<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
     xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
     xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
     xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
     xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
     xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
     xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/">
  <channel>
    <title><![CDATA[Salud y Alimentación — Aditivos alimentarios]]></title>
    <link>https://www.saludyalimentacion.com/tag/aditivos-alimentarios/</link>
    <description><![CDATA[Artículos sobre Aditivos alimentarios.]]></description>
    <language>es</language>
    <copyright>© 2026 Salud y Alimentación</copyright>
    <lastBuildDate>Wed, 07 Oct 2026 12:10:56 +0000</lastBuildDate>
    <generator>Salud y Alimentación</generator>
    <atom:link href="https://www.saludyalimentacion.com/tag/aditivos-alimentarios/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <atom:link href="https://pubsubhubbub.appspot.com/" rel="hub" />
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <ttl>30</ttl>
    <image>
      <url>https://www.saludyalimentacion.com/assets/img/logo-feed.png</url>
      <title><![CDATA[Salud y Alimentación — Aditivos alimentarios]]></title>
      <link>https://www.saludyalimentacion.com/tag/aditivos-alimentarios/</link>
      <width>144</width>
      <height>29</height>
    </image>
    <item>
      <title><![CDATA[El secreto de la salud intestinal: ¿Este ingrediente común la está destruyendo?]]></title>
      <link>https://www.saludyalimentacion.com/salud-intestinal-ingrediente-comun/</link>
      <guid isPermaLink="true">https://www.saludyalimentacion.com/salud-intestinal-ingrediente-comun/</guid>
      <pubDate>Fri, 17 Jul 2026 14:39:46 +0000</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Lina Rodríguez Fernandez]]></dc:creator>
      <category><![CDATA[Nutrición]]></category>
      <category><![CDATA[Aditivos alimentarios]]></category>
      <category><![CDATA[alimentos procesados]]></category>
      <category><![CDATA[Bienestar]]></category>
      <category><![CDATA[intestino]]></category>
      <category><![CDATA[microbiota]]></category>
      <category><![CDATA[Nutrición]]></category>
      <category><![CDATA[salud intestinal]]></category>
      <description><![CDATA[El día puede empezar con un café azucarado, un bol de cereales y un yogur de sabores, a simple vista parece un desayuno corriente. Sin embargo, esa suma diaria de productos dulces puede pesar más de lo que parece sobre tu salud intestinal. El azúcar no destruye el intestino de todas las personas…]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<figure><img src="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/el-vinculo-entre-un-virus-intestinal-comun-y-la-en-tmjbni727f-social.jpg" alt="El secreto de la salud intestinal: ¿Este ingrediente común la está destruyendo?" /><figcaption>Foto: Freepik</figcaption></figure><p>El día puede empezar con un café azucarado, un bol de cereales y un yogur de sabores, a simple vista parece un desayuno corriente. Sin embargo, esa suma diaria de productos dulces puede pesar más de lo que parece sobre tu <strong>salud intestinal</strong>.</p>



<p>El azúcar no destruye el intestino de todas las personas ni una cucharadita arruina una dieta equilibrada. El problema aparece cuando los azúcares añadidos ocupan mucho espacio y desplazan <a href="https://www.saludyalimentacion.com/salud-intestinal-el-alimento-que-debes-comer-por-la-tarde/">fibra</a>, vegetales y alimentos poco procesados. Conviene mirar qué dice la evidencia antes de culpar a todo lo dulce.</p>



<h2>El azúcar añadido puede alterar el delicado equilibrio intestinal</h2>



<p>Los azúcares añadidos son los que se incorporan durante la elaboración o preparación de un alimento. Están en refrescos, bollería, galletas, salsas comerciales, cereales de desayuno, cafés preparados y muchos yogures saborizados, a veces aparecen con nombres menos evidentes, como jarabe de glucosa, dextrosa o concentrado de zumo.</p>



<p>No conviene meter en el mismo saco a una manzana y a un refresco, la fruta entera contiene azúcar natural, pero también agua, fibra y compuestos vegetales. La leche aporta lactosa junto con proteínas, grasas y minerales. En cambio, una bebida azucarada entrega una gran cantidad de azúcar libre sin saciedad ni fibra.</p>



