Anemia en las primeras etapas del embarazo: ¿Es perjudicial para el desarrollo del feto?

La anemia del embarazo es un problema frecuente en las mujeres embarazadas. La ingesta adecuada de hierro llena el vacío. Este no es el caso de la anemia en las primeras etapas del embarazo. Esto resulta en una deficiencia temprana de hierro que puede presentar riesgos para el feto.

La importancia del hierro durante el embarazo

El hierro es un elemento esencial en la fabricación de la hemoglobina. Esta sustancia está presente en los glóbulos rojos. Lleva oxígeno a todos los órganos del cuerpo humano. Si el nivel de hemoglobina en la sangre es insuficiente, se presenta anemia. Cabe señalar que los niveles normales de hemoglobina en la sangre varían según la edad y el sexo de la persona. Para una mujer embarazada, el diagnóstico de anemia al comienzo del embarazo se hace si:

  • El nivel de hemoglobina en la sangre es inferior a 10,5 g/dl,
  • La deficiencia se detecta antes del segundo trimestre del embarazo.

En el caso clásico de la anemia del embarazo, la deficiencia sólo se diagnostica a partir del segundo trimestre del embarazo. Esta deficiencia se considera normal. Se debe al aumento significativo del volumen sanguíneo y del crecimiento fetal.

Anemia en las primeras etapas del embarazo – desarrollo neurológico del feto

El trimestre en el que ocurre la anemia puede influir en el desarrollo neurológico del feto. Si la anemia se descubre cerca del final del embarazo, es segura. Para minimizar los riesgos, la detección temprana de los niveles de hierro es esencial. Estos son los riesgos de la anemia en las primeras etapas del embarazo en los niños:

  • mayor desarrollo del autismo,
  • trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad,
  • la discapacidad intelectual,
  • una deficiencia nutricional grave y duradera para el feto,
  • aumento de peso insuficiente dentro del útero
  • La anemia en las primeras etapas del embarazo tiene un impacto en el desarrollo neurológico del feto. Cabe señalar que las diferentes partes del sistema nervioso del feto no se desarrollan al mismo tiempo.
  • Durante la cuarta semana después de la fecundación, se completa la parte importante del embrión. Es el tubo neural. Es en esta estructura donde se desarrolla todo el sistema nervioso fetal (cerebro, médula espinal, nervio).
  • El desarrollo del cerebro comienza a partir de la quinta semana de vida,
  • la columna vertebral y la médula ósea se desarrollan a partir de la undécima semana,
  • la primera reacción a estímulos externos comienza a partir del día 12

Signos de anemia al comienzo del embarazo

La anemia del embarazo, ya sea normal o temprana, se manifiesta de la misma manera:

  • Sentirse cansado,
  • Mareos,
  • Desmayo,
  • Náuseas,
  • Mareos,
  • Cefaleas

Estos son los síntomas más comunes. En algunos casos, estos síntomas pasan casi desapercibidos. Por esta razón, la detección de la deficiencia de hierro es obligatoria desde el comienzo del embarazo. Se realiza un análisis de sangre para determinar el nivel de hierro en la sangre. El chequeo continúa regularmente durante todo el embarazo, hasta el parto. En caso de deficiencia, la matrona o el ginecólogo le prescribirá un suplemento.

Cómo prevenir la anemia en las primeras etapas del embarazo

El cribado al comienzo del embarazo es la única manera de detectar la anemia al comienzo del embarazo. También es esencial evitar las malformaciones neurológicas y asegurar el correcto desarrollo del niño. También es la única manera de prevenir el riesgo de anemia en las primeras etapas del embarazo. Además de los suplementos prescritos por el ginecólogo o la partera, una buena dieta también es esencial.

Alimentos ricos en hierro para prevenir la anemia durante el embarazo

Para aumentar la ingesta de hierro, se pueden preparar platos hechos con carne de hueva magra altamente cocida. La carne cruda debe evitarse durante el embarazo. Es probable que transmitan ciertas enfermedades graves como la listeriosis o la toxoplasmosis. También se recomienda lavarse bien las manos después de manipular carne u otros alimentos crudos. El pescado ofrece una importante riqueza nutricional para una mujer embarazada. Son excelentes fuentes de ácidos grasos esenciales y proteínas aptas para el embarazo.

Los pescados y mariscos también son muy ricos en yodo. Sin embargo, la cantidad debe ser monitoreada para prevenir el riesgo de obesidad en el bebé. Las frutas secas, los cereales, las verduras secas, las verduras verdes y el pan integral son también los mejores aliados de las mujeres embarazadas. Para facilitar la absorción de nutrientes en estos alimentos, es esencial un suministro adecuado de vitamina C. Lo encontrará especialmente en los cítricos y las verduras.

Ácido fólico – un elemento importante en la lucha contra la anemia

La anemia en las primeras etapas del embarazo también puede estar relacionada con una deficiencia de ácido fólico o vitamina B9. Esta vitamina tiene varias funciones:

  • Producción de material genético,
  • División celular,
  • Optimización del funcionamiento del sistema nervioso y del sistema inmunológico.

La deficiencia de ácido fólico afecta la producción de glóbulos rojos. Se manifiesta en gran fatiga, pérdida de apetito e irritabilidad. Además del impacto en la madre, también puede presentar riesgos para el feto. El retraso del crecimiento en el útero y la espina bífida son los más comunes. Cabe señalar que la suplementación con ácido fólico es esencial desde la fase de diseño. Está presente en la levadura de los alimentos, la yema de huevo, las verduras de hoja verde como la espinaca y el berro. No hay restricciones de cantidad, especialmente para las verduras verdes. Puedes comerlos a voluntad.