Las alergias pueden reducir el riesgo de sufrir algunos tipos de cáncer

La llegada de la primavera causa muchos inconvenientes a las personas con alergias. Sin embargo, hay consuelo en los resultados de estudios recientes; estos muestran que las alergias reducen significativamente el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

El sistema inmunológico es el conjunto de fenómenos que permiten defenderse de los ataques, ya sean de origen patógeno (bacterias, virus), químico o traumático. Este sistema es una verdadera fuerza armada compuesta por «escuadrones de élite» que reúnen diferentes células especializadas en la neutralización de cuerpos extraños. En circunstancias normales, esta reacción inmunológica es relativamente breve y se limita a la zona que se afecta por una herida o un cuerpo extraño; se detecta fácilmente como enrojecimiento, hinchazón u hormigueo.

Sin embargo, en las personas alérgicas, esta respuesta inmunológica es demasiado fuerte, provocando una reacción inflamatoria intensa. Esta reacción se manifiesta en varios síntomas desagradables (problemas respiratorios, eccema, urticaria). En algunos casos graves, el cuerpo extraño (alergeno) puede poner en peligro la vida al bloquear las vías respiratorias o provocar un paro cardíaco; esto se denomina shock anafiláctico.

El cáncer atrae nuestra inmunidad, más aún si está debilitada.

Además de su acción esencial contra la agresión externa, se sospecha que el sistema inmunológico puede reconocer las células cancerosas y participar en su eliminación. De hecho, ahora se sabe bien que para progresar, el cáncer debe desarrollar absolutamente la capacidad de engañar al sistema inmunológico; así evita que se destruya tan pronto como aparece.

En este sentido, un sistema inmunológico deficiente es un importante factor de riesgo de cáncer: por ejemplo, los estudios han demostrado que la supresión del sistema inmunológico, por ejemplo durante el trasplante de órganos, favorece la aparición de ciertos cánceres. El mismo fenómeno se produce en las personas que quedan inmunosuprimidas como consecuencia de enfermedades graves, como el SIDA: estos pacientes se ven afectados por cánceres muy raros, en particular el sarcoma de Kaposi.

Por otra parte, un sistema inmunológico sobreactivado en las personas alérgicas podría, por lo tanto, tener importantes repercusiones en la prevención del cáncer, a pesar de los muchos problemas causados por las alergias.

Reducción del riesgo de cáncer gracias a las alergias

Esta hipótesis está respaldada por estudios epidemiológicos. Por ejemplo, las muertes por cáncer se reducen significativamente en las personas con asma, así como en las que padecen rinitis estacional (fiebre del heno). Este efecto protector es particularmente pronunciado en el caso del cáncer de páncreas (15%), la leucemia (25%) y el cáncer colorrectal (24%). Un estudio muestra que este vínculo también existe para los gliomas, un tipo de tumor cerebral.

De hecho, los investigadores de la Universidad de Chicago han demostrado que todos los tipos de alergias (alergias al polen, a ciertos alimentos, al pelo de los animales o a los medicamentos) se asociaron a una espectacular reducción del 50% del riesgo de este tumor cerebral.

Aunque es necesario comprender mejor los mecanismos responsables de estos efectos protectores de las alergias, es interesante observar que algunas células del sistema inmunológico, como las células NK, que son asesinas naturales, tienen la misión de atacar a las células anormales (como las células cancerosas).

Dado que el número de estas células NK es mucho mayor en las personas con alergias, es posible que este aumento de la actividad del sistema inmunológico pueda destruir las células cancerosas que se forman espontáneamente en los tejidos con el tiempo, reduciendo así la incidencia del cáncer. ¡Esta es una rara buena noticia para los alérgicos!

Fuente:

Turner MC et al. An overview of the association between allergy and cancer. Int. J. Cancer 118 : 3124-3132.

McCarthy BJ et al. Assessment of type of allergy and antihistamine use in the development of glioma. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. 20: 370-378.