Bienestar

El vino tinto es bueno para la salud. ¡Te contamos por qué!

publicidad

El alcohol es la droga más consumida en el mundo y en Francia. La atracción por el alcohol proviene de una mutación genética que ocurrió hace varios millones de años; incluso antes de la aparición del primer Homo sapiens. El consumo moderado de aperitivos como el vino tinto no presentaría los mismos riesgos para la salud que otras bebidas alcohólicas.

La fermentación alcohólica apareció en la Tierra hace millones de años, gracias a una mutación que permitió a las levaduras utilizar el azúcar de los frutos que empezaban a ser abundantes en esa época de la evolución como fuente de energía. Hay muchas razones para creer que varios animales se adaptaron con bastante rapidez a la presencia de alcohol en la fruta, como los insectos como la mosca de la fruta y los mamíferos como la musaraña y el murciélago, que toleran muy bien el alcohol e incluso, en algunos casos, se sienten atraídos por él.

Una situación similar se ha dado en la especie humana. Estudios recientes indican que el antepasado común de los gorilas, los chimpancés y los seres humanos adquirió la capacidad de tolerar el alcohol a través de una mutación en una enzima (alcohol deshidrogenasa) que permitió que el etanol se descompusiera 40 veces más rápido, reduciendo así su toxicidad.

En esa época, nuestros lejanos antepasados habían tenido que adaptarse a vivir más cerca del suelo debido a un clima seco y, por lo tanto, estaban en contacto con los frutos podridos y fermentados que habían caído de los árboles. Por lo tanto, la capacidad de tolerar la presencia de alcohol en estas frutas tenía una ventaja evolutiva definitiva, ya que permitía a estos monos tener acceso a calorías adicionales que mejoraban sus posibilidades de supervivencia.

Por lo tanto, el alcohol no es una droga como cualquier otra, ya que nuestra atracción por él no sólo se debe a sus efectos psicoactivos, sino también a que ha formado parte durante mucho tiempo de nuestros hábitos alimenticios e incluso ha contribuido a la evolución de nuestra especie.

Vino tinto: beneficioso en dosis bajas, tóxico en dosis altas

A pesar de la importancia del alcohol en nuestra vida diaria, no debemos olvidar que el alcohol es la definición misma de un arma de doble filo. En dosis bajas (2 tragos para los hombres y 1 trago para las mujeres), el consumo de alcohol parece ser positivo para la salud, ya que varios estudios han demostrado que se asocia con una reducción significativa (20%) del riesgo de mortalidad en comparación con las personas que no beben. Por eso, puede entonces consumirse a través de aperitivos.

Las mujeres son más vulnerables al consumo de alcohol

Sin embargo, no es sorprendente que en cantidades más elevadas el alcohol sea altamente tóxico y aumente considerablemente el riesgo de muerte prematura, en particular debido a un aumento muy importante del riesgo de al menos seis tipos de cáncer (boca, laringe, esófago, colon, hígado y mama).

El vínculo entre el consumo de alcohol y el cáncer de mama merece una atención especial, ya que las estadísticas indican que las mujeres jóvenes están bebiendo mucho más que antes e incluso se están poniendo al día con los hombres a este respecto.

De hecho, los estudios muestran que el consumo regular de alcohol, incluso cuando es moderado, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama en un 10% aproximadamente; y el riesgo es ciertamente mucho mayor en el caso de beber en exceso.

La recomendación de los organismos de salud de la mujer es no exceder el límite sugerido de una bebida al día para minimizar el riesgo de cáncer.

El secreto del vino tinto: el resveratrol

Si bebes alcohol, brinda moderadamente con aperitivos como el vino tinto. Varios estudios de población con cientos de miles de participantes sugieren que el consumo regular y moderado de vino tinto puede proporcionar mayores beneficios; en comparación con otros tipos de alcohol. Esto es debido al contenido único del vino en compuestos fitoquímicos; como los polifenoles, que se encuentran sólo en la piel de la uva.

Estas moléculas, en particular el resveratrol, interfieren en muchos fenómenos que intervienen en el desarrollo del cáncer. Lo que podría explicar por qué los estudios demuestran que aperitivos como el vino tinto tiene un impacto menos pronunciado en el riesgo de cáncer que el observado para otros tipos de alcohol; 15 veces menos para el carcinoma hepático y 6 veces menos para el cáncer oral.

También te puede interesar leer: Aceite de oliva y vino tinto para ganar 10 años de esperanza de vida.

Fuentes:

 Carrigan MA et coll. Hominids adapted to metabolize ethanol long before human-directed fermentation. Proc. Natl Acad. Sci. É.- U. 2015; 112: 458-63.

–  Slade T et coll. Birth cohort trends in the global epidemiology of alcohol use and alcohol-related harms in men and women: systematic review and metaregression. BMJ Open 2016; 6: e011827.3.

– Allen NE et coll. Moderate alcohol intake and cancer incidence in women. J. Natl Cancer Inst 101: 296-305

Publicidad