Todo lo que debes saber sobre la enfermedad infantil de Kawasaki

La enfermedad de Kawasaki es una afección de origen desconocido que afecta principalmente a los niños menores de 5 años. Se le acusa de ser la principal causa de problemas cardiovasculares en los niños y fue descubierta por el pediatra japonés Tomisaku Kawasaki, quien observó los síntomas en un niño de 4 años en 1961.

Consiste básicamente en la inflamación de los vasos sanguíneos y ganglios linfáticos, lo que provoca erupción cutánea, fiebre alta, labios inflamados, enrojecimiento en los ojos y dolor en las articulaciones.

Esta enfermedad puede ser curada en su totalidad si se diagnostica a tiempo. Pero en otros casos puede terminar en enfermedades cardiovasculares, lo que requiere un mayor cuidado para acelerar la recuperación.

Fases de la enfermedad de Kawasaki

El desarrollo de esta enfermedad se divide en tres fases, en las que se van presentando los síntomas poco a poco.

·        Primera fase: de la primera a la segunda semana

Los síntomas empiezan a manifestarse con una fiebre muy alta por aproximadamente 3 días, los ojos se tornan de un color rojo fuerte y aparecen erupciones en el torso y en los genitales. Es posible que el paciente presente hinchazón en plantas de manos y pies, así como en los labios y ganglios linfáticos.

·        Segunda fase: de la segunda a la cuarta semana

En esta fase los dedos de las manos y los pies empiezan a desconcharse en delgadas capas de piel. Se presenta dolor abdominal acompañado por vómito y diarrea, así como por posibles dolores de cabeza y letargo. Esta etapa se considera delicada, ya que se pueden presentar los temidos problemas cardiovasculares.

·        Tercera fase: de la cuarta a la sexta semana

En la última fase, a pesar de que el niño aún pueda sentir cansancio, los síntomas empiezan a disminuir hasta que se siente mejor.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

Debido a que no existe una prueba definitiva para diagnosticar la enfermedad de Kawasaki, sus síntomas suelen confundirse con otras patologías como el sarampión, síndrome de Stevens-Johnson o la fiebre de escarlata. Sin embargo, el estado cardiovascular del niño le dirá al doctor si el niño presenta la enfermedad y esto lo podrá saber a través de un ecocardiografía que utiliza ondas sonoras, un electrocardiograma que usa electrodos para medir los impulsos eléctricos del ritmo cardiaco o pruebas de sangre.

Tratamiento seguro para la enfermedad de Kawasaki

Una vez que la enfermedad haya sido confirmada, la hospitalización suele ser indispensable, ya que de esta manera se controla de cerca cualquier síntoma que el niño pueda presentar, normalmente suministrando aspirina para la hinchazón, coágulos de sangre y fiebre.

Algunos remedios naturales para lidiar con los síntomas son los siguientes:

  • Aceites esenciales: pueden aliviar los dolores mediante masajes o añadiéndolos a la tina para un baño refrescante. Algunos de los recomendados son lavanda, manzanilla, hinojo o clavo.
  • Acupuntura: esta alternativa es altamente eficaz para controlar los dolores.
  • Hierbas: si el niño presenta conjuntivitis entre los síntomas de la enfermedad, se recomienda usar eufrasia, una planta conocida por sus beneficios en infecciones oculares. Para utilizar debes agregar 5 gotas de eufrasia en una taza de agua hirviendo y al enfriar aplicar una gota en el ojo afectado.

Si tu hijo presenta algunos de estos síntomas, no dudes en acudir de inmediato a un especialista. Recuerda que la enfermedad podrá ser curada eficazmente si se diagnostica a tiempo.