Todo sobre la ansiedad, una condición que nos abruma y deja indefensos

La ansiedad es un problema social muy extendido, y que desafortunadamente no se le ha dado el seguimiento y el trato médico que exige. La ansiedad es un estado psico-emocional, que se asocia con un estado de alerta y miedo, a todo lo que nos rodea. ¿Cómo podemos reducir nuestra ansiedad?

¿Qué conocemos como ansiedad?

Los síntomas de la ansiedad son variados, y cambian de una persona a otra, pero existen algunos muy comunes que comparten las personas ansiosas. El nerviosismo, el temor, el insomnio, el llanto repentino, el calambre en el estómago, sensación de vacío estomacal, hasta neurosis. Estos síntomas, u otros, llegan a una persona que padece de ansiedad sin previo aviso, bloqueando, cualquier forma de reaccionar o controlarlos.

En el mercado ya existen fármacos para bloquear muchos de estos síntomas negativos, tratando los síntomas, pero no la causa que es en sí, la ansiedad. Sin embargo, hay una forma diferente de hacer frente a los cuadros de ansiedad, y debemos considerarlo.

Sintomatología

Las personas que sufren de ansiedad crónica, tienen síntomas psicosomáticos; taquicardia, dolor de cabeza, sofoco, sudoración excesiva son algunos de los síntomas de estas personas. En muchos casos de ansiedad patológica está acompañado de pánico, crisis de miedo, palpitaciones y conductas desordenadas, y desorientación.

Cuando la ansiedad se convierte patológica es recomendable visitar un especialista en ese campo, donde sea tratado correctamente, para que los síntomas molestos sean tratados correctamente.

La psicoterapia para trastornos de esta magnitud es sin duda el tratamiento principal. En particular, la terapia cognitiva de comportamiento que ha mostrado tasas de eficacia más alta en el tratamiento de la ansiedad y de sus dolencias.

¿Cómo manejar la ansiedad

La enfermedad parece ser un mecanismo de defensa creado por nosotros mismos para afrontar una situación estresante o de peligro u emocional. Por tanto, es posible reprogramar nuestro cerebro con terapia, con actividades nuevas, con orientación psico-inductiva, con desafíos y retos nuevos, obligándonos donde normalmente no podemos llegar.