<p>La <a href="https://www.saludyalimentacion.com/salud-intestinal-y-microbiota-el-intestino-como-motor-de-inmunidad-animo-y-metabolismo/">microbiota intestinal</a> reúne una enorme comunidad de bacterias, hongos y otros microorganismos. Participa en la digestión de ciertos componentes de la dieta, ayuda a sostener la barrera intestinal y dialoga con el sistema inmunitario. Su diversidad suele relacionarse con una alimentación variada, rica en alimentos vegetales.</p>



<p>Una dieta con mucho azúcar añadido suele venir acompañada de poca fibra. Ese contexto importa más que un alimento aislado, también influyen el descanso, el estrés, la actividad física, los antibióticos y las condiciones de salud de cada persona.</p>



<h3>¿Qué ocurre con la microbiota cuando hay demasiado azúcar?</h3>



<p>El intestino recibe lo que comemos de forma repetida. Si predominan los azúcares simples y los ultraprocesados, queda menos lugar para lentejas, verduras, avena, fruta entera, frutos secos o pan integral. Esos alimentos aportan fibras que muchas bacterias intestinales utilizan para producir sustancias beneficiosas, como los ácidos grasos de cadena corta.</p>



<p>Algunas investigaciones en animales y estudios observacionales en personas han relacionado una dieta alta en azúcar con cambios en la composición de la microbiota, más inflamación y una barrera intestinal más vulnerable. Aun así, estos hallazgos no permiten afirmar que el azúcar «mate» bacterias buenas ni que cause por sí solo una enfermedad digestiva.</p>



<p>La alimentación real no funciona como un laboratorio. Dos personas pueden tomar el mismo refresco y tener respuestas distintas, por eso, es más útil observar el patrón habitual que obsesionarse con un postre ocasional.</p>



<h3>No todo lo dulce tiene el mismo efecto</h3>



<p>Un refresco azucarado se absorbe rápido y no sacia igual que una pieza de fruta. Un zumo, incluso recién exprimido, conserva parte de las vitaminas, pero pierde gran parte de la estructura fibrosa de la fruta. Una manzana masticada, por el contrario, exige más tiempo y aporta fibra.</p>



<p>La miel, la panela, el sirope de agave y el azúcar moreno pueden tener matices de sabor, pero siguen siendo fuentes de azúcares libres. No son una salida mágica para proteger la microbiota, usarlos con moderación tiene más sentido que tratarlos como alimentos saludables sin límite.</p>



<p>Los edulcorantes bajos en calorías tampoco son idénticos para todo el mundo. Su impacto puede variar según el compuesto, la cantidad consumida, la dieta y la microbiota previa. Pueden ayudar a reducir azúcar en algunos casos, pero no sustituyen el valor de una alimentación basada en comida poco procesada.</p>



<blockquote>
<p>La frecuencia importa más que la perfección: una cucharadita ocasional no tiene el mismo peso que varias bebidas azucaradas cada día.</p>
</blockquote>



<h2>Señales de que tu alimentación podría estar afectando al intestino</h2>



<p>La hinchazón frecuente, los gases, el estreñimiento, la diarrea ocasional o los cambios en el ritmo intestinal pueden coincidir con una dieta desequilibrada. También es común sentir hambre poco después de comer, tener antojos intensos de dulce o notar cansancio tras comidas abundantes en productos refinados.</p>



<p>Sin embargo, estos síntomas no prueban que exista un problema de microbiota ni una intolerancia al azúcar. Pueden relacionarse con ansiedad, falta de sueño, infecciones, síndrome de intestino irritable, celiaquía, medicamentos o cambios hormonales. Sacar conclusiones rápidas suele llevar a restricciones innecesarias.</p>



<p>La Organización Mundial de la Salud recomienda limitar los <a href="https://www.saludyalimentacion.com/consumo-de-azucar-verdad-incomoda/">azúcares libres</a> a menos del 10 % de la energía diaria y sugiere acercarse al 5 % cuando sea posible. Los azúcares libres incluyen los añadidos y los presentes en miel, jarabes y zumos. Esta referencia ayuda a poner cifras a un hábito que muchas veces pasa desapercibido.</p>



