Factores de riesgo poco conocidos en la hipertensión arterial

La  tensión alta o hipertensión arterial (HTA), como se le conoce en el mundo médico, ha resultado ser un problema de salud pública a nivel mundial, tanto así que hoy día afecta a 2 de cada 3 personas mayores de 60 años. Por fortuna, es una condición médica que puede ser prevenida o controlada de manera efectiva.

¿Cómo saber si tengo la tensión alta?

Para conocer el diagnóstico es necesario realizar mediciones repetidas de la presión arterial que deben dar como resultado:

  • Presión sistólica mayor que 140 milímetros de mercurio (mmHg)
  • Presión diastólica mayor que 90 mmHg.

Si estos son los valores obtenidos, el profesional de la salud, generalmente un médico cardiólogo, podrá determinar que la persona sufre hipertensión arterial. Es importante saber que quien la padece no siempre presenta síntomas, pero de igual modo tendrá las mismas complicaciones a nivel renal y cardiológico que aquellos en quienes la enfermedad sí es sintomática.

¿Cuáles son los factores de riesgo para sufrir de tensión alta?

Las drogas farmacológicas son una causa poco conocida de esta condición. Y es que no siempre se informa a los pacientes que existen algunos medicamentos que elevan la presión arterial y entre ellos están:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides como ibuprofeno o diclofenaco.
  • Ciertos antidepresivos (IMAO o tricíclicos, por ejemplo).
  • Anticonceptivos hormonales y sustituciones hormonales.
  • Descongestionantes nasales.
  • Algunos medicamentos contra el cáncer.

¿Qué hacer en estos casos?

Es importante que, como paciente, informes de manera oportuna a tu médico sobre cualquier medicamento que estés tomando. Estos pueden ser la causa de la hipertensión o la causa del agravamiento de la misma.

  • Sodio y potasio

El control de los hábitos alimenticios es crucial para el buen control de la presión arterial. Por ello, las adaptaciones que regularmente se hacen a la dieta es la disminución casi por completo del consumo de sal. Pero lo que pocas veces se informa es que por el contrario aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio tiene un efecto hipotensor.

Es por esto que es recomendable incluir a la dieta estos alimentos:

  • Aguacates, avellanas, frutas secas, germen de trigo, frijoles, espinacas, tomates, brócoli, calabaza, remolacha, zanahorias, plátanos, chocolate negro, entre muchos otros.

Al hacer una evaluación exhaustiva de tu caso, el médico podrá prescribir de manera oportuna la ingesta en menor o mayor medida de sodio y potasio para ayudar a controlar tu salud.

  • Temperatura exterior

La temperatura ambiental es un factor que incide directamente en la elevación de la presión arterial y juega un papel fundamental como riesgo cardiovascular, sobre todo cuando existen cambios repentinos.

Pero increíblemente el incremento o disminución de la temperatura también está ligado a la época del año en la que nos encontremos. De hecho, la presión arterial es más alta en invierno y más baja en verano. Esto puede explicarse por dos fenómenos:

  1. La exposición al frío produce vasoconstricción de las arteriolas (vasos sanguíneos estrechos que conectan una arteria y un capilar), que aumentan la resistencia periférica para evitar la infusión hacia los órganos que no son esenciales para la supervivencia, como la piel y los músculos. Esto genera un aumento de la presión arterial. A este fenómeno se le suma el hecho de que cuando hace frío, el cuerpo transpira menos y por lo tanto se pierde menos sal.
  2. En verano el calor produce vasodilatación, ayudando a disminuir la presión arterial. Sin embargo, si las noches se mantienen cálidas, el sueño tenderá a no ser reparador. Y es que este se perturba debido al calor, lo cual ocasionará elevación de la presión arterial durante el día siguiente.
  • Exposición al ruido

Mantener una exposición constante a ruidos genera en el cuerpo una respuesta fisiológica ligada con el estrés. Se manifiesta por un aumento de la frecuencia cardíaca (palpitaciones) y un aumento de la presión arterial de forma momentánea que, de no cambiar los niveles de exposición, podrá desencadenar hipertensión arterial aguda en el organismo.

Las personas con presión arterial alta o riesgo cardiovascular deben realizar ajustes en todas las esferas de su estilo de vida, considerando elementos tan desapercibidos como la exposición a ciertos niveles de temperatura. Controlar los niveles de presión arterial está en tus manos y de ti depende mantener un equilibrio saludable.