Uno de los nutrientes que más beneficios tiene para nuestro cuerpo es el magnesio. Gracias a él se producen alrededor de 300 reacciones bioquímicas en el organismo; tanto físicos como mentales.
Beneficios y funciones del magnesio
Mantener en nuestro cuerpo la cantidad suficiente de magnesio puede traer muchos beneficios, además de sus llevar a cabo sus funciones:
- Equilibrio del sistema nervioso: relaja y calma los nervios y músculos.
- Regula la producción de adrenalina
- Disminuye la aparición de calambres, tensiones y migraña
- Regula los problemas intestinales y estomacales.
- Controla la taquicardia
- Ayuda en la formación de la síntesis de glucosa y proteínas
- Facilita la asimilación de las vitaminas B, C y E
- Estimula la síntesis de la vitamina D.
- Contribuye a la fortaleza de los huesos
- Ayuda al buen funcionamiento del sistema cardiovascular regulando los latidos y la presión del corazón.
- Garantiza la solubilidad del calcio en la orina contrastando la formación de cálculos renales
- Mantiene en forma el sistema musculoesquelético
En las mujeres, el magnesio tiene beneficios adicionales. Ayuda a calmar el dolor menstrual y a reducir los cambios de humor y la irritabilidad típicos del Síndrome Pre Menstrual. Además, en la menopausia, amortigua los sofocos, reduce la ansiedad, disminuye la aparición de la osteoporosis y la artrosis por pérdida de sales minerales.
Síntomas de la deficiencia de magnesio
Cuando no hay suficiente magnesio en el cuerpo, puede aparecer síntomas y signos físicos y psicológicos. Algunos de ellos son ansiedad, nerviosismo, irritabilidad y cansancio; dolores de cabeza, alteraciones del sueño, problemas intestinales y circulatorios y los molestos calambres y espasmos musculares.
Alimentos ricos en magnesio:
El magnesio es uno de los nutrientes más comunes en los alimentos. Aquí hay algunos que lo contienen en mayor cantidad:
- Los granos enteros
- Cereales: mijo y el trigo sarraceno.
- Verduras: espinacas, acelgas, coles de Bruselas, rúcula, achicoria, brócoli
- Frutas frescas: plátanos, melón, uvas, moras, frambuesas, fresas y cerezas
- Frutas secas: higos secos y albaricoques secos.
- Legumbres: la soja, las lentejas, los garbanzos, las judías blancas y el borlotti
- Frutos secos: almendras, nueces de Brasil, nueces, cacahuetes, pistachos
- Semillas oleaginosas: sésamo, calabaza y girasol.
- Cacao también es muy rico, siempre y cuando sea fondant.
El magnesio también está presente, aunque en moderadas dosis, en alimentos de origen animal como el pescado, la carne y los productos lácteos.
La sal marina integral también contiene grandes cantidades de magnesio. Por eso se recomienda usarla en vez de la sal de cocina refinada, que tiene muy poca; y al cocinarla, pierde gran parte.
También le puede interesar: Los beneficios del magnesio para tener un corazón de oro