<h3>¿Cuándo el malestar merece una evaluación médica?</h3>



<p>Consulta con un profesional sanitario si aparece sangre en las heces, pérdida de peso sin explicación, fiebre, anemia, vómitos, dolor intenso o persistente, diarrea prolongada o síntomas que interrumpen el sueño. Estos signos requieren una valoración clínica, no una dieta improvisada.</p>



<p>Tampoco conviene eliminar grupos enteros de alimentos ni comprar pruebas caseras de microbiota como sustituto de una consulta. Las personas con diabetes, enfermedad inflamatoria intestinal, síndrome de intestino irritable u otros trastornos digestivos necesitan recomendaciones adaptadas a su caso.</p>



<h2>¿Cómo reducir el azúcar y cuidar la salud intestinal?</h2>



<p>El primer paso suele ser descubrir de dónde llega el azúcar añadido. Durante varios días, observa las bebidas, los cafés preparados, los postres, las salsas y los tentempiés de media tarde. Muchas personas encuentran su mayor fuente en líquidos, no en el azúcar del café.</p>



<p>Cambiar poco a poco funciona mejor que imponer una prohibición total, puedes alternar refrescos con agua con gas, infusiones frías o agua natural. Si el zumo es diario, prueba a reservarlo para ocasiones concretas y elige fruta entera la mayor parte del tiempo.</p>



<p>A la vez, aumenta la fibra con calma: la avena, los garbanzos, las lentejas, las verduras, las semillas y los frutos secos ayudan a enriquecer la dieta. Si pasas de muy poca fibra a mucha de golpe, pueden aparecer gases o molestias. Sube las cantidades gradualmente y bebe suficiente agua.</p>



<p>La constancia cuenta más que una semana impecable. Dormir bien, moverse con regularidad y comer con menos prisa también pueden aliviar la carga digestiva. El intestino no necesita castigos ni «limpiezas», necesita hábitos sostenibles.</p>



<h3>Un día de comidas con más variedad vegetal</h3>



<p>Un desayuno posible puede incluir yogur natural sin azúcar, o una alternativa vegetal sin azucarar, con avena y fruta. A mediodía, un plato de lentejas con verduras y arroz integral aporta fibra y energía duradera. Para cenar, verduras cocinadas, una fuente de proteína y una guarnición de boniato, legumbres o cereal integral forman una opción sencilla.</p>



<p>El yogur natural, el kéfir, el chucrut o el kimchi pueden encajar en una dieta variada si se toleran bien. Aportan <a href="https://www.saludyalimentacion.com/alimento-fermentado-cerebro-intestino/">alimentos fermentados</a>, aunque no curan problemas digestivos ni reemplazan la fibra. Ningún superalimento restaura por sí solo una microbiota diversa.</p>



<h2>Una decisión pequeña que puede cambiar tu rutina</h2>



<p>El azúcar añadido se vuelve problemático cuando aparece a diario y desplaza alimentos que alimentan mejor a la microbiota. Reducir bebidas y productos muy azucarados, mientras aumentas la fibra y la variedad vegetal, suele ser una estrategia más sensata que prohibir todo lo dulce.</p>



