Bienestar

Gastritis emocional y nerviosa

Las emociones también pueden enfermarte. La sociedad actual es cada vez más susceptible al estrés, la tensión y el nerviosismo, y de estos derivan enfermedades como la gastritis emocional y nerviosa. Este es uno de los tipos de gastritis más comunes que existen. Por ello, si sufres de dolores de estómago a menudo y el médico no ha dado con la causa, puede que se trate de esta condición.

Al igual que la que es causada por la bacteria Helicobacter Pylori, la gastritis emocional y nerviosa se caracteriza por la inflamación de la mucosa que recubre el estómago. Esto provoca dolor, ardor y acidez estomacal. Sin embargo, su origen es de tipo emocional, lo que significa que su cura va más allá de la alimentación y también depende del equilibrio mental de la persona afectada.

Síntomas de la gastritis emocional y nerviosa

Es importante tener muy presente cuáles son los síntomas de la gastritis emocional y nerviosa, ya que en ocasiones puede confundirse con problemas en los intestinos o en el aparato digestivo. Los principales son:

Pero como se trata de una enfermedad cuyas causas son emocionales también se perciben síntomas como estrés, ansiedad, nerviosismo generalizado y tensión emocional. Por otro lado, por lo general esta enfermedad tiende a ser aguda en primera instancia. En este caso, no se prolonga en el tiempo y los síntomas antes descritos suelen ser más fuertes. Si la enfermedad continúa puede convertirse en crónica y aunque en esta situación los síntomas son más ligeros pueden prolongarse incluso de por vida.

¿Qué tratamiento se debe seguir?

Para tratar la gastritis emocional y nerviosa es necesario cambiar dos cosas: el estilo de vida y la alimentación. Siendo el estrés y el nerviosismo la causa principal de esta enfermedad es esencial estar más tranquilo y tratar de ver la vida desde un punto de vista diferente. Para ello, es buena idea probar técnicas como escuchar música relajante, hacerse masajes, tomar té negro y sobre todo descansar bien.

Respecto a la alimentación, es importante evitar alimentos estimulantes como café, bebidas de cola, azúcar, entre otros, así como harinas refinadas, alimentos fritos y carnes rojas. También es mejor evitar alimentos demasiado fríos o calientes. Lo ideal es optar por una dieta rica en verduras y en general por alimentos frescos y refrescantes como ensaladas y jugos de vegetales. Y en cuanto a las especias, las más beneficiosas suelen ser el jengibre y la cayena.

¿Le resultó útil este artículo?
Lina Rodríguez Fernandez

Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.

Publicidad

Lina Rodríguez Fernandez

Tras licenciarme en Ciencias Políticas, hice un máster en Periodismo en el Institut Supérieur Des Médias Desde entonces trabajo como periodista independiente para varias publicaciones, entre ellas Salud y alimentación