos, es posible que presente un cuadro de  osteoartritis.

¿Cómo combatirlo?

Se ha demostrado que por cada 8 kilogramos de sobrepeso, aumenta en un 70% el riesgo de artrosis de cadera, rodilla y de manos. Es por ello que la principal recomendación para prevenir este mal consiste en mantener un peso adecuado.

También es importante realizar ejercicios continuamente para garantizar una correcta oxigenación  de las articulaciones.

¿En qué consiste el tratamiento?

Tratar esta enfermedad, incluso en la actualidad, consiste en aliviar el dolor y aligerar el peso corporal para evitar o reducir la rigidez. En este sentido, se medican analgésicos, paracetamol y codeína si la enfermedad aún es leve. Si con este protocolo, el malestar continúa, se pueden indicar antiinflamatorios como ibuprofeno, ketoprofeno y naproxeno por cortos periodos de tiempo, combinados con omeprazol, para proteger el estómago.

En el caso de que ninguno de estos medicamentos funcione, se pueden recetar inyecciones de corticosteroides en la articulación afectada, pero únicamente 2 o 4 veces por año.

¿Cirugía para la artrosis?

Un tratamiento un tanto costoso para tratar esta enfermedad es la vía quirúrgica. La cirugía puede corregir los crecimientos y deformidades de los huesos, al soldar o reconstruir una parte de la articulación o sustituirla por alguna prótesis.

En caso de presentar algún síntoma de esta enfermedad, debes consultar un especialista a la brevedad posible.