<p>Revisa cuál es la bebida más azucarada de tu día y empieza por cambiar esa, <strong>ese gesto repetido</strong> puede abrir espacio para una alimentación más amable con tu intestino.</p>]]></content:encoded>
      <enclosure url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/el-vinculo-entre-un-virus-intestinal-comun-y-la-en-tmjbni727f-social.jpg" type="image/jpeg" length="108227" />
      <media:content url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/el-vinculo-entre-un-virus-intestinal-comun-y-la-en-tmjbni727f-social.jpg" medium="image" type="image/jpeg" width="1200" height="630">
        <media:credit><![CDATA[Foto: Freepik]]></media:credit>
        <media:title type="plain"><![CDATA[El secreto de la salud intestinal: ¿Este ingrediente común la está destruyendo?]]></media:title>
      </media:content>
      <media:thumbnail url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/el-vinculo-entre-un-virus-intestinal-comun-y-la-en-tmjbni727f-social.jpg" width="1200" height="630" />
      <comments>https://www.saludyalimentacion.com/salud-intestinal-ingrediente-comun/#comentarios</comments>
      <slash:comments>0</slash:comments>
      <atom:link rel="related" type="application/rss+xml" href="https://www.saludyalimentacion.com/salud-intestinal-ingrediente-comun/feed/" />
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 8 aditivos secretos del supermercado que elevan su presión arterial]]></title>
      <link>https://www.saludyalimentacion.com/aditivos-presion-arterial/</link>
      <guid isPermaLink="true">https://www.saludyalimentacion.com/aditivos-presion-arterial/</guid>
      <pubDate>Wed, 10 Jun 2026 12:00:00 +0000</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Lina Rodríguez Fernandez]]></dc:creator>
      <category><![CDATA[Nutrición]]></category>
      <category><![CDATA[aditivos]]></category>
      <category><![CDATA[Aditivos alimentarios]]></category>
      <category><![CDATA[alimentación]]></category>
      <category><![CDATA[Hipertensión]]></category>
      <category><![CDATA[presión arterial]]></category>
      <category><![CDATA[salud cardiovascular]]></category>
      <category><![CDATA[supermercado]]></category>
      <description><![CDATA[Muchos alimentos del supermercado parecen inocentes hasta que lees la letra pequeña. Un pan de molde suave, una salsa lista para usar o un jamón cocido «light» pueden esconder más sodio y más aditivos de lo que imaginas. El problema no es solo la sal visible, también pesan los conservantes, los…]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<figure><img src="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/un-aditivo-alimentario-causa-efectos-peligrosos-en-tmj7god75e-social.jpg" alt="Foto Adobe Stock" /><figcaption>Foto Adobe Stock</figcaption></figure><p>Muchos alimentos del supermercado parecen inocentes hasta que lees la letra pequeña. Un pan de molde suave, una salsa lista para usar o un jamón cocido «light» pueden esconder más <strong>sodio</strong> y más aditivos de lo que imaginas.</p>



<p>El problema no es solo la sal visible, también pesan los conservantes, los potenciadores de sabor y varios ingredientes con nombres tranquilos que suelen aparecer en productos <strong>ultraprocesados</strong>. Si quieres cuidar tu presión arterial sin complicarte, la clave está en reconocer unas pocas palabras de la etiqueta.</p>



<h2>¿Por qué algunos aditivos del supermercado pueden subir la presión arterial?</h2>



<p>La <a href="https://www.saludyalimentacion.com/0206se-presion-alta-hipertencion-imst/">presión arterial</a> suele subir cuando el cuerpo retiene más líquido del que debería y eso pasa con más facilidad cuando comes demasiado sodio. La sangre tiene que circular con más volumen y las arterias reciben más presión.</p>



<p>No todos los aditivos actúan igual, algunos se han relacionado con más riesgo de hipertensión, y otros son una pista de que el producto viene muy cargado de sal. La señal más clara sigue siendo esta: cuanto más procesado es un alimento, más fácil es que traiga sodio escondido.</p>



<h3>El papel del sodio escondido en conservantes y aditivos</h3>



<p>El sodio no siempre aparece como «sal», también puede colarse en nombres como <strong>nitrito de sodio</strong>, <strong>ascorbato de sodio</strong>, <strong>bicarbonato sódico</strong> o <strong>carbonato sódico</strong>. A simple vista parecen detalles técnicos, pero en conjunto cuentan mucho.</p>



<p>Un día normal lo demuestra, desayunas pan de molde, comes una sopa instantánea y cenas embutido con salsa. Cada producto trae un poco, el problema es que ese «poco» se suma muy rápido.</p>



<h3>¿Por qué los alimentos procesados suelen ser el verdadero problema?</h3>



<p>Rara vez un solo ingrediente explica todo. El riesgo suele venir del hábito de llenar el carrito con salchichas, pan industrial, snacks, salsas, quesos procesados y comidas listas para calentar.</p>



<p>Por eso importa tanto la frecuencia, si estos productos aparecen a diario, la presión arterial puede resentirse aunque nunca añadas sal con la mano.</p>



<h2>Los 8 aditivos que conviene vigilar en la etiqueta</h2>



<p>En la Union Europea, los aditivos deben figurar por su nombre o por su numero E. Eso ayuda mucho, porque una etiqueta puede decir «sorbato de potasio» o puede poner <strong>E202</strong>, leer ambas formas te da ventaja.</p>



