Trastornos alimentarios en los niños: aprenda a reconocerlos y tratarlos

La comida no solo representa supervivencia para el ser humano; en torno a la comida se desarrollan actos sociales, de placer, trabajo, hobby y otras cosas más, incluso rasgos culturales. Pero así como hay muchas cosas buenas alrededor de la comida, muchas veces también hay trastornos alimentarios en las personas, que pueden aparecer desde niños.

Realmente hay niños que experimentan dificultades al crear una relación con la comida; esto puede causar angustia a sus padres y puede deberse a varios factores. Y si no se maneja de la manera correcta, con los años, puede llevar a una situación grave.

Los trastornos alimentarios más comunes en los niños

Los niños viven diferentes trastornos alimentarios de acuerdo a la etapa o a la causa. Aquí hay algunos de ellos.

En la primera infancia:
  • Trastornos de la nutrición: en los que el niño es incapaz de asumir la cantidad y la calidad de nutrientes necesarios para su desarrollo, encontrando problemas de crecimiento;
  • Comportamiento «pica»: el hábito que tienen algunos niños de ingerir sustancias no comestibles, como piedras o arena;
  • Trastorno de la rumia: un problema relacionado con episodios frecuentes de regurgitación, pero sólo con trastornos del comportamiento y no con enfermedades, como el reflujo gastroesofágico.
Después de la primera infancia:
  • Negarse a comer: cuando los niños se niegan a comer en situaciones particulares;
  • Comportamiento selectivo: cuando el niño decide comer sólo ciertos alimentos, a menudo se niega a introducir otros nuevos (neofobia);
  • disfagia funcional: en la que el niño muestra un rechazo parcial de la comida por miedo a los vómitos o a la asfixia, aunque no tenga patologías que puedan justificar dicho miedo;

Pero muchas veces el problema no está solo en el niño; también puede deberse en ciertos casos a la persona que lo cuida o incluso en los padres. Estas personas mayores pueden ser causa o engrandecer el problema existente.

¿Cómo reconocer el problema y cómo tratarlo?

Cuando el niño es pequeño, puede ser mucho más fácil reconocer si hay algún problema con su alimentación; esto gracias a que a edades menores, los padres siempre vigilan qué y cómo se alimenta su hijo, en la gran mayoría de casos. Pero no siempre es así o los padres no alcanzan a notarlo; sobre todo cuando se acostumbra a comer muy parecido diariamente, en busca de que el niño coma; o también cuando se le ofrece más comida de la que realmente necesita.

Prevenir estos trastornos alimentarios en los infantes no es del todo fácil. Se requiere un compromiso con su alimentación y estilo de vida saludable. Por eso lo ideal es que las decisiones par la alimentación de su hijo sean guiadas por un especialista; sobre todo cuando hay indicios de algún problema.

Por eso, hay que estar alerta a cualquier signo sobre la presencia de un problema alimenticio. La alimentación incorrecta, excesiva o insuficiente puede provocar alteraciones en el crecimiento; o aumentar los riesgos de enfermedades en el organismo. Pero además, puede afectar a nivel psicológico al niño, provocando un problema de relación con la comida que puede ser causa de otro mayor.

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