¿Tiroides? Mejor tratarla que operarla

Tener problemas en la glándula tiroides es más común de lo que se piensa. Se cree que al menos 1 de cada 10 personas sufre de este desequilibrio que puede causar varios problemas de salud. Por fortuna, cada vez es más fácil tratar sus síntomas y evitar que sea necesario operarla.

Debes tener en cuenta que esta pequeña glándula, ubicada en la base del cuello, juega un papel muy importante en el organismo. Cuando esta falla, muchas cosas pueden salir mal, ya que las hormonas que segrega y vierte en la sangre controlan todo el metabolismo.

Problemas de peso, de tránsito intestinal, fatiga, aceleración de los latidos del corazón, nerviosismo y aumento de la temperatura corporal son algunos de los síntomas que puede ocasionar el exceso de la producción de hormonas de la tiroides (hipertiroidismo). Por otra parte, cuando la producción de hormonas es escasa (hipotiroidismo), todo se ralentiza.

Causas de los problemas de tiroides

Las alteraciones endocrinas que ocasiona la tiroides pueden explicarse de ciertas formas:

  • Variaciones hormonales como el embarazo, la menopausia, etc.
  • Patología inflamatoria autoinmune.
  • Factores externos como estrés o contaminación.
  • Envejecimiento de la glándula.

Sin embargo, es importante tener claro que no siempre existe una razón clara de su disfunción.

Diagnóstico de los problemas de tiroides

Los diagnósticos para determinar una disfuncionalidad en la tiroides han avanzado positivamente en los últimos años. Estos son los mejores métodos utilizados.

  • Prueba de sangre

La hipófisis que secreta la hormona TCH (hormona estimulante de la tiroides) y el hipotálamo que produce TRH son dos glándulas que gobiernan la función tiroidea. Estas aumentan la captación tiroidea del yodo y estimulan las hormonas T3 y T4, promoviendo su circulación en la sangre.

  • Ultrasonido

La forma de la glándula y la apariencia de tejidos puede decir si existen problemas en la tiroides, pero para determinar si es maligno o benigno se realiza un examen confiando en la puntuación de TI-RADS que informará acerca de la irregularidad de contornos, presencia de micro calcificaciones e índice de rigidez.

  • Pinchazo

Mediante un pinchazo que no dura más de 15 minutos, con una aguja larga y delgada, se extraen unas pocas células, las cuales serán analizadas en un microscopio. Las complicaciones son poco frecuentes en este proceso.

Tratamientos para esta enfermedad

Para explicar los tratamientos que pueden llevarse a cabo en caso de problemas en la tiroides, debemos clasificarlo de la siguiente manera.

Hipotiroidismo

  • Síntomas: los problemas existentes se intensifican con dolores de cabeza o estreñimiento, fatiga general, falta de entusiasmo, rostro pálido, frío constante, aumento de peso, entre otros.
  • Tratamiento: si tu problema de hipotiroidismo no es tan intenso, el tratamiento consiste únicamente en una dieta saludable para bajar de peso, consumir más pescado y realizar actividad física. Si esto funciona, el tratamiento debe continuar, controlando la tiroides regularmente. De lo contrario el médico debe prescribir hormonas tiroideas sintéticas.

Hipertiroidismo

  • Síntomas: el corazón suele latir más rápido, aumenta el apetito, pero se presenta pérdida de peso, alta sudoración, heces constantes, mal sueño durante la noche, e irritabilidad. Los síntomas varían dependiendo de la persona.
  • Tratamiento: para el hipertiroidismo moderado, el tratamiento consiste en tomar bloqueadores beta (que regulan los latidos del corazón). En cambio, en los casos más fuertes, el médico prescribe medicamentos antitiroideos sintéticos que bloquean la función tiroidea. Al mismo tiempo deben realizarse pruebas constantes para medir los avances.

Si tienes en cuenta estas consideraciones será más sencillo controlar esta enfermedad. Consulta con tu médico y sigue sus indicaciones al pie de la letra.