Consumir azúcar ¿Qué pasa si la eliminas de tu dieta?

Dentro de todo lo que comemos durante el día, siempre hay diferentes fuentes de azúcar. Consumir azúcar es necesario, pero todo depende de qué tipo de azúcar le estamos dando a nuestro cuerpo.

Hay azúcar que viene naturalmente en los alimentos, como el de a fruta; mientras que hay un azúcar refinada que es añadida artificialmente a los alimentos procesados que tanto daños nos hacen.

Este azúcar refinada termina siendo una de las principales causas de obesidad. Y cuando las personas acostumbran a consumirla en grandes cantidades, dejarla puede ser un proceso parecido al de dejar una droga.

Dejar de consumir azúcar

Cuando una persona está muy acostumbrada a consumir alimentos ricos en azúcares refinadas o añadidas, y decide dejar de hacerlo, su cuerpo experimenta cambios. Con esos cambios llegan los síntomas de la abstinencia, como:

  • Dolores de cabeza
  • Fatiga
  • Falta de lucidez
  • Irritabilidad
  • Problemas digestivos (en ocasiones)

Aunque algunas personas no los experimentas, otra sí. Sin embargo, con el tiempo, el cuerpo se adapta y puede mantenerse incluso sin azúcar.

Al dejar de consumir azúcar, el cuerpo tiene menos calorías adicional para almacenar como grasa. Por eso, es importante tener claridad sobre cuáles son las fuentes de azúcar adecuadas para el organismo.

Malas costumbres de vida como el sedentarismo, consumo de alcohol, consumo de alimentos insanos, té y café con azúcar, son algunas de las formas en que se elevan los niveles de azúcar en la sangre.

Consejos para consumir menos azúcar

Hay algunos trucos que pueden ayudar a controlar los niveles de azúcar de nuestro organismo:

  • Acostumbra a desayunar con abundante fibra y nutrientes. Así mantienes una sensación de saciedad durante la mañana.
  • Procura que el tu almuerzo sea rico en proteínas y menos carbohidratos como el pan, las patatas, las salsas, el arroz blanco, etc.
  • Evitar llenar tu despensa de bollerías, en cambio, compra bocadillos saludables, verduras de hoja verde y fruta.
  • Consume mucha agua (por lo menos 2 litros al día).
  • Evita consumir bebidas azucaradas, como los refrescos, los zumos envasados.
  • Empieza el día bebiendo un litro de agua con el estómago vacío para limpiar el tracto digestivo. De esta forma limpias las toxinas de la sangre y te mantienes hidratado.
  • Elige una actividad física que te guste, para quemar algunas calorías extras.
  • Consume frutos secos magros, fruta y yogur natural.
  • Elige un plato más pequeño para servir tus comidas. De esta forma podrás hacer que parezca abundante y saciante.

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