Consigue reequilibrar tu alimentación y adelgaza aprendiendo a comer

Son muchas las equivocaciones sobre lo que es saber comer. Para  tener un peso adecuado, por ejemplo, no se deben excluir alimentos de nuestros platos de forma caprichosa. Debes saber cuáles son los macro y micronutrientes que requiere nuestro organismo para mantenernos sanos de cuerpo y mente.

De eso se trata el reequilibrio alimentario, en el cual entra la ingesta de hidratos de carbono, proteínas y  grasas o lípidos (macronutrientes), así como fibras, vitaminas y minerales (micronutrientes), además de la hidratación a través del agua.

Adelgazar versus el reequilibrio alimentario

Una dieta para perder kilos y el reequilibrio alimentario tienen los mismos resultados. Sólo que en el primero de los casos se restringe el consumo de ciertos productos durante un determinado período, por lo cual los efectos son también de escasa durabilidad.

En cambio, el reequilibrio ofrece resultados a largo plazo y perdurables, permitiendo mantener el peso deseado de manera sana. No se trata de una dieta para adelgazar, sino de educarse para comer bien con miras a garantizarnos una mejor calidad de vida.

Comiendo mejor

Se deben consumir los alimentos que el organismo necesita y quizá, al principio, exista la tentación de sucumbir, especialmente por parte de quienes solían sobrealimentarse. Sin embargo, nuestro cuerpo se irá habituando a ese reequilibrio y esa sensación de tener hambre a cualquier hora irá desapareciendo.

El reequilibrio alimentario nos permite comer mejor y mantenernos en forma de manera sana. En este caso también hay que ser prudentes con el consumo de  grasas saturadas, ya que elevan los niveles de colesterol en la sangre, así como de productos de elaboración industrial.

Bienvenido lo demás

El reequilibrio alimentario da cabida a los vegetales como el pepino, la piña y las legumbres. También a cereales, carnes magras, pescados como el salmón, la sardina, el atún y otros que aportan omega 3, aceites como el de soya u oliva, al igual que los frutos secos y el aguacate.

Sírvete muchas verduras y llena una tercera parte de tu plato de proteínas e igual cantidad de carbohidratos. Todo ello sin renunciar a merendar con un yogur, quizá una fruta o con cereal.

Calorías y ejercitación

Si te alimentas de manera equilibrada no habrá riesgos por posibles deficiencias calóricas, te sentirás saciado, sano y con el peso ideal. Aunque el consumo ideal de calorías depende de factores como la edad, el género o el desgaste físico de cada quien, en promedio una persona debe consumir no menos de 1.000 a 2.800 calorías cada día, de acuerdo con estudios de expertos en el tema.

Y como complemento, ese reequilibrio debe ir de la mano de la ejercitación. Simplemente camina, trota o sube escaleras unos 30 minutos diarios. Tu cuerpo te lo agradecerá.