Bienestar

Hígado: cómo funciona y enfermedades más comunes

El hígado es uno de los órganos más importantes de tu cuerpo. También es uno de los más grandes, a excepción del intestino y el aparato tegumentario (piel). Suele medir desde 10 hasta 30 centímetros y si tu hígado está enfermo puede sobrepasar estas medidas.

Se trata de un órgano de aspecto uniforme con bordes lisos y brillantes, ubicado en el cuadrante superior derecho del abdomen, dividido en lóbulo derecho y lóbulo izquierdo y sostenido por ligamentos muy visibles.

El hígado, a su vez, se encuentra anclado en la vena cava inferior, es alimentado por una arteria y drenado por una vena hepática y está cercanamente vinculado con la sangre. Además, al hígado también acude un sistema venoso llamado circulación portal y es considerado como uno de los principales filtros químicos del cuerpo.

Funciones del hígado

Ya sabemos dónde está ubicado el hígado, ahora viene la parte más interesante, que es conocer para qué sirve y cuáles son sus funciones, que consisten en su mayoría en el filtrado de la sangre.

Para empezar, debemos entender el proceso de filtrado. La arteria hepática nutre al hígado con sangre oxigenada y la vena porta, luego de absorber nutrientes y sustancias la lleva al hígado antes de incorporarlas a la circulación general. De modo que este órgano es la principal defensa que filtra todas aquellas toxinas presentes en los alimentos.

Esta filtración depende de enzimas que activan o inactivan sustancias. Estas se encargan de metabolizar los alimentos, bebidas y medicamentos.

El hígado también se encarga de formar las proteínas necesarias para el transporte de sustancias, evitando que el agua de la sangre se salga de los vasos sanguíneos y cause edema (retención de líquido). Todo esto mantiene a nuestro cuerpo funcionando para el proceso de cicatrización.

Adicionalmente, este órgano está involucrado con el metabolismo de la energía. Cuando los carbohidratos consumidos no se utilizan inmediatamente, los almacena, transformándolos en glucógeno, que es, en pocas palabras, una pequeña versión almacenable de energía que se hace disponible en ayuno.

Cuando la sangre necesita glucosa, el hígado vuelve a transformar el glucógeno en glucosa para ser utilizado por el cerebro y los músculos. Algo parecido sucede con la regulación del movimiento de la grasa a través del cuerpo. El hígado se encarga de crear la bilis que es responsable de diluir la grasa para ser absorbida.

Así que, se podría decir que el hígado trabaja como glándula exocrina cuando almacena y libera sustancias al intestino delgado.

Enfermedades recurrentes en el hígado

El hígado, como has visto, es un órgano sumamente útil y debe ser cuidado para que logre funcionar correctamente y no se vea perjudicado por las siguientes enfermedades.

  • Hepatitis

Consiste en un virus que causa la inflamación del hígado. Entre sus síntomas se encuentra dolor abdominal, piel amarillenta, fiebre, náuseas y color claro en heces. Este virus puede ser transmitido mediante alimentos, líquidos corporales, transfusiones sanguíneas o relaciones sexuales.

  • Hígado graso

Sucede cuando el hígado recibe más grasa de la que libera, normalmente como consecuencia de una mala alimentación, llenándose de moléculas de grasa que crecen y se multiplican.

  • Cirrosis o cirrosis hepática

Su causa más común es la ingesta excesiva de alcohol. Esta enfermedad es la culminación de un hígado graso no controlado. Al empeorar, el órgano lleno de grasa se endurece y se compacta afectando definitivamente sus funciones.

Cuida este órgano de tu cuerpo con especial atención, ya que sus funciones son indispensables para nuestro organismo. Lleva una sana alimentación, evita el exceso de alcohol e hidrátate continuamente.

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