Vitamina D3: qué es y cuáles son sus beneficios

La vitamina D3 es un derivado de colesterol vía 7-deshidrocolesterol y está contenida en el tejido adiposo de todos los animales. Esta vitamina es indispensable para el funcionamiento del cuerpo humano y la carencia de ella puede traer importantes consecuencias en el organismo.

La producción de esta vitamina se ve afectada por los rayos ultravioletas del sol, de modo que cuanto más incida la radiación solar en la piel, mayor cantidad de este compuesto generará el organismo.

¿Cuánta vitamina D3 necesitamos?

La cantidad óptima requerida es de 30 y 60 ng/ml de sangre al día, sin embargo, con 20 y 29 ng/ml se considera suficiente. Por debajo de esta cantidad existe el riesgo de padecer enfermedades óseas como la osteoporosis y en el caso de los niños el raquitismo, al igual que infecciones bacterianas o algunos tipos de cáncer.

También es importante saber que el exceso de esta vitamina en el cuerpo, que se ubicaría por encima de 150 ng/ml, puede ser altamente tóxica para el organismo. Esta produce la acumulación de calcio en los tejidos blandos del cuerpo, lo que a su vez origina enfermedades como arteriosclerosis y cálculo renal.

Beneficios de la vitamina D3

La vitamina D3 cumple múltiples funciones en el organismo. Pero la que más destaca es su contribución en la asimilación de calcio en los huesos y el mantenimiento de las cantidades de este mineral y del fósforo en valores estables y adecuados en la sangre.

Otros beneficios importantes que se pueden mencionar son:

  • Controla el proceso de coagulación. Esto facilita la pronta curación de heridas y menores sangrados durante la menstruación, por ejemplo.
  • Estabiliza la transmisión de los impulsos emitidos por el sistema nervioso. Consiste en proporcionar un mecanismo que permite que el calcio ayude a que los impulsos eléctricos lleguen a los músculos.
  • Es responsable de supervisar la muerte y duplicación de las células.
  • Regula el funcionamiento del sistema inmune, por lo que previene la aparición de enfermedades.
  • Controla la presión arterial y disminuye el riesgo de padecer diabetes tipo II.
  • Produce serotonina, mejor conocida como la hormona de la felicidad.
  • Ayuda a recuperar la resistencia del cuerpo en deportistas.
  • Disminuye la fatiga, lo que ayuda a recuperarse luego de un periodo de convalecencia por alguna enfermedad.
  • Controla el peso. Con la cantidad diaria necesaria, el cuerpo logra quemar grasa fácilmente.

Alimentos que incluyen vitamina D3

Una excelente forma de obtener vitamina D3, además del sol, es mediante el consumo de pescado azul. Algunas de las opciones para incluir en tu dieta son los salmones, las sardinas, el bagre, las caballas y el atún. Una ración de 100 gramos de cualquiera de estos alimentos puede proporcionarte hasta un 20% de la cantidad de micronutrientes necesaria. Así no será necesario recurrir a otras fuentes.

Sin embargo, debes saber que no es tan sencillo cumplir con la cantidad necesaria de vitamina D3. Es por ello que existen diversos tipos de suplementos para ayudarte con esta tarea. Los puedes encontrar en gotas, comprimidos, cápsulas y perlas que deben ser consumidas de forma oral.

Mediante este tipo de ingesta de vitamina D3 es posible controlar las dosis ingeridas, de modo que no correrás el riesgo de una sobredosis que provocaría intoxicaciones o altos niveles que perjudicaría tu salud.

Recomendaciones en el consumo de vitamina D3

Debido a que esta vitamina se trata de un micronutriente liposoluble, es decir, que se acumula en la grasa, se recomienda tomar los suplementos en la mañana. Sin embargo, debes saber que resulta más beneficioso consumir esta vitamina de forma natural que artificial.

Esta vitamina en forma de suplementos es realmente fácil de adquirir en cualquier farmacia debido a que no necesita receta médica. A pesar de esto, es recomendable acudir a un especialista que pueda evaluar si existe una carencia y recomiende un tratamiento.