Tipos de tratamientos de ortodoncia: ¿cuál te conviene?

En Europa 1 de cada 2 niños necesita ortodoncia, por ello la demanda de este tipo de tratamientos es cada vez mayor. Teniendo esto en cuenta es importante que los padres conozcan todo lo concerniente a este tema.

La ortodoncia consiste en la aplicación de dispositivos dentales para corregir condiciones anormales de la dentadura como dientes desalineados, superpuestos, separados, problemas de oclusión o deglución, sobremordida, entre otras condiciones que además afectan la apariencia física de quienes las sufren.

Por otro lado, estas malformaciones de las piezas dentales también dificultan la limpieza de los dientes y aumentan las probabilidades de que aparezcan caries e infecciones en las encías. Como consecuencia, se pone en riesgo la salud en general.

¿Cómo puede ayudar el tratamiento de ortodoncia?

Un tratamiento de ortodoncia aplicado a tiempo puede mejorar la posición de la mandíbula y los dientes potenciando su función. Además, favorece la apariencia y tensión de las articulaciones del rostro. Con ayuda de los dispositivos, los dientes se colocan en la posición necesaria gracias a una ligera presión que se ejerce sobre ellos durante un tiempo prolongado. Este proceso puede durar varios meses o incluso años.

¿Cuándo se hace necesario el uso de ortodoncia?

Existen diversos factores que pueden hacer necesario el uso de un tratamiento de ortodoncia. Por ejemplo, las piezas desalineadas pueden tener causas hereditarias, chuparse el pulgar puede cambiar la posición de las piezas, perder varios dientes hace que los demás se muevan en forma inadecuada.

Es importante tratar estas condiciones bucodentales de la manera correcta, ya que pueden desencadenar dificultades para masticar alimentos o sonreír, desgaste en los dientes, dolencias en las articulaciones, tensión y dolor muscular, rotura de piezas dentales, etc.

Tipos de tratamiento de ortodoncia

Entendiendo los puntos anteriores, es importante conocer cuáles son los distintos métodos y dispositivos para tratar los problemas dentales de forma adecuada.

·        Férulas de ortodoncia

Las férulas se adhieren a los dientes gracias a una banda que se pega en el diente y otra pieza de cemento que se ancla a este. También posee cables en forma de arco que van en cada punto de anclaje y elásticos que mantienen el arco en su sitio. La mayoría de las férulas están hechas de metal, pero el especialista puede indicar el uso de férulas transparentes.

·        Anclaje extraoral

Este se utiliza para ayudar a la ubicación adecuada de los dientes de un niño en crecimiento. Puede colocarse antes de las férulas o en cualquier momento del proceso de ortodoncia. Existen distintos modelos de anclaje, así que el especialista le indicará al paciente cómo colocarlo y el tiempo que debe usarlo. El paciente deberá llevarlo mayormente por la noche.

·        Aparatos extraíbles

Estos dispositivos son para tratar malformaciones simples, ya que no ejercen un movimiento y presión tan precisa como las férulas. El ortodoncista deberá instalarlos e indicar el tiempo de uso adecuado. El paciente podrá quitarlos y ponerlos con total libertad. Su uso es recomendado antes de aplicar férulas, simultáneamente con estas, o de forma independiente para tratar condiciones dentales específicas.

·        Aparatos retenedores

Estos se utilizan especialmente después de retirar las férulas para mantener los dientes en su lugar. El dentista deberá indicar si el paciente necesita usar dispositivos de retención removibles o adheridos a las piezas dentales.

·        Cirugía oral

Entre los tratamientos de ortodoncia, este es el último recurso. Se emplea para extraer dientes que no pueden moverse adecuadamente con ayuda de los dispositivos de ortodoncia. Es decir, piezas en muy mala posición o excesivamente superpuestas. La cirugía maxilofacial también se realiza cuando las mandíbulas superior o inferior no coinciden.

Es recomendable que una vez finalizado el tratamiento, el paciente siga las indicaciones del especialista para que el resultado dure toda la vida o el mayor tiempo posible. En ocasiones se necesita retocar con un tratamiento menor de ortodoncia meses o años después según la severidad de la malformación dentaria o mandibular.