Cómo accionar rápido ante una crisis asmática

crisis asmática

El asma es una enfermedad bronquial que produce dificultad para respirar, opresión en el pecho y tos. Aquellos que padecen esta enfermedad saben que solo padecerán una crisis asmática si un factor externo la desencadena.

Los factores externos pueden ser una reacción nerviosa frente a una dificultad que no se puede controlar, los ambientes poco ventilados o con poco oxígeno, la presencia de ácaros o agentes alergénicos y el humo del cigarrillo u otra fuente.

Una crisis asmática provocará en la persona afectada una real y genuina falta de oxígeno en su organismo. Esto se debe a que durante la crisis las vías respiratorias se inflaman de tal manera que la capacidad pulmonar o respiratoria se reduce en más de un 50 a 70%.

¿Cómo ayudar en una crisis asmática?

Evitar los factores que provocan una crisis asmática es la mejor manera de prevenir estos ataques. Sin embargo, en caso de emergencia, debes saber reconocer las señales que manifiestan que una persona está padeciendo una crisis.

Estas son algunas de las acciones a realizar:

  1. Observa si presenta dificultad para respirar o si aún estando sentada y en reposo su ritmo respiratorio  es acelerado.
  2. Chequea si la persona no puede hablar, si emite pocas palabras corridas y necesita hacer varias pausas para respirar.
  3. Revisa si los músculos del cuello y del pecho se hunden mientras inhala.

Para ayudar a esta persona deberás:

  • Buscar el inhalador, también llamado medicamento de alivio rápido o de rescate, para que la persona lo inhale.
  • Anímala a mantener la calma durante todo el tiempo que dure la crisis.
  • Analiza el ambiente e identifica si hay elementos alergénicos que puedan estar provocando la crisis. Retíralos o aleja a la persona del ambiente.
  • Si el medicamento de alivio rápido no disminuye los síntomas, acude a un centro de salud lo antes posible.
  • Evita todas las situaciones nerviosas que pueden aumentar los síntomas y no ayudan a detener la crisis.
  • Conversa con la persona y hazle entender que lo comprendes, que su inhalador hará efecto, que esté tranquilo y que ya has solicitado ayuda médica.

El asma puede ser controlado

Para aprender a controlar la situación, es necesario conocer el organismo y los desencadenantes de una crisis. Una persona asmática necesitará analizar junto a su médico cuáles son los agentes externos que despiertan las reacciones y observar con detenimiento su entorno para estar preparado.

Los síntomas previos a un ataque de asma son tos, menor capacidad respiratoria y mucosidad en las vías aéreas. Recuerda que además de la medicación preventiva toda persona que padece de asma debe siempre llevar la medicación de alivio rápido o emergencia.