Cómo afecta el amor maternal al desarrollo cerebral del niño

Ya no solo se trata de frases bonitas y rebuscadas: ha quedado comprobado en estudios recientes que la comprensión, el cuidado y el amor maternal o de un cuidador principal hacia un niño de temprana edad, definitivamente afecta su desarrollo y crecimiento de manera positiva. Desde el hogar, podemos evitar tener a futuros hombres o mujeres con depresión y estrés. Mira por qué.

El amor como estímulo para el desarrollo

Un nuevo estudio ha demostrado que la crianza amorosa, comprensiva y con notorios cuidados hacia los hijos, estimula el crecimiento del hipocampo, que es el área del cerebro más importante de la memoria, el aprendizaje y las respuestas frente al estrés.

Las revelaciones de estos estudios muestran un hipocampo al menos 10% mayor en niños que han sido atendidos y cuidados de manera más constante que otros que no recibieron el mismo trato, por lo tanto, “Ahora podemos decir con confianza que el entorno psicosocial tiene un impacto material en la forma en que el cerebro humano se desarrolla” dijo el Dr. Joan Luby, investigador principal del estudio realizado por la Washington University School.

A mayor atención en casa, mejor rendimiento en la escuela

Otras investigaciones confirman, que cuando los pequeños viven en un ambiente de mayor consolidación dentro del hogar, son emocionalmente más desarrollados que aquellos cuyos padres o cuidadores suelen ser descuidados, por lo tanto, los primeros son más propensos a tener un mejor rendimiento escolar y académico, y a obtener resultados más favorecedores en la escuela.

Como prevención frente a la depresión

Aunque muchas veces lo pongamos en duda, los niños a temprana edad, es decir, entre 3 y 6 años, también pueden llegar a sentir depresión causada por alguna frustración que no fue atendida por sus padres.

Algunos investigadores han desarrollado nuevos estudios en los que evaluaron a madres e hijos que pasaron por un momento de estrés específico que ellos mismos crearon, y pudieron medir, 4 años más tarde, cómo el hipocampo de los que recibieron menor apoyo maternal tuvo un menor porcentaje con respecto a los que sí fueron mayormente apoyados.

No cabe duda de que el entorno en el que nace y se desarrolla un niño, puede influir negativa o positivamente en el desarrollo de su cerebro y, por lo tanto, en cómo se enfrentará a cada situación que la vida le ponga en frente. Estos estudios sin duda tienen mucho valor, para dejar por sentado de manera científica cuan importante es el amor y la atención de una madre hacia sus pequeños.