<h3>Sorbato de potasio y metabisulfito de potasio</h3>



<p>El <strong>sorbato de potasio</strong> (E202) y el <strong>metabisulfito de potasio</strong> (E224) son conservantes comunes en bebidas, salsas, productos de panadería envasados y algunos lácteos procesados. Por sí solos no explican una presión alta, pero suelen aparecer en alimentos muy manipulados y con bastante sal.</p>



<p>Cuando ves estos nombres, conviene mirar el resto de la fórmula. Si además hay aromas, estabilizantes, colorantes y una lista larga, lo más probable es que estés ante un producto de consumo ocasional, no de todos los días.</p>



<h3>Nitrito de sodio y ascorbatos en carnes procesadas</h3>



<p>Aquí aparece uno de los grupos más delicados. El <strong>nitrito de sodio</strong> (E250) se usa en <a href="https://www.saludyalimentacion.com/hipertension-productos-que-conviene-sacar-de-la-dieta-y-con-que-cambiarlos/">embutidos, jamón cocido, salchichas</a> y carnes curadas para conservar el color y frenar el deterioro. El problema es que casi nunca viene solo, y suele convivir con bastante sal.</p>



<p>En esas mismas etiquetas también verás <strong>ácido ascórbico</strong> (E300), <strong>ascorbato de sodio</strong> (E301) y <strong>eritorbato de sodio</strong> (E316). No hace falta memorizarlos todos, pero sí reconocer el patrón. Si un fiambre junta nitrito, ascorbatos y mucho sodio, no es una buena base para comer a diario.</p>



<h3>Ácido cítrico y extracto de romero en productos ultraprocesados</h3>



<p>El <strong>ácido cítrico</strong> (E330) y el <strong>extracto de romero</strong> (E392) suenan casi caseros y, dicho así, parecen inofensivos. El matiz importa: no son el enemigo por sí mismos, pero aparecen con frecuencia en snacks, salsas, platos listos, conservas y algunas bebidas donde el conjunto del producto ya es problemático.</p>



<p>Esa es la idea que conviene grabarse, a veces no hay un «ingrediente malo» aislado. Lo que pesa es la compañía que lleva. Si esos nombres vienen junto con sal, azúcares, almidones modificados y varios aditivos más, el alimento merece una segunda mirada.</p>



<h3>Glutamato monosódico y bicarbonato sódico</h3>



<p>El <strong>glutamato monosódico</strong> es un potenciador de sabor muy usado en sopas, sazonadores, fideos instantáneos, snacks y platos preparados. En la etiqueta puede pasar desapercibido, pero la palabra «monosódico» ya da una pista clara.</p>



<p>El <strong>bicarbonato sódico</strong> aparece en galletas saladas, panes industriales, bollería y rebozados. Mucha gente lo asocia solo con repostería o cocina casera, y por eso no lo ve como una fuente de sodio. Sin embargo, suma, cuando varios productos del día lo incluyen, la cuenta crece sin hacer ruido.</p>



<h3>Carbonato sódico y la sal añadida de cada día</h3>



<p>El <strong>carbonato sódico</strong> también entra en la familia de los gasificantes y reguladores usados en panificados, galletas y otros productos de larga duración. Otra vez, la palabra importante es «sódico», si la ves, vale la pena frenar un segundo.</p>



<p>La <strong>sal añadida</strong> no es un aditivo misterioso, pero suele ir al lado de estos ingredientes y remata el exceso. <a href="https://www.saludyalimentacion.com/presion-arterial-ingrediente-oculto/">Pan de molde, salsas, conservas</a>, encurtidos y hasta algunas bebidas procesadas pueden traer más sodio del que esperas, ahí está la trampa real: alimentos muy comunes, comprados por costumbre.</p>



<h2>¿Cómo reconocerlos antes de llevar el producto a casa?</h2>



<p>Hace falta menos memoria de la que parece, basta con detectar ciertas palabras repetidas y comparar dos o tres marcas antes de decidir.</p>



