¿Sufres el síndrome del intestino irritable? Cuídate de forma natural

Aunque sin una causa científicamente especificada, el síndrome del intestino irritable es un trastorno  que afecta al 10% de los occidentales. Generalmente sobreviene después de cada comida.

Si eres una de las personas que sufren esta patología, identifícala y entérate de que puedes aliviarte con cuidados naturales. De esta manera, tu sistema intestinal funcionará libre de esos dolores que son capaces dejarte tumbado en cama durante días.

Sintomatología

Los síntomas de esta afección a veces se intensifican, se calman y otras veces desaparecen por un tiempo. Abarcan una serie de molestias como cólicos, hinchazón, calambres abdominales y dificultades en el tránsito intestinal, entre muchos otros, que no siempre son los mismos en cada caso o episodio.

Además puede haber flatulencias de forma aislada o simultánea, diarrea o por el contrario, estreñimiento. También, ruidos intestinales (borborygmes), mucosidad en las heces y tenesmo (ganas de defecar aun cuando los intestinos estén descargados).

La lista se puede complicar con cefaleas, náuseas, dolores a nivel de la pelvis, de la parte inferior de la espalda, reflujo (acidez estomacal) o con dificultades para conciliar el sueño.

¿Qué lo genera?

De las causas del síndrome del intestino irritable sólo se manejan hipótesis. Suele atribuirse a un preexistente cuadro de gastroenteritis, a posibles alteraciones en la flora de los intestinos o hipersensibilidad ante las contracciones de los músculos del colon, incluso del recto.

Entre los factores que agravan o detonan los síntomas del trastorno, el primero en revestir tal amenaza es el estrés. Igualmente, el consumo de alimentos industrializados, entre ellos azúcares, edulcorantes, productos de alto contenido en fibras, ya que generan gases y distensión (hinchazón) abdominal.

Tratamiento natural

Hay personas que necesitan de tratamiento médico y terapéutico para sobreponerse ante las molestias derivadas del síndrome del intestino irritable, pero lo primordial es apostar por un estilo sano de vida, lo que incluye un control de lo que comemos.

Existen opciones naturales que, efectivamente, ayudan a neutralizar los síntomas de esta patología, que nos impacta hasta en la cotidianidad. En cápsulas o infusiones, el aceite de menta  es un gran aliado antiespasmódico.

Probióticos al rescate

Los yogures y otros alimentos fermentados son probióticos que pueden favorecer a personas con síndrome de intestino irritable. Son microorganismos que alivian, especialmente, cuando hay diarrea e inflamación de la mucosa de los intestinos, aun cuando no tendría efectividad en todos los casos, lo cual es objeto de investigaciones.

Aprender a manejar el estrés, con meditación, ejercicios de yoga y regalándote momentos de esparcimiento pondrá en modo positivo tu sistema intestinal. Cabe además usar la hipnoterapia, para lograr una relajación profunda y controlar los receptores sensomotores del circuito intestinal.

Así que date la oportunidad a estas técnicas y experimenta mejorías reales.