Olvídese del skyr: 5 snacks con más proteína que recomienda una dietista

Escrito por Lina Rodríguez Fernandez

Publicación:

snacks con yogur griego
Una dietista revela 5 snacks con más proteína que el skyr. ¡Transforme sus tentempiés con opciones deliciosas y nutritivas!

Abres la nevera a media tarde, el hambre aprieta y tu mano va directa al skyr. Tiene sentido: es práctico, fresco y suele aportar una buena dosis de proteína, pero comer lo mismo cada día termina cansando, incluso cuando funciona.

Los snacks con más proteína que el skyr existen, aunque la comparación depende de la marca y del tamaño real de la porción. Un skyr natural suele rondar los 15 a 20 gramos por envase, así que se debe mirar la etiqueta antes de dar por ganador a cualquier alimento. Hay opciones lácteas, vegetales y saladas que merecen un hueco en la rotación.

Antes de comparar, ¿cuánta proteína debe tener un snack?

Para muchas personas, un snack proteico razonable aporta entre 10 y 20 gramos de proteína, esa cantidad puede calmar el hambre entre comidas sin convertir el tentempié en una comida completa. Sin embargo, tras entrenar fuerza o si quedan muchas horas hasta cenar, una porción de 15 a 25 gramos puede resultar más satisfactoria.

El skyr sigue siendo una referencia útil. Algunas marcas aportan unos 15 a 17 gramos por 150 gramos, mientras que otras se acercan a 20 gramos, por eso, comparar solo el nombre del producto no basta, hay que revisar la porción, las calorías, el azúcar añadido y el sodio.

La cifra más alta no siempre equivale a la mejor elección. Un snack con proteína y fibra suele mantenerte satisfecho durante más tiempo que uno muy procesado y salado.

Snacks con más proteína que el skyr: dos opciones lácteas

Yogur griego natural, cremoso y muy competitivo

Es el rival más cercano del skyr, una tarrina de unos 170 gramos suele aportar entre 17 y 20 gramos de proteína, y una taza de yogur griego natural sin grasa puede llegar a 25 gramos, según MyPlate del USDA. Es espeso, fácil de encontrar y combina bien con fruta, canela o unas semillas.

La clave está en elegirlo natural y sin azúcares añadidos. Algunas versiones saborizadas contienen entre 13 y 17 gramos de azúcar por porción.

La lactosa presente de forma natural no es lo mismo que el azúcar añadido, pero ambas cifras aparecen en la etiqueta y pueden confundirte. Si tienes alergia a la proteína de la leche, este alimento no es adecuado.

Queso cottage o requesón para un bocado salado

El queso cottage cambia por completo el registro: media taza puede aportar cerca de 12 a 16 gramos de proteína, y una porción de 150 gramos puede rozar los 18 gramos y una taza de cottage bajo en grasa llega a unos 25 gramos, una cifra que compite con los snacks con más proteína que el skyr en formatos habituales.

Funciona bien con tomate, pepino, pimienta negra o fruta fresca, tiene una textura que no entusiasma a todo el mundo, pero llena bastante. Eso sí, el sodio varía mucho entre marcas y algunas superan los 300 miligramos por media taza. También contiene lactosa, salvo que elijas una versión reducida o libre de lactosa, y debe evitarse ante alergia a los lácteos.

Proteína lista para comer: atún y edamame

Atún en lata o bolsa cuando no hay tiempo

Una bolsa o lata pequeña de atún puede resolver una tarde con prisa. Unos 85 gramos aportan habitualmente entre 20 y 25 gramos de proteína, aunque una cantidad menor, de unos 60 gramos, ronda los 10 gramos. Puedes comerlo con galletas integrales, aguacate o verduras crujientes sin complicarte demasiado.

Busca opciones con menos sal, porque el sodio cambia bastante entre presentaciones. El atún en agua suele tener menos ingredientes que las versiones con salsas. La FDA sitúa el atún light enlatado entre sus «Best Choices» por mercurio, mientras que el albacora o white tuna conviene comerlo con menos frecuencia, el atún no es apto para personas con alergia al pescado.

Edamame, una opción vegetal que sí sacia

El edamame demuestra que un snack vegetal también puede llenar. Media taza aporta cerca de 9 gramos de proteína, pero una taza cocida llega a unos 17 gramos. Además, contiene fibra, un detalle importante cuando el hambre parece no tener fondo.

Puedes tomarlo frío o tibio, con limón y especias. El edamame natural congelado suele tener poco sodio, mientras que las versiones preparadas o tostadas pueden llevar bastante sal.

Como procede de la soja, no es una opción para quien tiene alergia a este alimento. En una porción generosa, puede entrar entre los snacks con más proteína que el skyr.

La cecina y la elección que encaja contigo

Cecina o jerky para llevar, con una advertencia

La cecina, también llamada jerky, cabe en un bolso, un cajón de oficina o una mochila. Las versiones altas en proteína pueden aportar entre 13 y 15 gramos por unos 30 gramos, aunque muchas opciones convencionales se quedan más cerca de 9 a 12 gramos. Es una alternativa cómoda para viajes o días sin pausas.

Aquí la etiqueta manda más que nunca. Algunas marcas incluyen mucho sodio, azúcar añadido y marinados dulces, sobre todo en sabores teriyaki o sweet & spicy. Busca ingredientes sencillos y compara el sodio por paquete, no solo por porción. Según la receta, puede contener soja, trigo, leche, huevo o mostaza, además de carne o pescado.

No hace falta desterrar el skyr para variar, elige una porción de 10 a 15 gramos si solo quieres aguantar hasta la próxima comida. Si acabas de entrenar o sabes que tardarás en comer, sube a 15 o 25 gramos y acompaña la proteína con fruta, verduras o un alimento integral.

Tu apetito también cuenta, el yogur griego puede apetecer más por la mañana, el cottage encaja en una merienda salada y el edamame ofrece una pausa cálida y sencilla. Lee el tamaño de la porción con calma, sobre todo si vigilar el azúcar, el sodio o las calorías forma parte de tu rutina.

Una última idea para elegir bien

El skyr puede seguir en tu nevera, pero no tiene que llevarse toda la atención: yogur griego natural, cottage, atún, edamame y cecina aportan variedad, cada uno con sus propios matices.

La mejor elección no es la que presume de más proteína en letras grandes, es la que te gusta, te sienta bien y encaja con tus necesidades de salud.

Lina Rodríguez Fernandez

¿Te ha gustado este artículo?