<h3>Las palabras que delatan un alimento más salado</h3>



<p>Busca términos como <strong>sodio</strong>, <strong>sódico</strong>, <strong>nitrito</strong>, <strong>sal</strong>, «potenciador de sabor» y «conservante». Si además el envase incluye varios codigos como E202, E224, E250, E301 o E392, ya sabes que estás frente a una fórmula bastante industrial.</p>



<p>También ayuda una regla simple. Cuando la lista de ingredientes es muy larga y suena a laboratorio, el producto suele ser más procesado y si una versión dice «bajo en sodio», suele ser mejor opción que la normal.</p>



<h3>¿Qué productos del supermercado merecen más atención?</h3>



<p>Hay categorías que piden más cuidado casi siempre: embutidos, salsas, quesos procesados, sopas instantáneas, encurtidos, pan de molde, galletas, bollería, conservas y bebidas procesadas. No hace falta prohibirlos todos, pero sí revisar con calma los que compras cada semana.</p>



<p>Cambiar una marca por otra, elegir un producto con menos ingredientes o llevar más alimentos frescos puede recortar bastante sodio sin que tu cocina se vuelva triste y eso, cuando se repite cada día, pesa más que cualquier promesa del frente del envase.</p>



<h2>Mirar la etiqueta cambia más de lo que parece</h2>



<p>La presión alta no siempre empieza en el salero, muchas veces se esconde en la despensa, dentro de envases que parecen normales y se compran sin pensar.</p>



