Tomar vitamina D para protegerse del COVID-19 ¿Por qué es importante?

Un importante estudio reciente muestra que la deficiencia de vitamina D está asociada con un mayor riesgo de desarrollar formas graves de Covid-19 y de muerte. Los avances en el tratamiento médico de las formas graves de Covid-19 ha dado lugar a una reducción significativa de la tasa de mortalidad asociada con esta enfermedad desde el comienzo de la pandemia. En particular, hay medicamentos que pueden contrarrestar la devastación causada por la excesiva inflamación generada en respuesta al virus. O anticoagulantes, que impiden la formación de coágulos de sangre que comprometen la función de órganos vitales como los pulmones, el corazón y los riñones. Por lo que tomar vitamina D, puede ser de gran ayuda para combatir el Coronavirus.

Deficiencia de vitamina D: el riesgo de mortalidad se multiplica por 10

A pesar de estos éxitos, es obviamente preferible prevenir las complicaciones del COVID-19 en la fuente. Antes de que conduzcan a un deterioro significativo de la salud de la persona infectada. Una vía muy prometedora para lograrlo parece ser la dependencia de los altos niveles de vitamina D en la sangre.

Los estudios clínicos han demostrado que la deficiencia de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves por el COVID-19. Y de morir de la enfermedad. Por ejemplo, un estudio italiano informó recientemente de que en los pacientes muy enfermos con COVID-19, los niveles de vitamina D en la sangre por debajo de lo normal (10 ng/mL) se asociaban a un riesgo de mortalidad diez veces mayor que el de aquellos con niveles normales (30 ng/mL).

Los niveles adecuados de vitamina D reducen el riesgo de muerte en un 50%.

Otro estudio acaba de confirmar esta asombrosa asociación. Analizando los registros médicos de 235 pacientes con COVID-19, los investigadores encontraron que aquellos con niveles normales de vitamina D en la sangre tenían 6 veces menos riesgo de perder el conocimiento, 2 veces menos riesgo de hipoxia (falta de oxígeno en la sangre) y un 50% menos riesgo de mortalidad. Así, mientras que el 20% de los pacientes con deficiencia de vitamina D murieron a causa de la enfermedad, esta proporción se redujo al 9,7% en los que tenían niveles normales y disminuyó al 6,7% en los que tenían niveles altos de vitamina D (más de 40 ng/mL).

Vitamina D: estimula la inmunidad antiviral y reduce la inflamación.

Estos efectos protectores de la vitamina D son consistentes con sus muchos papeles conocidos en la función inmunológica. Varios genes implicados en la inmunidad están influenciados por la vitamina D. Especialmente en las células T, que son asesinos especializados en la eliminación de células infectadas por virus. La vitamina D también actúa como conductora de la respuesta inflamatoria.

Permite a las células inmunes combatir la infección y al mismo tiempo prevenir el desarrollo de una inflamación excesiva que puede salirse de control y atacar los órganos vitales. La importancia de la vitamina D en la prevención de las complicaciones del COVID-19 también puede explicar por qué algunas personas son más vulnerables a esta enfermedad.

Menos sol en invierno: la necesidad de tomar una ingesta extra de vitamina D

Estas observaciones deben tenerse en cuenta. Esto se debe a que la actual transmisión del coronavirus responsable de COVID-19 coincide con la época del año en que la luz solar es más baja y el riesgo de deficiencia de vitamina D es mayor en los países del hemisferio norte. La suplementación diaria con 1000 UI de vitamina D es una forma efectiva y barata de evitar la deficiencia de vitamina D y prevenir el riesgo de complicaciones asociadas con el VIDC-19. Lo que los autores de este estudio recomiendan.

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