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Deseo sexual ¿Qué pasa con el de las mujeres a los 40?

Todas las mujeres pasan por diferentes cambios físicos, emocionales y hormonales cuando llegan a los 40. Uno de los principales cambios es la disminución del deseo sexual. Este es un proceso natural tanto para hombres como para mujeres a esta edad. Con la disminución de la libido viene la duda, el aburrimiento, la preocupación y la inseguridad en la pareja.
Un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine señala que después de los 40 años, las mujeres experimentan una disminución del apetito sexual. Esta disminución del deseo no ocurre de la noche a la mañana, cerca del 70% de las mujeres que colaboraron en el estudio dijeron que habían sentido una disminución progresiva del deseo sexual a lo largo de los años.

Este efecto se debe en gran medida a los cambios hormonales. En otras palabras, el ciclo menstrual genera una fatiga que se acumula, posible dolor debido a la reducción de la lubricación, que de alguna manera afecta el interés en el sexo. Además, las hormonas como el estrógeno y la testosterona (también presentes en las mujeres, pero en pequeñas cantidades) disminuyen y el apetito sexual se ve afectado. Otros factores más psicológicos como las rutinas de pareja, las actividades diarias, combinados con una rutina de trabajo estresante, afectan negativamente el apetito sexual en la mediana edad.

Recuperación del deseo sexual en mujeres de 40 años

El profesor de psicología Barry McCarthy de la American University (Washington), propone un nuevo enfoque terapéutico en la revista «Sexual and Relation Therapy». Con dos ideas simples:

  1. Considere la situación como un problema de la pareja y no sólo de la pareja.-
  2. optar por el GES, «Good Enough Sex», es decir, una sexualidad más humana, con una alta calidad relacional.

Es una sexualidad inspirada en el mantra deseo/placer/erotismo/satisfacción. El GES acepta variaciones en el deseo y el placer como un componente inevitable de la sexualidad de una pareja. Contrariamente a lo que vemos en las películas, la regla de los tres tercios se aplica aproximadamente en las parejas en armonía sexual: 1/3 de las relaciones sexuales es muy satisfactorio para ambos, 1/3 es más satisfactorio para uno que para el otro, 1/3 es insatisfactorio para ambos.

Esto no impide el placer de conectar y compartir momentos íntimos. No se trata de buscar a toda costa el máximo de intimidad porque el deseo se nutre también de una cierta distancia (autonomía de los socios) sino de alcanzar un nivel suficiente para no tener la impresión de ser juzgado por el otro. Por el contrario, uno debe sentirse seguro, confiado y capaz de expresar sus deseos (¡o no!) sin miedo, vergüenza o culpa. También es libre de ser creativo y de experimentar. Como tal, «fallar» en una nueva experiencia erótica es más bien un signo de la vitalidad de la pareja. Los que ya no toman «riesgos» insidiosamente se deslizan en la rutina sexual.

La sexualidad es un «deporte de equipo», por lo que el desafío para la pareja es desarrollar un estilo sexual que alimente un deseo fuerte y resistente. En otras palabras, encontrar escenarios y prácticas sexuales que satisfagan a ambos miembros de la pareja. El deseo sexual es sorprendentemente fácil de subvertir y destruir», cada uno debe demostrar sinceridad y buena voluntad.

 

Fuentes:

Sheryl A. Kingsberg, Female Sexual Dysfunction—Medical and Psychological Treatments, Committee 14. Journal of Sexual Medicine

Ashley Macleod,  How Well Do Measurement Scales Reflect the Actual Experience of Sexuality in Mid-Life and Beyond? Journal of Sexual Medicine

Barry McCarthy : A psychobiosocial model for assessment, treatment, and relapse prevention for female sexual interest/arousal disorder. Journal Sexual and Relationship Therapy. 

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