Los dispositivos electrónicos y los videojuegos envejecen el cerebro de los niños

Son muchas las teorías sobre los efectos que tienen los dispositivos tecnológicos en el cerebro de las personas y algunas de ellas están basadas en mitos y creencias. Sin embargo, un reciente estudio revela indicios de degeneración cerebral en los niños que pasan demasiado tiempo frente a la pantalla de un smartphone.

La investigación, puesta en marcha por el Instituto Nacional de Salud en los Estados Unidos (NIH, sus siglas en inglés), tuvo como objetivo determinar los efectos que genera el uso intensivo de dispositivos tecnológicos como teléfonos inteligentes, tabletas y videojuegos sobre el desarrollo de los cerebros infantiles.

Aunque la investigación apenas comienza, el diagnóstico inicial ya arroja algunos datos de predisposición adversa, resultado que puede llevarte a prestar más atención a la forma cómo tus hijos disponen de su tiempo de ocio.

Sorprendentes datos iniciales

Durante la primera fase, los científicos recurrieron al estudio de imágenes por resonancia magnética de los cerebros de 4500 niños entre 9 y 10 años, y que pasan más de 7 horas frente a las pantallas de diferentes dispositivos electrónicos.

Los escaneos mostraron un patrón de adelgazamiento de la corteza cerebral, capa que se encarga de procesar la información sensorial captada a través de los cinco sentidos y que está asociada con la capacidad cognitiva.

Aunque todavía es muy pronto para determinar que se trate de un efecto negativo, los investigadores catalogaron este fenómeno como un “envejecimiento cerebral prematuro”, considerando que el adelgazamiento de la córtex está asociado a procesos degenerativos como el Alzheimer y trastornos depresivos.

Otros estudios base incluyeron pruebas de lenguaje y razonamiento, cuyos resultados fueron peores en niños que pasaban más de dos horas al día con sus dispositivos de juego.

Peligros visuales

El uso del smartphone podría ser perjudicial para los niños debido a que a su cerebro, en plena etapa de desarrollo, le cuesta transferir las imágenes de dos dimensiones que muestra la pantalla hacia una realidad visual en tercera dimensión.

De acuerdo con el reporte de consumo de Common Sense Media, los menores de 8 años pasan cerca de 2 horas y media frente a una pantalla, mientras que los de 8 a 12 años promedian más de 4 horas y media.

Para comprobar si el uso de la tecnología es nocivo o no para los niños y si tiene repercusiones hasta la edad adulta, los científicos estadounidenses harán seguimiento durante al menos una década a unos 11 mil niños residentes de 21 ciudades. De esta manera esperan estudiar el impacto de las pantallas en el desarrollo intelectual y social de las personas.