<p>Leer mejor la etiqueta y escoger menos <strong>ultraprocesados</strong> suele hacer más por tu presión arterial que cualquier truco rápido. La próxima vez que abras la alacena, esos nombres raros ya no van a pasar tan fácil.</p>]]></content:encoded>
      <enclosure url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/un-aditivo-alimentario-causa-efectos-peligrosos-en-tmj7god75e-social.jpg" type="image/jpeg" length="91986" />
      <media:content url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/un-aditivo-alimentario-causa-efectos-peligrosos-en-tmj7god75e-social.jpg" medium="image" type="image/jpeg" width="1200" height="630">
        <media:description type="plain"><![CDATA[Foto Adobe Stock]]></media:description>
        <media:title type="plain"><![CDATA[Los 8 aditivos secretos del supermercado que elevan su presión arterial]]></media:title>
      </media:content>
      <media:thumbnail url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/un-aditivo-alimentario-causa-efectos-peligrosos-en-tmj7god75e-social.jpg" width="1200" height="630" />
      <comments>https://www.saludyalimentacion.com/aditivos-presion-arterial/#comentarios</comments>
      <slash:comments>0</slash:comments>
      <atom:link rel="related" type="application/rss+xml" href="https://www.saludyalimentacion.com/aditivos-presion-arterial/feed/" />
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aditivos alimentarios pueden promover la obesidad y la colitis]]></title>
      <link>https://www.saludyalimentacion.com/2505al-gunos-unos-aditivos-alimentarios-obesidad/</link>
      <guid isPermaLink="true">https://www.saludyalimentacion.com/2505al-gunos-unos-aditivos-alimentarios-obesidad/</guid>
      <pubDate>Thu, 25 May 2023 16:30:50 +0000</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Mendoza]]></dc:creator>
      <category><![CDATA[Nutrición]]></category>
      <category><![CDATA[Aditivos alimentarios]]></category>
      <description><![CDATA[Las salsas preparadas, el chocolate común, los dulces y los refrescos son alimentos deliciosos con un sabor inigualable y una textura apetitosa. Sin embargo, para poder conservarlos por más tiempo y agregarles ese toque extra que encanta a las papilas gustativas se le añaden aditivos. Estos…]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<figure><img src="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/aditivos-alimentarios-pueden-promover-la-obesidad-tmj65l4e42-social.jpg" alt="Foto Freepik" /><figcaption>Foto Freepik</figcaption></figure><p>Las salsas preparadas, el chocolate común, los dulces y los refrescos son alimentos deliciosos con un sabor inigualable y una textura apetitosa. Sin embargo, para poder conservarlos por más tiempo y agregarles ese toque extra que encanta a las papilas gustativas se le añaden aditivos.</p>
<p>Estos aditivos presentes en muchas comidas son sustancias perjudiciales para el organismo cuando se abusa de su consumo. De hecho, se han asociado como un factor de riesgo determinante en el desarrollo de la obesidad y la colitis.</p>
<h2>¿Qué son los aditivos alimentarios?</h2>
<p>En caso de que no lo sepas bien, estas son sustancias que se agregan a los alimentos con el fin de conservar y optimizar su nivel de inocuidad, frescura, textura, aroma, sabor y aspecto general. Por ejemplo, <a href="https://www.saludyalimentacion.com/aditivos-presion-arterial/">la sal en el tocino</a> o el azúcar en las mermeladas y gaseosas.</p>
<p>Los aditivos son indispensables para mantener en óptimas condiciones los alimentos. Y así conservarlos durante el traslado desde las fábricas o cocinas industriales hasta que llegan a  los consumidores.</p>
<h2>Aditivos alimentarios, obesidad y colitis ¿Cuál es la conexión?</h2>
<p>Si bien los aditivos no alteran la composición nutricional de los alimentos, son sustancias que no aportan ningún beneficio concreto al organismo. Por el contrario, se ha comprobado médicamente que modifican la estructura de la <a href="https://www.saludyalimentacion.com/cuidar-la-flora-intestinal-consejos-1/">microbiota intestinal</a>, dando paso a enfermedades como obesidad, colitis o síndrome metabólico.</p>
<p>Esto ocurre porque cualquier alimento interactúa directamente con la <a href="https://www.saludyalimentacion.com/salud-intestinal-ingrediente-comun/">flora intestinal</a>, por ende, algunos compuestos como los aditivos promueven la inflamación en las bacterias intestinales. Así lo señaló un equipo de la Universidad Estatal de Georgia, Estados Unidos, quienes realizaron un estudio para comprobar esta teoría.</p>
<p>La investigación, que se llevó a cabo en roedores, consistió en añadir aditivos comunes en diferentes alimentos. Con el tiempo, se corroboraron que estas sustancias trastornaban la composición de especies de la flora intestinal.</p>
<p>Como consecuencia, tales alteraciones en las bacterias fomentaban la colitis crónica, una inflamación intestinal leve y, además, el síndrome metabólico; caracterizadas por un incremento en el consumo de alimentos, resistencia a la insulina y obesidad.</p>
<p>Como conclusión, los investigadores dedujeron que comer en exceso alimentos con altas concentraciones de <a href="https://www.saludyalimentacion.com/los-emulsificantes-alimentarios-y-el-riesgo-de-cancer/">aditivos alimentarios superficiales</a> es nocivo para la salud, ya que duplica las probabilidades de desarrollar <a href="https://www.saludyalimentacion.com/los-emulsificantes-alimentarios-y-el-riesgo-de-cancer/">enfermedades cardiovasculares e inflamación intestinal crónica</a>.</p>
<p>Todo alimento que ingresa a tu organismo genera un impacto en él, algunos son positivos y otros negativos. En este caso, el exceso de aditivos alimentarios solo genera efectos adversos.</p>]]></content:encoded>
      <enclosure url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/aditivos-alimentarios-pueden-promover-la-obesidad-tmj65l4e42-social.jpg" type="image/jpeg" length="110286" />
      <media:content url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/aditivos-alimentarios-pueden-promover-la-obesidad-tmj65l4e42-social.jpg" medium="image" type="image/jpeg" width="1200" height="630">
        <media:description type="plain"><![CDATA[Foto Freepik]]></media:description>
        <media:title type="plain"><![CDATA[Aditivos alimentarios pueden promover la obesidad y la colitis]]></media:title>
      </media:content>
      <media:thumbnail url="https://www.saludyalimentacion.com/uploads/aditivos-alimentarios-pueden-promover-la-obesidad-tmj65l4e42-social.jpg" width="1200" height="630" />
      <comments>https://www.saludyalimentacion.com/2505al-gunos-unos-aditivos-alimentarios-obesidad/#comentarios</comments>
      <slash:comments>0</slash:comments>
      <atom:link rel="related" type="application/rss+xml" href="https://www.saludyalimentacion.com/2505al-gunos-unos-aditivos-alimentarios-obesidad/feed/" />
    </item>
  </channel>
</rss>